GLADIATOR
30:::Octubre:::2009

No ignoro que la guerra es jinete apocalítico y uno de los horrores de la condición humana. Pero ese horror muestra valores que también están presentes en algunos conspicuos integrantes de esa condición. No hago, pues, un análisis crítico del film ni del imperialismo romano.
Encuentro ya en sus primeras secuencias una elevación humana: lealtad, coraje y lucidez, tanto en el estoicismo de Marco Aurelio como en la honestidad de Máximo. El contrapunto de esas virtudes lo dan el taimado y criminal Cómodo, la felonía de Quinto y la estupidez de la plebe. “¿Os habéis divertido?”, grita Máximo a la masa embrutecida. Gesto inútil. Todo lo que obtiene de ese hediondo amasijo es que lo jalean y celebran.
La relación fraternal y de compromiso entre Máximo y sus tropas es uno de los valores que me conmueven, quizás porque nada de esto hallo en nuestros días y sí miríadas de corazones obtusos y émulos cotidianos de Quinto y Cómodo. Esa comunión de Máximo y sus legiones tiene continuidad en la que establece con sus compañeros gladiadores.
Y se advierten rasgos del Spartacus de Kubrick.
En el parricidio que comete Cómodo hay un obvio paralelismo con otro parricidio: el del Nexus 6 Roy Batty, en Blade Runner. Son, no obstante, muy distintos en sus motivaciones, aunque ambos se producen a partir de una decepción ante la figura paterna. El diseño de la ciudad norteafricana donde contemplamos la recluta y primeros combates entre gladiadores está sacado de Blade Runner. Hay otra identidad más entre ambos films: los desgraciados replicantes Nexus 6 y los gladiadores son un ser para la muerte, y su existencia es una cuenta atrás (“Tarde o temprano, todos moriremos”). Ridley Scott firma ambos films.
Pan y circo…, hay una secuencia genial. La batalla contra los bárbaros…, un prodigio, con muchos débitos al cine de romanos de siempre, quizás al de Kurosawa y último cine chino. Cuando muere Máximo, Lucilla se dirige a los presentes: “Ha muerto un soldado de Roma… Honor him!”
La B.S.O. de Hans Zimmer y Lisa Gerrard, soberbia; eficaz y ajustada, emotiva, bellísima (Now we are free).
Excelentes las interpretaciones de Richard Harris, Oliver Reed, Djimon Hounsou y Russell Crowe. Joaquim Phoenix, magistral.
Lucilla es un personaje de difícil ejecución, muy femenino en cuanto al papel que en esos momentos de la historia, y en tantos otros, le es dado a las mujeres. Hay un momento feminista en el film. Marco Aurelio percibe la altura política y de carácter en su hija, y lamenta que no naciera varón. Ese lamento, es evidente, no lo es por su sexo sino por las circunstancias sociales de su tiempo. Connie Nielsen es bella a rabiar…, ñam.
A medida que pasó el tiempo en mi vida, lo sé, me he vuelto menos analítico si alguna vez lo fui, menos crítico y un ateazo radical: no sólo anticlerical, eso es lo debido y está tirao, también antiprogres que no anti-ilustrado. Hay una enorme diferencia: todo clero es un nido de víboras; y los blandiprogres, un hatajo de insolventes tropismos. Y, desde luego, cada vez soy más tosco, primario y elemental. Resolver este galimatías existencial está siendo muy doloroso para mí, mucho, y no es fácil, pero estoy en ello sin falta de coraje. Con la lucidez hago lo que puedo, no soy un lumbreras. Pero, quizás, con A little help from my friends…
Lo que vierto en este post quizás me acerca a una concepción poética y arcaica de los valores, y me aleja de lo political left right tanto como me hace intempestivo (more nietzsche); y si no me espabilo, acabaré con adarga en astillero como un friki: así tildarían hoy el vulgo y la quincalla mediática a Alonso Quijano.
En esto he devenido. Qué le voy a hacer. Quizás signifique algo; y de ser así, sospecho que tiene alcance.
Fuerza y honor. Pues claro.
http://www.youtube.com/watch?v=nn8zSTwQNoQ
… dedicado a mi tía Victoria, invicta ya sobre los Campos Elíseos
© Six Roy & PM476
FLOPPY DISK
25:::Septiembre:::2009
“Me volví y la ví, era ella, sin duda, vestida con una camiseta que le cubría escasamente el nacimiento de los muslos (…) Nos miramos fijamente, ella con sus piernas largas y desnudas, y yo con el disquete en la mano”.
“Floppy Disk”. Jorge Roselló Verdeguer.
Premio Otoño de Narrativa Breve
“Villa de Chiva” 2001
Rialla Editores (2002) Valencia. Páginas 15/16.
Desde hace años anoto en cuadernos una reseña mínima de lo que leo, pero no lo hago al día, y cuando me pongo a la tarea advierto que ya no recuerdo de qué va lo que leí.
Hoy quería reseñar la lectura que hice de Floppy Disk en Septiembre de 2008. Ha pasado un año. También la leí en Mayo de 2002, pero entonces olvidé anotarla. Ese olvido no puede ser un hecho casual, y entreveo alguna numinosa injerencia en el (flux) lapsus de mi mente. Esto creo.
He de fiar, pues, a esa taimada profesional que es la memoria, más aún,
a las trazas invisibles que deja toda lectura en la parte baja de la lengua, en los lugares elegantes de la colonia o en el instante de silencio que oficia entre uno y otro latido.
De la novela de Jorge, esas humanas geografías me han transfundido sensoimágenes más que nitidices de concepto. Como si hubiera visto una peli, un film con el sabor de cineastas como Capra, Renoir o Lubitsch (esto lo digo para quedar de cinéfilo, a ver si pillo entre las féminas albatros. Y porque es verdad). Recuerdo una ciudad y una arquitectura cordial. No es París y su bohemia, pero algo así.
Y recuerdo a un tío especial con el aire de esos parientes que todo infante quiso tener, de ésos que habían hecho una guerra en algún 
país exótico y traían objetos maravillosos e historias; o uno de esos soldadores que en las plataformas petrolíferas del Mar del Norte le pegaban fuego al hierro bajo el agua y el finde ligaban danesas rubias con sabor a toblerone; o uno de esos tíos desaliñados, gentiles y sabios en cuya biblioteca el Universo aguarda su occisión última.
Creo que ese tío que Jorge despliega en Floppy Disk tenía una novia o amante (entre las muchas otras que jalonaban su vida). La recuerdo chic.
Pero ya no llego a más. Y echo mano de la edición. El tío se llamaba Eusebio, a la chica la llamaban Pippi Piernaslargas. Profesora de Matemáticas. En el libro hay otros personajes: una tal Alicia, un tal Luis, una tal Eva… Me quedo con la maestrita, que me enseñe los logaritmos (neperianos) y algo de geometría descriptiva. Yo la hablaré del Ser y la Nada.
A ver si me la presentas, primazo, y la pregunto aquello de:
“bonitas piernas, churri, ¿a qué hora abren?”.
… dedicado a Jorge Roselló
© VilBill
ISLA DE KAMPA* (friends forever).
7:::Septiembre:::2009

* Isla en que vivía el poeta checo Vladimir Holan, amigo de Jaroslav Seifert.
Mediado Agosto vino por estos lares mi querido amigo ECB (sin más datos, que se lo curren la madera y las vigilantas de la playa). Lo invité a cenar a las 21’30. Abrimos velada con un par de birras nacionales, y atacamos la gusa con las viandas que preparé al efecto. Acompañamos el papeo con un albariño. Dimos fin a la tortilla de papas de mimamamemima (con cubierta de pisto, cosa mía), un plato de jamón y lomo de buen ver y cata, un mejunje de caballa con cebollitas y riego de un módena aceptable, unas tostas Gran Nacional (sobrasada con queso gratinado, excelent for the LDH), una ensalada de pepinos al yogur y pan recién. Ahora me doy cuenta de que de postre ni una leche. Cafeses y copas.
Como homenaje a Buñuel empezamos con su versión del cóctel Manhattan (vermut rojo, whiskey y unas gotas de angostura). El aragonés intempestivo cambia el rojo por un vermut blanco seco, Noilly Prat más exactamente. No supera al clásico; lo siento, rey del cinexin. Y seguimos, a palo seco pero con hielo, con el Jim Beam, un kentucky bourbon peleón. Andestén los single malt scotch, ay… Y así hasta las 7’40 del siguiente día, cuando el sol ya tocaba las pelotas por el Este.
¿Qué habladurías llenaron esas más de diez horas? De tot, nengs. Hacía años que no hablábamos, quizás cuatro, cinco o seis, no sé ahora. Pasó la vida, la política (poca, somos en extremo escépticos y elegantes, camusiano uno, nietzscheano el otro), literatura, cine, filosofía mucha, risas (esas cosas nuestras), confidencias y hablar sobre mujer con su mucho de glosa, análisis, celebración y confesiones sobre el sin par deslumbramiento que en nuestro corazón causan ellas y las cosas que a ellas les son de suyo. Y así. Hasta las tantas. Como dije, 7’40. Beodos a tutiplén. Con una cogorza modelo big sunami killer, dos, algunos cafeses (dios del cielo, quién cojones iba a dormir después de eso), y más güisquises, hala, hala, sin parar, a take for the sack el Jimmy Beam (quedaba otra bottle, la dimos una oportunidad. Nobleza obliga).
Y a la hora susodicha, andando como marinero en tierra, esto es, como patos dañados en lo íntimo metabólico pero británicos en el porte, nos dirigimos a la cafetería MN (lo dicho, que los CSI y la secreta se ganen la manteca con sus pc güindous last generation), nos endiñamos unas porritas mojadas en chocolate, unos cigarritos lukyestraik, agüita fresca y a la piltra. Por aquello del respeto al cuerpo y a la deontología. No más. ECB marchó calle abajo, menos mal que era estrecha e íbase sujetando de pared a pared. Un servidor lo mismo, pero reptando a dos centímetros del asfalto…, escasos.
Son las 08’55, qué digo, las 09’09 o’cloch cuando termino el relato, y un pedazo de animal como el Annapurna nevado por la cara chunga está atacando con la radial una estructura metálica, y hace un ruido del infierno pinche güey la chingona madre que lo trajo a mi barrio. Al sobre me voy, chiuuu, como las balas de una 38 Smith & Wesson del Especial.
Al ataqueeeeel…, zzz, zzz, zzz…
“Cuando alguien llame a la puerta y digas “pase”,
será el cartero/ y te traerá una carta/ manifestando mi deseo
de sentarme/ una vez más a tu mesa”.
Del poema “Isla de Kampa”. Jaroslav Seifert.
http://www.youtube.com/watch?v=sTSzsg6sjwU
… dedicado a Enrique CB
© VilBill
CUANDO UN AMIGO SE VA
8:::Junio:::2009

El día 18 de Octubre del pasado año colgué aquí un post: Lucky Strike. Habla de mi infancia, hasta los 11 años aproximadamente. Y decía que era “lugar propicio para los mitos”.
En aquel enloquecido imaginario infantil, uno de esos mitos refería marcas de tabaco de las que los mayores de la pandilla hablaban con arrobo. Sus peroratas hacían que como animalejos barruntáramos en aquellos anglicismos “el enigmático mundo de los adultos”, y que aventurásemos en ello los “secretos y placeres” que nos aguardaban y que anticipábamos en la eufonía de aquel nicotínico elenco.
En esa infancia, que aún hoy “siento latir cálidamente en mi pecho”,
uno de los protagonistas era mi amigo J.V. El día 22 de Octubre colgué otro post, intitulado J.V. Es éste que sigue:
“Hoy cumple 50 años.
Cuando no contábamos más de siete u ocho, éramos inseparables. Incluso llegó a pegársele el acento gato que yo traía del foro; ese sitio cuyo cielo, dicen, es único.
Es uno de los protagonistas del post anterior.
El mar quiso robárselo para sí hace algún tiempo y le asestó un zarpazo cruel que, sin embargo, no le ha restado frescura a la voz. Acabo de felicitarle.
Hace 20 ó 25 años, quizás más, que no nos vemos. Eso se va a acabar.
No sé si lo podré abrazar, pero besaré su frente y le miraré a los ojos. Hablaremos de entonces…, de cuando éramos como dioses.”
Lo abracé, besé su frente, le miré a los ojos y estuvimos hablando de entonces…, de cuando éramos como dioses. Me acompañó Josevi, que participa en este blog. Josevi ha sido estos años una ong personalizada cuyo único objeto de desvelos era J.V., procurando su bienestar físico y,
de algún modo, una cierta esperanza espiritual.
Hace unos días recibí este email suyo: “… esta noche pasada ha abandonado definitivamente el cuerpo físico nuestro común amigo”.
Ojalá fuese así, porque Él sería ahora lo que absolutamente fuimos. Dioses.
Este viernes quedamos algunos de sus amigos a tomarnos unas cañas.
Por supuesto, habrá una silla para él y la mejor de las birritas del lugar.
… a J.V. in Memoriam
© CrisCrac
BAILANDO CON LOBOS
29:::Mayo:::2009
*** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** ***

Está llena de bellísimos fotogramas. Los mejores entre cualesquiera otros western.
Creo que el eje del film (Kevin Costner) es la metamorfosis iniciática del Teniente John J. Dunbar en un guerrero sioux, su identificación y compromiso moral con la vida y destino de esta tribu.
Consigue que Calcetines, un desconfiado lobo, coma de su mano.
Es un alegato contra los demonios de la soledad.
Su banda sonora (John Barry) es sencilla, eficaz y hermosa sin artificios; y, como su fotografía y paisajes, es un homenaje al western clásico y un ejercicio rendido a la Belleza.
Hay una secuencia que justifica todo el film:
los sioux se asoman a una pradera en la que esperan hallar los animales que para ellos significan su supervivencia, y lo que ven es que el hombre blanco ha
asesinado a cientos de bisontes tan sólo por su piel. Otras veces, les disparaban desde los trenes a modo de tauromaquia. Para entender lo que digo, hay que ver esos ojos indios, pues lo son, además de actores: Graham Greene (abajo, con Costner), Rodney A. Grant (arriba a la izquierda), Floyd ‘Red Crow’ Westerman (aquí a la derecha, magnífico y bello rostro), Nathan Lee Chasing His Horse (el niño al que salva del ataque de un bisonte), Tantoo Cardinal, Jimmy Herman…
Aunque detrás de mucho ecologista hay un presbítero trotón en busca de Dios, en este caso las miradas desarboladas de los sioux constituyen el mejor manifiesto en favor de un inaplazable “crecimiento sostenible”.
El idioma sioux, sea lo que fuere que hayan hecho, suena delicioso, dulce, poético, cálido, ancestral y maravilloso. Es un gran acierto.
El film es un canto
a la Amistad y al ancho corazón de algunos hombres buenos.
A veces te hace caer en la tentación sentimental de la Épica. Y qué
si su rotura me dejó como de trapo, aquí, bailando con lobos, aullando
la balada de los ángeles desertores.
… dedicado a Josevi, de nuevo, y a Silvia
© Six Roy
TETERÍA LATÉ
9:::Abril:::2009

El día era pintón y se las prometía felices. Quedamos en la feria de vinos del Turia a fin de maliciarnos un tratamiento de choque enológico y embutidos contra el colesterol, el hematocrito felón y otros bichos de interior. Fue imposible. Miles y miles de jíbaros indocumentados hacían interminables colas para proveerse. Y nos largamos.
Quedamos al final los cuatro jinetes del apocalipsis (sin nombres, que se ganen la viruta los servicios secretos y amorticen los satélites).
Tetería Laté. Allí cenamos. Deliciosos los entrantes. Suave el mollate con ocho apellidos que nos recomendó el dueño del local. Y los segundos, muy bien. El solomillo de ternera al punto…, un puntazo. Tierno, jugoso, especiado con sutileza. Y los postres…, creo que me distraje un poco y no pillé mucho, pero la peña tenía las morreras de choco y churretes.
Y un brillo depredatorio en los faros.
El lugar está lleno de narguiles de las que el personal hace lúdico uso. 
Y se hacen fotos (no sé por qué, pero los flashes no paran). Hay famoseo, periodistas, universitarios, urgentes pavas de diseño, rastas, antiglobulinos y gente joven, o sea, nosotros, que no somos los de entonces pero estamos hechos unos guayabos.
Abre también por las mañanas, y las atiende un palentino bien parecido, de planta románica de cruz cubierta, sereno, magnífica testa de Jasón y sus argonautas, perito homologado en infusiones, copas y, sobre todo, alta literatura. Da conversación sin i.v.a., a las ninfas sin suturas especialmente.
Y la camarera estuvo atenta, amable y elegante.
Nadie la mire a los acáis…, hay en su trazo un algo lunar y queman.
De la noche y sus triunfos…, mejor no hablar, o dejarlo en boca
de Breton & Soupault en ‘Los campos magnéticos’: “Aquella noche, más hermosa que cualquier otra, pudimos, efectivamente, llorar. Pasaban mujeres que nos tendían la mano, ofreciéndonos el ramillete de sus sonrisas”.
… dedicado a Juanjo Vellisca
© VilBill
I’LL NEVER WALK ALONE.
5:::Noviembre:::2008
Hemos empatado en Anfield. Liverpool: 1 – Atlético de Madrid: 1. Gol de Maxi Rodríguez (la bestia); y de Gerrard para ellos, excelente jugador. El árbitro ha sido lo más nefasto desde la última glaciación. Empatado, decía, y podríamos haber ganado; pero jamás perdido. Con el Liverpool nunca se pierde. Un equipo que viste de rojo y blanco, y que canta You’ll never walk alone es mi equipo. Hace nueve meses colgué aquí mismo un post mientras me desangraba de soledad y pena por todos los poros; y en esto, algunos de mis amigos, amiguetes y conocidos se dedicaban a pilinguerías varias de trascendencia cósmica. Les den, pues. Oír ese himno fue un deliciososo lenitivo, una ficción amable y funcional. El fútbol puede ser una épica inocente. El que sigue fue aquel post.
Hemos vencido,
pero alrededor yacen los cadáveres
de mis amigos.
Himno. Heinrich Heine.
(…) Y no te preocupes por la obscuridad
Al final de la tormenta
Hay un cielo dorado
Camina a través del viento, camina a través de la lluvia
Aunque tus sueños se vean sacudidos y golpeados
Sigue caminando, sigue caminando, con esperanza en el corazón
And you’ll never walk alone
You’ll never walk alone…
Hay quien asegura que los hinchas del Liverpool están entre los más violentos, hay quienes dicen que son los más violentos. Me gustaría creer que no es verdad, quiero que no sea verdad. Querría yo que fuesen mis amigos, ellos, y los reds, tomar unas pintas juntos, hablar de fútbol, de la pintura de Bacon y de Bertrand Russell, por ejemplo, y lanzar requiebros elegantes y miradas atrevidas a las chatis (mejor si son de otros equipos, mejor si rinden sus encantos, perfecto si nos olvidan…, bye girls). Una hinchada que canta you’ll never walk alone en cada partido, no puede ser una partida de neandertales. Reclamo que no sea verdad. Os lo pido con lágrimas en los ojos, cabrones, os lo exijo.
Hemos empatado en Anfield. I’ll never walk alone…
Six Roy
J.V.
22:::Octubre:::2008
Hoy cumple 50 años.
Cuando no contábamos más de siete u ocho, éramos inseparables. Incluso llegó a pegársele el acento gato que yo traía del foro; ese sitio cuyo cielo, dicen, es único.
Es uno de los protagonistas del post anterior.
El mar quiso robárselo para sí hace algún tiempo y le asestó un zarpazo cruel que, sin embargo, no le ha restado frescura a la voz. Acabo de felicitarle.
Hace 20 ó 25 años, quizás más, que no nos vemos. Eso se va a acabar.
No sé si lo podré abrazar, pero besaré su frente y le miraré a los ojos. Hablaremos de entonces…, de cuando éramos como dioses.
LUCKY STRIKE
18:::Octubre:::2008
La infancia es un lugar propicio para los mitos. Cuando yo era chico había en nuestro imaginario, tan fértil como delirante, algunas marcas de tabaco que eran verdadera mitología. Eran los tiempos de los celtas, ducados y otros tabacos plebeyos y morochos.
Como los niños que éramos, asistíamos boquiabiertos a las peroratas de los amigos mayores que hablaban con arrobo, misterio y hasta glamour de algunos tabacos. Barruntábamos en aquellos nombres, casi siempre ingleses, el enigmático mundo de los adultos y aventurábamos en él secretos y placeres que inconscientemente pretendíamos capturar si fumábamos uno de aquellos cigarrillos.
Camel, Marlboro, Winston, el Lucky Strike del que después tantas y tantas cajetillas abrí y fumé, o el Pall Mall que en este instante acabo de encender. Esos nombres tenían el valor de los emblemas. Pero había dos marcas de las que los mayores hablaban con voz susurrante y pupilas dilatadas, y su eufonía sólo podía provenir de algún Olimpo que alguna vez habría de ser nuestro. Eran Craven A y Muratti Ambassador. Esas dos locuciones eran como nombres de dioses. Pero había uno del que se decía que era el mejor tabaco del mundo: Philip Morris. 
A veces la infancia es el Paraíso y la siento latir cálidamente en mi pecho. Y por si faltaba algo, ahora llueve larga y densamente; y recupero mi niñez con un segundo cigarrillo mientras la lluvia resbala de mi pelo a mis ojos, de mis ojos a mis labios y a la llama viva que habita mi boca.
Six Roy
YOU’LL NEVER WALK ALONE
18:::Enero:::2008
Hemos vencido,
pero alrededor yacen los cadáveres
de mis amigos.
(…) Y no te preocupes por la obscuridad
Al final de la tormenta
Hay un cielo dorado
Camina a través del viento, camina a través de la lluvia
Aunque tus sueños se vean sacudidos y golpeados
Sigue caminando, sigue caminando, con esperanza en el corazón
And you’ll never walk alone
You’ll never walk alone…
Hay quien asegura que los hinchas del Liverpool están entre los más violentos, hay quienes dicen que son los más violentos. Me gustaría creer que no es verdad, quiero que no sea verdad. Querría yo que fuesen mis amigos, ellos, y los reds, tomar unas pintas juntos, hablar de fútbol, de la pintura de Bacon y de Bertrand Russell, por ejemplo, y lanzar requiebros elegantes y miradas atrevidas a las chatis (mejor si son de otros equipos, mejor si rinden sus encantos, perfecto si nos olvidan…, bye girls). Una hinchada que canta you’ll never walk alone en cada partido, no puede ser una partida de neandertales. Reclamo que no sea verdad. Os lo pido con lágrimas en los ojos, cabrones, os lo exijo.
SixRoy

