I’LL NEVER WALK ALONE.

5:::Noviembre:::2008

g1g1 Hemos empatado en Anfield. Liverpool: 1 – Atlético de Madrid: 1. Gol de Maxi Rodríguez (la bestia); y de Gerrard para ellos, excelente jugador. El árbitro ha sido lo más nefasto desde la última glaciación. Empatado, decía, y podríamos haber ganado; pero jamás perdido. Con el Liverpool nunca se pierde. Un equipo que viste de rojo y blanco, y que canta You’ll never walk alone es mi equipo. Hace nueve meses colgué aquí mismo un post mientras me desangraba de soledad y pena por todos los poros; y en esto, algunos de mis amigos, amiguetes y conocidos se dedicaban a pilinguerías varias de trascendencia cósmica. Les den, pues. Oír ese himno fue un deliciososo lenitivo, una ficción amable y funcional. El fútbol puede ser una épica inocente. El que sigue fue aquel post.

Hemos vencido,
pero alrededor yacen los cadáveres
de mis amigos.

Himno. Heinrich Heine.

(…) Y no te preocupes por la obscuridad
Al final de la tormenta
Hay un cielo dorado
Camina a través del viento, camina a través de la lluvia
Aunque tus sueños se vean sacudidos y golpeadosreds-24
Sigue caminando, sigue caminando, con esperanza en el corazón
And you’ll never walk alone
You’ll never walk alone…

Hay quien asegura que los hinchas del Liverpool están entre los más violentos, hay quienes dicen que son los más violentos. Me gustaría creer que no es verdad, quiero que no sea verdad. Querría yo que fuesen mis amigos, ellos, y los reds, tomar unas pintas juntos, hablar de fútbol, de la pintura de Bacon y de Bertrand Russell, por ejemplo, y lanzar requiebros elegantes y miradas atrevidas a las chatis (mejor si son de otros equipos, mejor si rinden sus encantos, perfecto si nos olvidan…, bye girls). Una hinchada que canta you’ll never walk alone en cada partido, no puede ser una partida de neandertales. Reclamo que no sea verdad. Os lo pido con lágrimas en los ojos, cabrones, os lo exijo.

Hemos empatado en Anfield. I’ll never walk alone…

Six Roy