APOLOGÍA DEL ASALTO AL TREN.

11:::enero:::2008

eastwood.jpg(… encarecidamente desaconsejo y repruebo la lectura del siguiente panfletazo a mis seres queridos.)

Las fuerzas que predominan en el Cosmos han sido siempre objeto de preocupación. Heráclito y el fuego, el agua de Tales, el odio y el amor de Empédocles son todos ellos los primeros esbozos de Occidente; pero antes, la epopeya de Gilgamesh habla de potencias que llamamos mito; y los egipcios con su panteón escatológico; la astronomía babilónica o la azteca; y, desde luego, para asombro de los paganos helenizados de Roma, que no los comprendían y los consideraban bárbaros y crueles, los cristianos con su elenco de mártires, su santoral, sus curias corruptas, sus escisiones protestonas, sus renacidos, sus francisquitos teoliberadores, sus teocons, sus kikos…, de como en olla gitana. Y su corolario. Me refiero a la Ilustración, el marxismo, los greengreen tocapelotas o las oenegés trinconas y no trinconas. Todos cristianos radicales. De raíz. Unos hablan de la parousía; otros de la lucha de clases como motorola de los cambios históricos; otros peroran sobre petirrojos mufíes de cola azul (listada, por dios) y de lechugas rizadas; y los otros…, pues no sé de qué hablan, de todo un poco, pero significan (alguna vez lo dije, cuando aún pensaba lo que decía y pude ser bello) la derrota del pensamiento y la asunción definitiva de que hay una irreductible alma negra en la naturaleza humana, cuyos desmanes hay que paliar en lo posible.

“Pero ¿qué me dice usted? -se exalta el síndico en su manifa que seloflipa-, si todos esos hitos (al queo del vocablo que enfatiza el muy cipotón: ‘hitos’), son precisamente gloriosas cimas del ateísmo, a lo menos agnosticismo?”. Ay que joderse con esta gente y su buena conciencia. Yo no sé qué fuerzas determinan la Historia, los astros y las naciones…, pero hay una que tiene mano (pelúa) y que me da pavor. Es la cosa masa que vocifera por las grandes superficies, mientras se va rascando el bul con uñas de servir el pan después; esta criatura homuncular impone programaciones televisivas entre regüeldo y regüeldo; devora publicité; hiperconsume, vo(mi)ta y secreedequé… Ay, esta vergüenza evolutiva que inició Turkana. Y tiene razón para creérselo, porque los politicorros andan siempre oliéndole las bragas pa pillar. Puercos.

Los que andan listos de verdad con este fuenteovejuneo son los outsiders. A ésos la viscomasa los segrega sin contemplaciones. La comunité de vesinos, qué parduzca bestia, no quiere héroes en su barrio: o te apuntas a su trote cochinero o te joden vivo. Los héroes en los flims, no en mi escalera…, broagg, broooaggg…, argumenta el neandertal. Así que los que por desgracia genética, cultural o porque se les pone en los huevos ser raros y no comulgar soplapolleces de unos (hienas) y otros (bobos), tienen pocos caminos, fuera de aceptar, claro está, abrevar de la ubre patria. Estos caminos son, en primer lugar, el PODER. A quien lo tiene, del tipo que sea, le importa una leche semidecremé todo lo demás. Hay también otra salida: la BOHEMIA del arte, la filosofía, la poesía, los teatricos de calle y todo eso. Una tercera posibilidad: la MARGINACIÓN; ya se sabe: los albergues para pobres y sus sopas de col. También puedes hacerte de alguna TRIBU URBANA, reventar la puerta de un antro y ponerte a vivir sin agua ni luz con otra panda de andrajosos como tú, hasta que venga la pestañí (la madera, noi) pa darle vidilla a esa mierda de vida. O LA LOCURA, oiga, que siempre es un consuelo. Y la DELINCUENCIA.

A mí la cosa Poder me va, pero tendría que empezar de putibecaria o así. Y mira, no. En cuanto a la bohemia y demás cojudeces…, manga de pendejos. La marginación tampoco, mi piel es porcelanosamente delicada. Pertenezco, aunque no sé por qué, a una tribu urbana: los indios aupatléticos; pero sólo es cosa de findes y dan mucho disgusto. La locura no está en mi mano.
mazas.gifVil Korea

3 Responses to “APOLOGÍA DEL ASALTO AL TREN.”

  1. paraqueloleas Says:

    Yo he optado por una especie de “locura”: miento en cuanto a los gustos televisivos, sonrio con los chistes pipi-caca-culo, y aguanto el rollo de mi vecina en el ascensor mientras pienso en si he cerrado la puerta, he apagado luces…
    De todas formas te diré que estos blogs son como una comunidad de vecinos: hay un presidente, pero todos opinamos.

    Me gusta

  2. CrisCrac Says:

    Pos enoragüena.

    Me gusta

  3. Carlos Says:

    “los cristianos…Y su corolario. Me refiero a la Ilustración, el marxismo, los greengreen… Todos cristianos radicales. De raíz. Unos hablan de la parousía…y los otros…, pues no sé de qué hablan, de todo un poco, pero significan (alguna vez lo dije, cuando aún pensaba lo que decía y pude ser bello) la derrota del pensamiento y la asunción definitiva de que hay una irreductible alma negra en la naturaleza humana, cuyos desmanes hay que paliar en lo posible.”

    1) Es que el cristianismo, como es bien sabido, está en la raíz de Europa: una raíz, la científico-filosófica, en Grecia, otra, la político-jurídica, en Roma, y otra, la ético-religiosa en el cristianismo.

    2) Así que ahí estaba el error cristiano. Digo error, porque parece ser que en esto del bien y el mal eres socrático a machamartillo, ellos se equivocan porque son estúpidos, y hasta atribuyes a Nietzsche tal concepción, por ahí te lo he leído (“Naturaleza humana” de enero de 2008; eso sí que es un herror). Pregunto: el error está en considerarla “irreductible” o “negra” y no simplemente ignorante? Quizá crees que la creen irreductible por creerla negra y no simplemente ignorante, aunque te matizo que los cristianos no la creen tan irreductible, más bien que solo será totalmente vencida al final de los tiempos y con ayuda exterior (en esto de la ayuda exterior se diferencian de los de los corolarios). Y que entre tanto, o peleamos y sumamos victorias parciales, o en efecto, seremos vencidos. Este tipo de cautas esperanzas es lo que hace fuerte al cristianismo y sus corolarios. En todo caso, a lo que iba: si el mal se reduce a la ignorancia, coño, ¿a qué tanta escandalera? El intelectualismo moral no tiene derecho a la indignación, reduce a ésta a un bucle de narcisismo.

    Asumir la responsabilidad personal en la lucha a muerte (porque está en juego la propia destrucción, pero también la esperanza de la victoria) contra un enemigo que principalmente está dentro, o declamar histriónicamente la enormidad de la vida y su derecho a sacrificarnos, que para eso es lo que hace con los mejores. Así veo yo la cosa de tu Federico contra el cristianismo, y la lucidez y el coraje no las veo de su lado (bueno, en él en buena medida sí… pero en los nietzscheanos!) y no digamos la salud, la gracia divina de esa diosa Vida a la que componía himnos.

    Salud2

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s