ROSA LUXEMBURGO

15:::enero:::2010

ROSA LUXEMBURGO I

Cuando yo era un crío milité en la extrema izquierda.

Lo hice en serio, a fondo, entregado absolutamente, dieciséis horas al día y en el tajo. Alguna cicatriz tengo. Hubo muchos como yo.

Mientras otros partidos reivindicaban, y algunos flipaos lo siguen haciendo, a alimañas genocidas como Stalin, Mao, Enver Hoxha y afines caribeños, nosotros nos sentíamos ligados ideológica y sentimentalmente a personas como Rosa Luxemburgo o ANDREU NINAndreu Nin y sus camaradas del P.O.U.M. Aquí está con Julián Gorkin.

Nin fue torturado, asesinado y desaparecido por estalinistas españoles y soviéticos en una santa alianza. Al igual que Rosa, fue muy crítico con los bolcheviques y su deriva autoritaria desde una postura marxista revolucionaria. Fue de los primeros que le vio la pezuña a Stalin.

La Historia no sólo los ha absuelto, les ha dado la razón.

Cada uno presume de lo que quiere y puede, yo lo hago de las limpísimas ideas de aquel chico que fui hasta la rotura inexorable que hubo de venir después (recuerdo aquel poema de miguel hernández en el que a un albañil no le faltaba el aliento para levantar un muro frente al viento, pero, al final, “la piedra cobra su torva densidad brutal”)…

Rosa formó parte de la liga espartaquista que después dio origen al KPD (Kommunistische Partei Deutschlands). En 1918 Alemania hervía de fervor y necesidad. El eco de la Revolución Rusa impregnó los corazones de millones de personas que vieron en ella una esperanza.

Polemizó con Kautsky, blandengue socialdemócrata, y con el propio Lenin, con quien disentía en cuestiones teóricas y prácticas fundamentales. Los socialismos posteriores la negaron, el revisionista (que impera actualmente: la tercera vía fluxsociatilla); y el llamado socialismo real: felón, cultólatra y criminal.

ROSA LUXEMBURGOSe opuso a la primera guerra mundial y fue encarcelada (como Bertrand Russell); también su camarada Karl Liebknecht fue a prisión. Cuando salieron de la cárcel, continuaron su lucha. En la revuelta de 1919 en Berlín, el 15 de Enero fueron capturados y ese mismo día asesinados.

Rosa fue golpeada a culatazos hasta morir, y su cuerpo fue arrojado al helado Landwehrkanal que corre paralelo al río Spree. Karl recibió un tiro en la nuca, y su cuerpo fue enterrado en una fosa común. Cientos de miembros del KPD fueron también asesinados.

En el verano de 2007 estuve en Berlín. Y fui al punto donde hallaron, cinco meses después de su muerte, el cuerpo de Rosa. Hay allí una escultura que la recuerda. La fotografié, es la de arriba. Es minimalista y poderosa: en bronce su nombre emerge desde el violado río y se muestra en la orilla. Rosa emerge del canal, como una ninfa insurrecta y viva.


Olvidé dejar una rosa roja.

“Quien se arranca el corazón del pecho hacia la noche, quiere alcanzar la rosa/ (…) Quien se arranca el corazón del pecho hacia la noche y lo lanza a lo alto/ ése no yerra el blanco”…

Paul Celan, del libro “Amapola y memoria“.

http://www.youtube.com/watchv=h9fPevUlUA

… dedicado a las rosas de aquellos y estos días
© Six Roy

A mí me gusta la Navidad. Con un par. A tenazón lo digo.

Ya sé, ya sé,
es una puritica ilusión, pero hasta una ilusión es real…, como ilusión.

Puede contener cuanto queramos fantasear o necesitemos en lo más hondo de nuestro ser, sepámoslo o no, y todo un elenco de pulsiones infantiles a destripar por esquizobecarios de psicoanalista austroporteño.

Esas pulsiones me las sé al dedillo, las tengo atadas en corto. Y ellas a mí. Como el tigre y el jabalí cuando se cruzan en la jungla, conscientes de su fuerza procuran evitarse.

Es lo que tienen…, los tigres (que rugen, muerden, aman).

El 27 de Febrero de 2008 colgué aquí un post que intitulé “Taxi driver”. Decía entonces que el psiquismo humano, según leí en algún lugar, “no puede integrar en su mundo más allá de ciento cincuenta o doscientas personas. Esto significaría que somos esencialmente tribales”.

La Navidad es la representación de ese tribalismo.

Alguna vez he escrito, desde la hórrida experiencia de algún descenso a los infiernos (esos insomnios que todos…, ya sabéis), que el calor de la tribu es un poderoso y terrible coro de sirenas (jingle bells, jingle bells)… Otras veces, me parece ser lo que realmente echo de menos. De ahí, quizás, que la Navidad me guste.

Dije también en aquel post que ese tribalismo explica muchas de las bajezas humanas…, pero en Navidad me quedo con la ilusión de lo que podría y nunca será.

Como la de cualquier otro hombre decente, mi alma está desgarrada… Como a cualquier otro vitalista radical, de tanto en tanto me salvan el corazón y la risa.

http://www.youtube.com/watch?v=0ltAGuuru7Q

… felimelifluo y gozoso 2mil10 year, yeaaahh, digo gggrrrrrr
© CrisC