VUELTA

30:::diciembre:::2007

ciberpinguino.gifyadira.jpgRecién ayer mismo, apenas unas horas no más, he restablecido mi conexión a Internet. Ahora soy onanista, no telefonista (interprétese esto como se quiera, pero es algo prosaico: antes tenía adsl de Telefónica sin acento, y ahora lo tengo de Ono). La conexión ha sido posible mediante conversación telefónica con YADIRA, técnica de Ono, voz cálida como de madre con hijos dejados en otro lugar, americana, como todos los que atienden ahora, siempre amablemente, estos servicios. Yadira hablaba como un AK47 engrasado por FORREST GUMP con dos litros de café marcilla en la andorga, dios…, qué locutora velocitud. Me ha hecho entrar y salir en mil pantallas y cuadros de diálogo, he enchufado y desenchufado el modem de veces una montoná, he cambiado la polaridad del cable, he jurado en la lengua sefardí de mis ancestros spinozistas…, finalmente, ya puedo navegar de nuevo en la co(crac)sa tonta de mi blog.

Al acabar, la he preguntado su nombre; se ha extrañado, pero me lo ha repetido. Y yo le he dicho muchas gracias Yadira por su trabajo, y le he deseado un buen día. Mientras me atendía, hablaba a la velocidad de SPEEDY GONZÁLEZ después de un batido de queso feta con broker’s pure farla the best; pero cuando la he personalizado con mi pregunta, no ha sabido qué decir durante un largo segundo. Lo dije en el pasado, lo repito: es el tiempo de SÍSIFO, dice CAMUS, el de la conciencia, el de lo verazmente humano. Después ha salido de su silencio, y como si no hubiera podido integrar mi afecto anónimo, ha respondido con una de esas fórmulas verbales automatizadas que ya no recuerdo. Y ya. Pero yo sigo deseando para ella y los suyos, ojalá todos aquí con ella, un buen día, el mejor año que pronto asomará, una buena vida y también que, si la necesito, esté de nuevo ahí, aunque dispare palabras como pirao de azotea en Wisconsin. Yo la preguntaré siempre su nombre. Soy CrisCrac, de nuevo, y habito en mi escritura.

FILOSOFÍA DE SARAJEVO

23:::diciembre:::2007

Biblioteca de Sarajevobiblioteca_sarajevo1.jpg

“Sarajevo muere lentamente, bombardeada con fuego de mortero desde el 8 de Abril de 1992 por las tropas que la han cercado tranquilamente sin que se defienda: era su propio ejército (…) Hay algo del drama del gueto de Varsovia que se repite aquí. Ellos aguantaron más de dos años. Al principio eran medio millón de personas apiñadas, con raciones alimenticias mínimas y expuestas a los golpes de mano de las SS, asesinados lentamente y después enviados en masa a Treblinka durante el otoño de 1942, hasta que los supervivientes se rebelaron en Abril de 1943 y perecieron casi hasta el último (…)

Ha llegado el frío. El periodo invernal es muy duro en este valle que acogió los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984. Las temperaturas rondan los 10º o 15º bajo cero, a veces más. ¿Qué harán los habitantes de Sarajevo sin madera, sin petróleo, sin carbón? Entre el 80% y el 90% de los árboles de los parques y de las zonas periféricas fueron sacrificados el último invierno. Las colinas controladas por el ejército bosnio están ya arrasadas; los árboles de los barrios del centro, cortados el año pasado, se arrancan para quemar sus raíces. La gente moja sus libros y los deja secar después para hacer bloques combustibles con los que calentarse (…)

La fatalidad se respira en el ambiente. La población parece haber perdido las ganas de sobrevivir, o al menos la esperanza de poder hacer algo (…) Las familias han dejado de bajar a los sótanos sus bienes más preciados: muebles, libros, cuadros que llevan las marcas de los sucesivos impactos de bala (…) Para qué proteger todo eso… Muchos de nuestros interlocutores evocan las atmósferas de ‘Brazil‘ o ‘Blade Runner’, porque, dicen, ‘aquí ha empezado el fin de la civilización occidental y el fin de la filosofía. Nosotros somos los primeros habitantes de un nuevo mundo’ (…)”

François Chaslin. EL PAÍS, Viernes 24/12/1993.


Además de la tragedia humana, lo que me impresionó de este artículo es la rotunda simplicidad con que anuda filosofía y civilización occidental, y sus destinos que son uno. Occidente no inventa, a través de Grecia, la filosofía. Es al revés. Seguimos siendo medularmente griegos y ellos siguen delineando nuestro ser; aunque haya en nosotros otros afluentes menos faustos que provienen de los bosques, haciéndonos bárbaros, y de los desiertos, haciéndonos fanáticos. En un debate al que asistí acerca de la necesidad de enseñar filosofía, en el que se dijeron pelotudeces cum laude, un tipo con
look león de aranoa astroso’s style dijo algo tan sencillo como demoledor: hay que enseñar filosofía porque forma parte de nuestro patrimonio cultural. Tenía razón, pero no toda. Y ya he explicado por qué. Examen oral pal próximo lunes.

PM476

MI MAMÁ ME MIMA

17:::diciembre:::2007

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“Yo nací un día
que dios estuvo enfermo,
grave”.

Los heraldos negros. César Vallejo.

rastarisa.jpgYo nací, esto es evidente. Me pasa como al Johan Sebastian Mastropiero de Les Luthiers; cuando el calvo barbado que hace de sutilísimo lector llega a la biografía del músico, se pierde, no encuentra el dato de cuándo y dónde nació el afamado compositor y, finalmente, con toda naturalidad, acaba por decir lo obvio: Johan Sebastian Mastropiero… nació. También yo nací, y sé cuándo y dónde. Para entonces, al decir de Nietzsche y antes de él creo que el poeta Heine, Dios había muerto; así que difícilmente podía estar enfermo o grave. Cuando yo nací, Dios ya la había diñado. Claro que, según algunos autores, como aquí el omnipotente y misericordioso puede resucitar, no es imposible que cuando yo naciese ya antes hubiera resucitado y vuelto a recaer en la enfermedad que hubiera tenido, pongamos que una diabetes acelerada, una angina de pecho o una pancreatitis. Esto quiere decir que sí, que podía estar muy malito cuando yo nací, y de aquí que los versos del inicio puedan ser aplicados a mi humilde ser.

Y aun si fuese así…, qué…, ¿qué pasa conmigo por haber nacido cuando aquí el baranda de todos los barandas estuviese malamente chungo? Pues nada, qué diablos iba a pasar. ¿Qué tendrán que ver sus gastritis, fiebres, esputos y taquicardias con mi nacimiento? ¡Joé!, digo yo, si no tiene nada que ver conmigo, ¿por qué tendría que ver con Vallejo? ¿Por qué, pues, se marcaría el autor de Trilce esos versos fúnebres? Para llamar la atención, seguro; seguro que alguna chibolita de pollera colorá no le hacía caso, y va el muy simple y se mete con Dios y lo pone a enfermar. Claro, no llegó tan lejos como el teutón turinés, que se lo cargó vía genealógica. Ni tanto como Bukowski, que dice que Dios se bajó de la cruz y nos dejó a todos crucificados en ella para siempre. Qué ricos. Pero ninguno de los tres va tan lejos como yo, que me trae al pairo si tuvo poliomielitis de niño chico, mononucleosis adolescente o el mal de altura en el carro de Elías. Hay que ver la que lió el recaudador aquél que, camino de Damasco, se cayó del jaco y en el delirio del guarrazo se inventó un credo. Un tal Pablo.

Cuando yo nací, Dios y el Dinosaurio todavía estaban allí. Y mi mamá.

CrisCrac

NOTAS SOBRE LA TRAGEDIA

12:::diciembre:::2007

sombra-1.jpgantigona-3.jpgtrag1.jpg La tragedia griega nunca es, sobre todo en SÓFOCLES, el relato de una peripecia individual. El héroe trágico expresa la naturaleza humana y su propia alma. Si comprendí alguna vez esa cima del pensamiento que es la tragedia, tal cosa ocurrió al caer en la cuenta de dos líneas tectónicas que la cruzan.

De un lado, la acción se desencadena a partir de algún acto del héroe o de algún hecho que se abate sobre él (o ella) sin su voluntad o consentimiento; y a partir de ahí hay un despliegue de consecuencias que se expanden en círculos concéntricos, afectando a próximos y lejanos, haciéndolo de modo trágico. De otro lado, hay una segunda línea de fuerza en la tragedia. No existe en ella el malvado puro, el actor por maldad intrínseca. No hay comportamiento perverso que brote de la naturaleza humana. Ello es consonante con el juicio de NIETZSCHE de que los griegos proyectaban sobre los dioses la responsabilidad y culpa de las acciones humanas; así, la atrocidad parricida de Medea los llevaba a decir, entre compasivos y sagaces, un dios debe de haberla trastornado; y es asimismo consonante con el intelectualismo moral: sabemos que SÓCRATES consideraba que quien obraba mal no lo hacía desde un espíritu corrompido; el infractor moral lo era por ignorancia del bien. Todos los sistemas jurídicos occidentales y sus fundamentos morales hallan su suelo patrio en este optimismo de la voluntad.

Ni en Antígona, ni en Edipo, ni en Electra, ni en Filoctetes, ni siquiera en Medea hay perversidad anclada a la osamenta humana; Nietzsche diría que los humanos somos ocasión para el divertimento de los dioses. Y estos son, a su vez, la proyección de las potencias e impotencias de la condición humana.

La tragedia griega expresa el desvalimiento humano ante el azar; expresa el dolor acechante; expresa nuestra pequeñez ante el flujo del Cosmos…, pero también hace un canto a la gigantesca estatura que cobra el héroe trágico cuando se comprende a sí mismo en su sufrimiento, y acepta que en la existencia de los hombres no hay fuerzas empeñadas en su caída. Desde esa aceptación, la vida está abierta para ser vivida gozosamente, asumiendo que en su aventura todo es posible, tanto el zarpazo del azar como el de la necesidad. Vivir, sabiendo esto -y ese saber lo procura la tragedia-, exige la construcción individual de un alma fresca y serena, de un espíritu alegre incluso frente al sufrimiento. Hacen falta lucidez y coraje. Y una gran elegancia.

Es necesario, dirá Nietzsche, tener un gran talento para el sufrimiento. Nosotros los elegidos del sufrimiento, dirá el filósofo turinés. Yo recuerdo al capitán Acab: Mi mayor grandeza reside en mi mayor sufrimiento. No se trata de complacencias o de estoicismo, ya se ha visto, sino de asumir la parte de realidad doliente que hay en la existencia; y desde ahí erigir un alma grande, un sentimiento de poder, una apuesta por la vida. Es ALBERT CAMUS quien mejor lo ha expresado; en El mito de Sísifo. Cuando yo era joven, no comprendí que dijera al final: Hay que imaginarse a Sísifo dichoso… Hoy sí. Añadiré que celebrar la vida es una obligación (heroica).

PM476

EL CULO DE BETTY

8:::diciembre:::2007


Casi toda acción humana concebible puede ser interpretada de mil y una formas. Las vanguardias artísticas del Siglo XX nos enseñaron que un perro en un jardín puede significar la desolación de la condición humana, el horror de la guerra, un desengaño amoroso o… un perro en un jardín.

NO HAY VERDADES ABSOLUTAS, tampoco ésta. Nadie, por tanto, puede arrogarse el derecho a poseer lo que no existe. Las interpretaciones son libres, lo cual no significa que sean inteligentes; las opiniones son libres, aunque esto no garantiza que sean razonables; los juicios morales se expresan libremente, pero ello no justifica que se actúe ominosamente contra quienes no los comparten. Eso es bajeza. Y poco leer.

La Ilustración, los Derechos Humanos o el Conocimiento que combatió al obscurantismo son sólo algunos de los jinetes que han descabalgado de sus cátedras y tronos a sacerdotes, reyes, dictadores y pseudorevolucionarios. Nuestra libertad de hoy le es también debida a quienes lucharon por la suya. Pero la indigencia mental, el puritanismo y la beatería siguen siendo potentes vectores de fuerza que conforman UN TIPO PSICOLÓGICO REACCIONARIO que antaño buscó acomodo cerca de las sotanas, en los corrillos de comadres o en los salones burgueses y mentideros.

Hoy se disfrazan. Y al punto es eficaz esta máscara que su íntimo ser se les oculta; están convencid@s, L@S NUEV@S INQUISIDOR@S, de ser modern@s. Qué va… Son l@s de siempre. A la menor ocasión su paleolítico alien moral descargará su martillo de herejes. Ni por un sólo momento se permitirán dudar de sí mism@s, porque la DUDA que hizo nacer la Ciencia, la Modernidad y sostiene la imperfecta Democracia no es cosa de ell@s… Y porque la duda -lo dijo Borges- es uno de los nombres de la inteligencia.

La única defensa posible es la tersura de la razón, el verbo franco, la fuerza del mejor argumento y no el cloqueo gallináceo; pero qué ingenuidad la mía…, ¿quién podría convencer con razones a quienes la razón les es un cuerpo extraño?, a quienes no pueden comprender porque son juguete de una fuerza intestinal que viene de lejos. El Coronel Kurtz, personaje de Conrad y de Coppola, lo comprende en el corazón de la selva al saberse dominado por ese feroz instinto tanático…, y exclama: el horror, el horror…

No me preocupan ell@s, L@S VIEJ@S Y NUEV@S INQUISIDOR@S. Me sé sus maniqueísmos, su discurso raído, la etiología de sus modos y hasta el ph de su jabón de tocador… L@s huelo a más de siete leguas y no me engañan. Huelen a sacristía cincuentona y más, a trastienda de telas anacrónicas, a rebotica húmeda, a mefítico pretérito. Me preocupan los tibios en quienes se legitiman y a quienes manosean las magras. Sé que mis palabras llevan cuchillos…, porque duelen al salir. Querría que no fueran mías, y saberlas innecesarias.

Me voy de copas, más allá del Bien y del Mal, con mis queridos Hank y Friedrich…

“y cogiendo las calles más altas regresé al culo de Betty”.
Charles Bukowski

PM476

EL TIEMPO INSTANTE

7:::diciembre:::2007

                            “Y el amante la mira     adjani.jpg        
con el infinito amor de lo que se sabe instantáneo”
vicente aleixandre

               clip_image002.jpg  

SixRoy

MUERTO DE SUEÑO

6:::diciembre:::2007

pis.gif “Media España sojuzgaba a la otra media como sólo puede hacerlo un intratable pueblo de cabreros”…, esto venía a decir, verso arriba coma abajo, el poeta GIL DE BIEDMA al contemplar la cuarentona posguerra. Y buena parte de este pueblo tocino y de sus próceres sigue siendo fiel a su caprilegionaria condición.

El derecho al sueño tranquilo no figura en la Declaración Universal, pero debería, porque sin él no hay modo de ejercer los demás.

A las tres de la madrugada, mientras intento dormir, las avenidas están llenas de prehomínidos lobotomizados con motillos pedorreras entre las patazas; pero antes, sobre las dos, ya han pasado esas máquinas extraterrestres que recogen basura y afines con un ruido que debe de ser el del infierno (dantesco, of course); y antes aún, los adolescentes del barrio han estado porsaqueando a calzón quitado al personal durmiente, pero eso sí, al día siguiente sus indocumentados papuchis irán a partir la cara al maestro por haber suspendido por decimonovena vez a sus estúpidas alimañas, o al galeno por no darles la baja laboral. Neandertales… Luego, a las seis de la mañana, cuando me queda una miaja de sueño por pillar, vienen esos engendros de feria a limpiar bordillos y jardines…, y su reino no sé, pero su inhumano estruendo sí que es de este mundo.

No sé dónde dormirán los ediles figurones, pero me cisco en el primero de sus antepasados que salió de la cloaca.

Y mientras cada noche se pisotea el más elemental de los derechos, la madera se dedica a pilinguerías; los politiquetes de turno se cubren de gloria corriendo la banda en busca de foto; y los partidos, sindicatos todos, medios de comunicación y otras fuerzas sociales…, papando moscas en inaplazables debates sobre el sexo de los ángeles, del que ya sabemos desde Bizancio que es fofo, machucho y pendulón.

Y por la mañana yo al volante de mi buga, un peligro oiga, con unas ojeras como el anticiclón de las Azores, muerto de sueño, a punto de atropellar a una maruja futinera y dejar sobre el asfalto un inestético amasijo de rulos, chicha magra y boatiné.

VIL KOREA