“ninguna esperanza de que por la mañana hubiera hojas de plata”
leonard cohen
Por así decir…, éste es un blog intimista. Pido disculpas.
No pretende mostrar o analizar cuestiones de actualidad. Sin embargo,
dados los acontecimientos primaverales, me da palo volver a colgar algo poético, humorístico o existencial con la que está cayendo.
Hay gente en las plazas reeditando alguno de los lemas de Mayo del 68.
Hay gente indignada en las calles. Y mucha gente, la mayoría -como siempre ha ocurrido-, agazapados en sus putas casas poniéndose moraos a papas con morcilla, morapio peleón y a tele cochina.
Estos indecentes tocinos son el sujeto de la historia. Nada menos.
Y hay fuerzas que ya se están apostando en los mentideros, en los consejos
de administración, en las trastiendas y cloacas del Poder para darle bien por el culo a todo esto. Siempre ha ocurrido. Y ocurrirá de nuevo. He leído historia, y un poco de psicología de masas. Y algo sé del alma humana.
No devine en poeta deshauciado por nada.
El movimiento se diluirá por sí solo antes del verano. O lo diluirán los partidos, sindicatos, mass media y otros gualtrapas especializados. O irá volcándose en alguna estructura política nueva, que rápidamente se burocratizará y pasará a ser otro comensal más del festín.
Ha ocurrido ya, todo esto.
Muchos de los que están en esas plazas acabarán siendo en los próximos años dirigentes de altos organismos y corporaciones, conspicuos adalides de la putrefacta derechona o de la insolvente izquierda maniquea. O formarán parte de la acéfala timba de soplabragas y flux apesebrados del left political right de nuestro tiempo. O perroflautas happy naif. Y serán Legión. Al tiempo.
No sé si todo este movimiento me hace
una gracia que me parto la caja. No sé si estoy indignado, pero si lo estoy no es con los quiénes habituales: eso es demasiado fácil. No sé si me la bufa todo y sí que me he hecho mayor: me hice mayor a los 20 años, concretamente 26 días antes de cumplirlos. Ese día le sostuve la mirada al monstruo.
Por así decir…, éste es el blog de un desertor. Lapidario, lapidable.
© CrisC
