EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA: EL DEDO Y LA LUNA.
10:::Octubre:::2008
En las páginas 44 y 45 de El País de 5 de Octubre de 2008 hay una extensa profusión de datos sobre el estado de la educación en España (los nacionalistas serbios y/o habilitados de estiuescoleta y emboscados de ikastola lean Estado Español Franquista malo, malito, metafísicamente malismo).
El Informe Pisa, de la OCDE, “entre los 57 países más desarrollados, sitúa a España por debajo de la media internacional”; y más: “la OCDE volvía a dar un varapalo a la educación española en el informe Education at a Glance 2008”. También se dice que el “fracaso escolar es espectacularmente más alto en España que en la media de los países de la Unión Europea”, y se señala que “Italia, por ejemplo, ha pasado de un 30% de fracaso escolar en 1997 al 19’3% actual; y Grecia, del 19’9% al 14’7% en el mismo periodo”. En España “el gobierno reconoce un 31%”.
Hay otros datos relativos al “desprestigio social” y demás. No he observado que se diga que los sucesivos gobiernos, de sociatas y derechona, desprecian bestiamente a los docentes, hecho manifiesto en su atadura de pies y manos para proponer e imponer un mínimo de dignidad y autoridad en su trabajo. Lo peor es que buena parte de ellos, los muy jilipollas, les maman a boca abierta el rabo a los politicazos de uno y otro signo (lo siento, o no, pero no me incluyo).
En las páginas que cito, la redactora dice también que a pesar de todo esto “el mayor ruido en las aulas no lo hacen estos problemas sino la implantación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía”, y que “la utilización política de la educación es lo que copa más portadas (aunque) los verdaderos problemas están en otra parte”.
Y ahí tienes a los maestritos, desempolvando sus pancartitas, sus consignitas, su raída cosa moraíta y, un suposucionar, Las tesis de Abril, oh, tan contentitos y de esquerres (izquierdas), tan pagaditos de sí, tan cubanitos, tan saciados y contentitos, tan muera la inteligencia, tan maniqueítos con sus manifiestitos y asambleítas, oh, qué bonitos, huy que sí, ¡olé, mis chicos! Allons anfans de la patriiieeé… Qué ricos estos corderitos, escribía my brother, el dinamitero. Qué falaces y letales, escribo yo.
No pude evitar, cuando leía este artículo, recordar ese proverbio oriental (digo yo que será oriental, caraj…, de dónde va a ser) que dice que cuando les señalas la luna, los tontos miran la punta del dedo. Lo dicho, qué ricos, míralos mirar, míralos. Pero cuidado, hermano, cuidado hermano mío, que te vas a volver tonto tú también, tonto de tanto mirar, de tanto mirarlos a ellos: ¿qué miras, pues, qué miras?…, ellos son la punta del dedo, el Mal en estado puro. Huye a tu soledad, me dijo el loco de Turín, huye del mercado, lleno de moscas venenosas, grandes y pequeñas, lleno de comediantes para los que el pueblo tiene abiertos todos sus sentidos, poros y esfínteres (oh, qué lindo vocablo: esfínteres). Huye. Y huyo.
Felicidades al Poder, felicidades rendidamente: lo hace de puta madre.
Oh, Power. You my lord, You son of a bitch: You welcome to my soul. Güilian Shéspir *
* Inglis normalisat per la Cultural Action of the Valentinian Cauntry.
VIL MEISTER