ROSA LUXEMBURGO

15:::enero:::2010

ROSA LUXEMBURGO I

Cuando yo era un crío milité en la extrema izquierda.

Lo hice en serio, a fondo, entregado absolutamente, dieciséis horas al día y en el tajo. Alguna cicatriz tengo. Hubo muchos como yo.

Mientras otros partidos reivindicaban, y algunos flipaos lo siguen haciendo, a alimañas genocidas como Stalin, Mao, Enver Hoxha y afines caribeños, nosotros nos sentíamos ligados ideológica y sentimentalmente a personas como Rosa Luxemburgo o ANDREU NINAndreu Nin y sus camaradas del P.O.U.M. Aquí está con Julián Gorkin.

Nin fue torturado, asesinado y desaparecido por estalinistas españoles y soviéticos en una santa alianza. Al igual que Rosa, fue muy crítico con los bolcheviques y su deriva autoritaria desde una postura marxista revolucionaria. Fue de los primeros que le vio la pezuña a Stalin.

La Historia no sólo los ha absuelto, les ha dado la razón.

Cada uno presume de lo que quiere y puede, yo lo hago de las limpísimas ideas de aquel chico que fui hasta la rotura inexorable que hubo de venir después (recuerdo aquel poema de miguel hernández en el que a un albañil no le faltaba el aliento para levantar un muro frente al viento, pero, al final, “la piedra cobra su torva densidad brutal”)…

Rosa formó parte de la liga espartaquista que después dio origen al KPD (Kommunistische Partei Deutschlands). En 1918 Alemania hervía de fervor y necesidad. El eco de la Revolución Rusa impregnó los corazones de millones de personas que vieron en ella una esperanza.

Polemizó con Kautsky, blandengue socialdemócrata, y con el propio Lenin, con quien disentía en cuestiones teóricas y prácticas fundamentales. Los socialismos posteriores la negaron, el revisionista (que impera actualmente: la tercera vía fluxsociatilla); y el llamado socialismo real: felón, cultólatra y criminal.

ROSA LUXEMBURGOSe opuso a la primera guerra mundial y fue encarcelada (como Bertrand Russell); también su camarada Karl Liebknecht fue a prisión. Cuando salieron de la cárcel, continuaron su lucha. En la revuelta de 1919 en Berlín, el 15 de Enero fueron capturados y ese mismo día asesinados.

Rosa fue golpeada a culatazos hasta morir, y su cuerpo fue arrojado al helado Landwehrkanal que corre paralelo al río Spree. Karl recibió un tiro en la nuca, y su cuerpo fue enterrado en una fosa común. Cientos de miembros del KPD fueron también asesinados.

En el verano de 2007 estuve en Berlín. Y fui al punto donde hallaron, cinco meses después de su muerte, el cuerpo de Rosa. Hay allí una escultura que la recuerda. La fotografié, es la de arriba. Es minimalista y poderosa: en bronce su nombre emerge desde el violado río y se muestra en la orilla. Rosa emerge del canal, como una ninfa insurrecta y viva.


Olvidé dejar una rosa roja.

“Quien se arranca el corazón del pecho hacia la noche, quiere alcanzar la rosa/ (…) Quien se arranca el corazón del pecho hacia la noche y lo lanza a lo alto/ ése no yerra el blanco”…

Paul Celan, del libro “Amapola y memoria“.

http://www.youtube.com/watchv=h9fPevUlUA

… dedicado a las rosas de aquellos y estos días
© Six Roy

32 Responses to “ROSA LUXEMBURGO”

  1. Atticus Says:

    Creo, CrisCrac, que no nos atrevemos a ensuciar con nuestras palabras un post tan valiente, tan del alma, pero también tan de la Razón (así, con mayúscula) como éste. Llevo un par de días pensando, no me atrevo.

    Porque conocemos poco a esta mujer, se la conoce poco. Pero hay algo que se llama ignorancia culpable: es fácil denostar y caricaturizar a lo que es una caricatura, una sola idea (perdón: una sola ocurrencia, una sola consigna). Pero es difícl tomarse en serio la trabajosísima tarea de pensar, de analizar, de desconfiar críticamente. Pocos lo hicieron en esos dificilísimos tiempos. No hay que olvidar. Gracias.

    La foto es muy hermosa. Y, como dices, “emerge desde el violado río”.

    Sólo un matiz, si me lo permites. Quien hace de la Razón su guía no puede militar en la “extrema” izquierda. Al menos si entendemos esto de extremo al modo usual.

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  2. CrisCrac Says:

    Querido Atticus, nunca las palabras de quienes soléis entrar aquí pueden hacer otra cosa que embellecer, mejorar y aportar calidez al post. Y son el sentido principal de criscractal.

    Se impuso a mi espíritu hace ya tiempo, sin premeditación alguna, esta participación u omisión como uno de los criterios para situar y resituar no tanto mi comportamiento pero sí mis sentimientos ante mis amig@s. ”Habito en mi escritura”.

    Los comentaristas de blogs son, sois, somos una expecie extraña, extinta y necesaria. Más aún que los mismos blogueros.

    Este post, en efecto, lo es del alma. Y también de la razón.

    Cuando militaba en esa extrema izquierda, por ser extrema y exactamente aquella izquierda, y no otras, yo era inmortal, infinito, casi un dios…, pero, es verdad, poco racional y mucho corazón.

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  3. kike Says:

    La verdad os hará libres ?

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  4. Atticus Says:

    Libres no sé, pero infelices un rato largo.

    ¿Para qué se inventaron los narcóticos, las ideologías, las religiones (en el peor sentido ambas), etc.? Para soportar la verdad, para enmascarar algo a lo que no podríamos hacer frente.

    ¿Qué es ser libre? Es elegir entre alternativas posibles, y hacerlo no sólo sin la presión de la plebe, sino a menudo frente a la moral del rebaño. Atreverse a pensar. “La filosofía sirve para entristecer”, dijo Deleuze. El que quiera risitas y máscaras tiene a su disposición a Walt Disney y a todos los fingidores del mundo.

    Por eso Rosa Luxemburgo tuvo esa vida, por eso Russell fue encarcelado. Por eso Camus sufrió ese vacío intelectual que ahora algunos ocultan con aplausos a destiempo.

    La verdad los hizo libres. Por eso estuvieron tan solos. Tan infelizmente solos. Tan lúcidos.

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  5. CrisCrac Says:

    Creo que nos hace libres no tanto la verdad, sea lo que fuere, cuanto la voluntad de ser veraces, puros e impuros, altos y profundos, amables y amados, poetas del cristal y la sangre.

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  6. CrisCrac Says:

    Demoledor, Atticus.

    ¿Cuánta dosis de verdad somos capaces de soportar?, se pregunta el loco de Turín. Me parece que hay una relación directa entre esa cantidad asumible y esa altura humana que llamamos dignidad. Recuerdo una de mis citas preferidas:

    “Uno no puede evitar que le escupan, pero sí que le palmeen el hombro” (Ernst Jünger).

    Por cierto, Boss, ayer noche inicié la lectura de “Matar a un ruiseñor”, de la escritora Harper Lee. Creo que no me equivoco si añadimos a esos nombres que citas el del Sr. Finch. Sí…, ¿no?

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  7. Atticus Says:

    Of course, of course.

    Tengo por hacer algún estudio sobre “Matar a un ruiseñor”. Efectivamente, Mr. Finch (o sea, Atticus Finch), es la dignidad, y tiene tanto que ver con los citados que parece un trasunto de ellos. Y la relación que tiene con su hija, sus palabras, son la mejor lección sobre la dignidad que puede darse a alguien. No te arruino la lectura. Pero naturalmente que es eso, que es así.

    Acabo de darme cuenta de que estos Reyes le regalé a mi “ex” (que fea palabra que designa no que no se es, lo que ya no se es, lo que fue…) el libro del que hablas. Lo compré inocentemente, sin pensarlo mucho. Ahora, pensando mejor, creo que es posible que algo desde mi inconsciente me empujara; tal vez quiero decirle algo y no sé. Lo que sí sé es que no va a interpretar lo que tan oscuramente quise decirle.

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  8. CrisCrac Says:

    En la lectura estoy.

    Ajustada apreciación metafísica la que haces del ex, prefijo que, en efecto, define de manera negativa, esto es, por lo que no es. Aunque ahora que lo pienso, ex también define lo que ya no es pero fue, que es algo que está entre lo que es y lo que no es. Puritito flujo heraclitiano (sorry, ocasionally rebonitos high readers, they are things of philosophy’s crazies).

    Una vez, una niña que estudiaba biología me dijo, cuando la pregunté qué árboles eran aquéllos de la plaza: “son pseudoacacias”. Ella. Qué rica. La dije que me extrañaba ese modo de definir un objeto por lo que falsamente era o no era.

    Me miró raro. Yo la miré las formas fenoménicas, digo platónicas. De arriba a abajo. Deontológicamente, por dios.

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  9. JoseV Says:

    Pues yo estoy seguro que la Verdad (que no es fácil de alcanzar) nos hará libres. Nuestra verdad, esa sí que, como dice Atticus, nos puede hacer infelices, hasta que se confunda con esa Verdad. Pero en ese tránsito, y para mitigar esa infelicidad y angustia asociada, que suele generar la toma de conciencia, se puede empezar por “aceptar” lo que está fuera de nuestro control, que no ignorarlo. Tenemos que “aceptar”, que solamente lo que está en nuestra mano, es modificable por nosotros, y no es poco lo que se puede hacer. Siendo infelices o sufriendo gratuitamente, no se consigue nada más que el propio desgaste anímico (muchos ejemplos nos da la historia de todo lo contrario y entre ellos Rosa).

    Los narcóticos, las religiones e ideologías (en sus peores facetas) y medios “embotantes” en general. No son precisamente para soportar la verdad. Sino todo lo contrario. Para “idiotizar” al ser humano anímicamente (o mentalmente), degradándolo al “pasotismo vegetal” o peor aún a la omnibulación mental con el consiguiente animalismo.

    CrisCrac, completamente de acuerdo en lo que apuntas sobre que la voluntad de ser veraces, puros… etc. Es lo que nos hace libres. Porque eso es buscar esa Verdad.

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  10. CrisCrac Says:

    Esa idea de aceptar los límites es de gran pregnancia filosófica y con antecedentes diversos.

    Dada mi sombría lectura del destino humano creo que no hay que hacer mucho por idiotizarlo, pues, de suyo, ya está en ello a calzón quitado y gorilamente disfrutando.

    De la Verdad me anotó en un examen un alumno mío, parafraseando correctamente a Sócrates: “La máxima Verdad reside en nuestro interior”.

    Se llamaba Iván, y la Vida olvidó pronunciar su nombre.

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  11. Teresa Says:

    “¿Tu verdad? /No, La verdad./ Y ven conmigo a buscarla”. Antonio Machado dixit. Y él era, en el buen sentido de la palabra, bueno.
    Pero yo dudo de que exista así, con mayúscula. ¿No es siempre, aunque sea un poquitito, subjetiva? Atticus parece que la cree posible, ¿y los demás?

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  12. Atticus Says:

    Lo siento, JoseV, creo que no te entiendo. O tú no me entiendes a mí. O no he sabido explicarme bien. Quería decir que el sinsentido de la vida, ese absurdo que consiste justamente en no tener un sentido a priori, en no saber qué es esto ni para qué estamos, es lo que desasosiega hasta extremos que a veces pueden ser difíciles de soportar. Y quería decir que esas ideologías y religiones son construcciones artificiales que hacen “comprensible” lo que hay, es decir, que traducen, que dan sentido. Pero no por eso dan más verdad. Idiotizan no pocas veces, pero ese embotamiento del que hablas es plácido, es caliente. Al final es lo mismo que los prisioneros del mito de la caverna.

    Prefiero el concepto del libertad a ese pantanoso y mendaz término al que llamamos verdad. No renuncio a ella, no creo que todo sea relativo. No sé si existe la Verdad (temo que la trascendencia me resulta bastante críptica), pero estoy dispuesto a aceptar que hay cosas que son más verdad que otras. Y, por supuesto, que hay personas más veraces que otras. Gente que no reniega de sí, que sabe lo que es la dignidad, que paga peajes, que arriesga. Que pierde casi siempre. Que prefiere no ser un gorila (con perdón de los bichejos).

    Me gustan mucho esos versos de Machado. Creo que indican una voluntad de verdad más que una confianza en ella. Al igual que su voluntad de ser bueno: aunque no se pueda saber con precisión lo que es el bien, hay que querer ser bueno. No sé si la verdad existe, no puede ser subjetiva. Esta paradoja me gustaría que fuese entendida. Tal vez haya que renunciar a las mayúsculas, pero no a esa obstinación en que exista, en buscarla. No la creo posible, Teresa: creo que es posible buscarla.

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  13. CrisCrac Says:

    Creo, Terétty, que Machado desea expresar en esos versos exactamente lo que Atticus ha comentado. La Verdad no es tanto algo definido y acabado, un lugar al que se llega, un trofeo o referencia a partir de la cual conducirse, cuanto un concepto límite. La voluntad de búsqueda, su amor, es la Verdad misma.

    Y no tanto lo que cantó Battiato, que buscaba un “centro de gravedad permanente”, sino más bien lo que de igual modo cantó Cavafis en su delicioso “Viaje a Itaca”, concluyendo que el viaje a Itaca era Itaca misma.

    Existe con mayúscula si la queremos así, incluso en esa fronteriza y peligrosa concepción nietzscheana al afirmar que Verdad es lo que favorece la Vida.

    De lo que no dudo contigo, Terétty, y esto es paradójico por cuanto expreso una verdad, mi verdad, es de que Don Antonio era un hombre bueno en todos los sentidos de la palabra “bueno”.

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  14. CrisCrac Says:

    Tercio con vuestra aquiescente benevolencia. Verás, Josevi, Atticus concibe la verdad al modo more filosófico, esto es, desde la cautela y amor propios de la vocación y devoción filosóficas.

    La Verdad libera, sí, pero lo hace en la medida en que comento a Teresa. En realidad, y en eso acuerdo con Atticus, las distintas narrativas religiosas o ideológicas intentan dotar de sentido al hombre que se interroga con angustia, a saber, intentan dar consuelo (manipulaciones aparte).

    La filosofía se plantea exactamente lo contrario: no se trata de dar con verdades o respuestas lenitivas sino de ahondar y complacerse incluso en lo que nos desasosiega y desgarra. Eso hace sufrir, pero como dice el adagio ése del Derecho: “Dura Lex, sed Lex” (la ley es dura, pero es la ley). Y así, la verdad duele, pero es la verdad.

    Difiero contigo, si te he entendido, Josevi, en lo que dices de los narcóticos y demás…, porque sí creo que existen para soportar la verdad. Pero acuerdo contigo en que embotan e idiotizan. Ahí coincides y coincido con Atticus. Pero lo hacen, precisamente, para ayudar a sobrellevar el sufrimiento que la Verdad, tantas veces, lleva como terrible anexo. Es aquello de matar al mensajero. Se lo mata porque dice la verdad.

    Y, como dije, es verdadero y more filosófico lo que dices de ser capaces de aceptar y/o modificar aquello que está en nuestra mano tanto como de acatar aquello que no lo está.

    Joeeeessshh, con qué floridérrimo verbo nos estamos dejando caer aquí. Y es que tuvimos otro plan de estudios, y no la basureja actual y sus vendedores de humo pedagógico. Cítame algo de Bécquer, Teresuky, tú que sabes. Y algo en alemán. Telefunken, por ejemplo, o Bayern de Munich…, o algo asín.

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  15. Atticus Says:

    Meine Sätze erläutern dadurch, dass sie der, welcher mich versteht, am Ende als unsinnig erkennt, wenn er durch sie -auf ihnen- über sie hinausgestiegen ist. (Er muss sozusagen die Leiter wegwerfen, nachdem er auf ihr hinaufgestiegen ist).

    Comprendo que no soy Teresuky, pero ¿a que te pone, CrisCractalen?

    (Hacía falta, qué sudores con estos comentarios. Que estamos a viernes, chavales…).

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  16. CrisCrac Says:

    Joé qué malitamente chunguen te veo, Atticus.

    ¿Has pasao la itv de las suprarrenales? Hazte mirar el píloreng und der tapa del delco diencefálico. Pa mí que la tienes obturada con zusätze, nachschrift und fragmentos apócrifos de las obras completas de los neokantianos de la escuela de Marburgo (je, je, je…, Natorp und Cohen).

    Puestísimeng mayormente, buff, ya te digueng.

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  17. Atticus Says:

    Una corrección: se dice “diguen” y no “digueng” (que es chino mandarín).
    Y no son las suprarrenales, sino la lectura conjunta, a dos manos, de Cohen y Natorp, porque esto es como Sodoma y Gomorra: se llevan la gloria los sodomitas y Natorp (sin que haya en principio relación entre ellos).
    Más en serio: Witt, “Trac”, 6.51. Bromas aparte, es uno de los párrafos mejor pensados y, por alguna oscura razón (¿oxímoron?), que tú explicarás mejor que yo, estaba pensando en ello, mientras escribía: Rosa Luxemburgo vio correctamente el mundo y arrojó la escalera tras ella.

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  18. CrisCrac Says:

    A duras penas entiendo el pasaje de Wittgenstein, y difícilmente podría explicarlo. Rosa contempló el mundo con los ojos del corazón, y por eso es bella e inmortal.

    En cuanto a leer a dos manos a los neokantianos, no sé, habrá que probar lo que dicen que dijo el cordial y puritano Rousseau: leer literatura erótica como dios manda, a saber, con una sola mano*.

    * Je, je, je…

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  19. JoseV Says:

    Pues estoy de acuerdo con tu alumno que parafraseó a Sócrates. Por supuesto Teresa, también estoy de acuerdo con Machado. Y también tienes razón tú, en que la verdad es un poco (bueno yo diría mas bien un mucho) subjetiva. Ninguna de las tres afirmaciones son contradictorias entre ellas.
    Pienso que solamente podríamos conocer la Verdad, si fuésemos capaces de abarcar el universo completamente con nuestra mente. Como eso no es posible, por lo menos hacia fuera, ¿Por qué no intentarlo hacia dentro? Mientras tanto, andaremos con nuestra parte de “verdad subjetiva de ir por casa”. Respetando la libertad, tanto nuestra, como la del “otro”, durante el camino. Eso sí, teniendo siempre en cuenta que nuestro punto de vista es eso, un simple punto de vista y ya está.

    Atticus, ¿te has planteado que eso de no encontrar un sentido a la vida podría ser un punto de vista limitado (no digo que lo sea)? Entiendo que eso de no encontrar un sentido a la vida, es angustiante para muchos. Esa búsqueda depende de las propias creencias y corsés culturales. De todas formas no tiene porque atormentarnos ¿estamos vivos y somos capaces de plantearnos preguntas? Y una vez que hemos empezado a preguntarnos somos incapaces de abandonar, por lo menos yo. Pues ya está, ya tiene sentido la vida. A pensar y buscar esa Verdad (exista o no). Aceptando todo lo que me encuentre en esa búsqueda y por lo tanto que las cosas, son como son. ¿Conseguimos algo sufriendo, por cómo es lo que encontramos?

    Bueno chic@s… No solo Viernes, sino que ya es Sábado y un día menos que tenemos para disfrutar buscando esa Verdad.

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  20. CrisCrac Says:

    Ese alumno mío murió en el año en que le daba clases. Se llamaba Iván. Una aciaga madrugada, él y otro, Alejandro, quisieron fotografiar unos graffiti en una estación de tren. Fue en Viena. Se electrocutaron. Le dí a su hermana, a la que también daba clase, ese examen con esa frase. Yo también estoy de acuerdo con él. Lo estaré siempre.

    Hacia dentro, como dices, es también la otra trayectoria del conocimiento.

    En cuanto al sentido de la vida, decidí hace tiempo que no lo tiene, mejor dicho, no lo tiene al margen del simple hecho de vivir. El sentido de la vida es vivirla. Sin más.

    Y en cuanto al sufrimiento, forma parte de la vida. Y me temo que nos elige. Y sobre él, nos elevamos, no tanto por encima de la condición humana cuanto en las lindes mismas de esa condición.

    Igual esta noche voy a buscar la verdad en los ojos de alguna erasmus lituana o asín que se me cruce en el camino (va por ti, Iván). E igual la digo algo original: do you estudias or working, vikinga? Elegante, ¿no?

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  21. Atticus Says:

    Wittgenstein es un filósofo que me interesa más en lo que no dice que en lo que dice. Lo entiendo, como tú, a duras penas, pero es un filósofo cuyo mensaje (o mensajes) merece un poco de nuestro tiempo. Quiso ser un místico y sólo pudo ser un analítico. No creo que estuviese satisfecho por ello.

    Me interesa mucho más que Rousseau, puritano, mal padre, “pedagogo antecessor” (de la ESO y otras malas hierbas), a mi juicio pretencioso y a menudo vacío. (Esto, todo esto, es opinable, subjetivo; lo reconozco).

    Me he planteado, hace mucho, lo que dices, JoséV. No hablo gratuitamente, ni desde el nihilismo más ramplón. Pero tan limitado me parece eso como su contrario. Peor aún: hablar del sentido de la vida, afirmando que existe es una petición de principio. La Verdad, así, con mayúsculas, es algo que no entiendo y que en ciertos contextos (no, desde luego, en el que tú hablas) también me da miedo.

    Vivimos: innegable. Sufrimos. A veces, lo justo, sin ser masoquistas, pero sin negar lo que la vida tiene. Yo no me bajo de trenes, yo no renuncio. Prefiero equivocarme.

    CrisCrac, busca un poco de verdad de mi parte. Yo tan sólo voy encontrando hebras. A veces creo que he llegado al prado, pero me equivoco. Hay algunos ojos de cuya verdad no dudo; otros cuya verdad quisiera descubrir. Y equivocarme. Y qué.

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  22. Atticus Says:

    El domingo tuve sesión doble de cultura en Madrid: Thyssen por la mañana, teatro por la tarde. Vimos “En la roca”, que habla de dos agentes soviéticos en la España de 1937. Discuten. Sale el tema de Stalin, de la disciplina y la libertad. Hablan de anarquistas, comunistas, del POUM. De Andreu Nin. Sólo faltó a la cita Rosa Luxemburgo. La obra no es maravillosa, pero sí valiente. La izquierda ha estado tentada demasiadas veces por el absoluto. Es bueno revisarlo. Eso no es ser un revisionista. También deberíamos llamarlo memoria histórica.

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  23. CrisCrac Says:

    Es verdad, a Wittgenstein le quedó mucho por decir. Quizás no lo hizo por esa inefabilidad intrínseca a lo místico.

    “Pedagogo antecessor”. Genial. Lo has niquelao, gran muftí de la Yebra urania. Es el pringoso precedente de toda esa cuadrilla de vendedores de humo que son los gili-logse-gogos y otras gilipolleces. Y también de la muy cristiana antropología angélica de tanta izquierda franciscana. Hay un Rousseau reivindicable, pero aquí le meto caña.

    Ya busco algo por ti. Tú al prado, hala, y a la cosa bucólica con las alegres pastorcillas.

    Hay ojos que hacen sospechar que lo absoluto existe.

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  24. CrisCrac Says:

    Si eran dos agentes soviéticos, y en ese año de 1937, seguro que andaban a la caza de Andreu Nin, de poumistas y de libertarios. Con la connivencia logística e ideológica, por supuesto, del entonces partido comunista de españa. No sé si Carrillo supo algo de esto, quiero creer que no, aunque hubo pintadas: “Carrillo, ¿dónde está nin?”. Un tal Orlov, más agentes españoles, fueron los responsables. Creo que la tortura, asesinato y desparición de Nin se produjo en un chalet de Alcalá de Henares. También es, en efecto, memoria histórica.

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  25. kike Says:

    Y pa ´ Carnavales que me pongo el NIE o DNI ? un saludito…

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  26. kike Says:

    Frente al mes de Febrero mes de carnavales, me encantan las chirrigotas de Caiiz o las Murgas de Tenerife… Son democraticas… creo y entretenidas… Viva Celia Cruz.

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  27. signos Says:

    Estoy leyendo una novela de Muñoz Molina, “La noche de los tiempos”, y de repente veo el nombre de Rosa Luxemburgo. Alguien le pregunta al arquitecto Ignacio Abel si es comunista y él contesta que es socialista. ¿Hay alguna diferencia?, inquiere su interlocutor. Cuando los comunistas subieron al poder en Rusia mandaron a lo socialistas a la cárcel, contesta Abel. Los socialistas fusilaron a Rosa Luxemburgo en Alemania en 1919, interrumpe una mujer que también estaba en la conversación.
    Dejo el grueso libro de M.M. y me voy al bloc de CrisCrac y veo la foto que éste tomó en el verano de 2007 en Berlín. Vuelvo a leer la historia de Rosa Luxemburgo y entiendo mucho mejor esa conversación de la novela. También entiendo mucho mejor el post con esas páginas de “La noche de los tiempos” en la cabeza.
    Observo que hay muchos comentarios, pero yo no he dejado ninguno. Tal vez estaba esperando que apareciera en algún lugar el nombre de Rosa Luxemburgo para poder engancharme al tren de los comentaristas, esa “especie extraña, extinta y necesaria”. Tal vez sea verdad que no hay casualidades, que todo tiene su explicación. Tal vez esos enlaces que ponemos a un lado de la página no sean tan casuales.

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  28. CrisCrac Says:

    En Carnaval todo da igual.

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  29. CrisCrac Says:

    Febrero, Carnavales democráticos…, ¡assssuuuuúcar!

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  30. CrisCrac Says:

    Feliz conjunción, pues, la del post y el libro de Muñoz Molina. Quizás sea casual, o no, y sea causal. Como lo de los enlaces, como todo lo que nos acontece. Hace días viví una conjunción de ese tipo, pero lo cuento en el próximo post.

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  31. Dawn Says:

    Me ha encantado el post, especialmente porque siempre me he considerado luxemburguista. En esta mujer puedo ver tantísimas cosas en las que creo casi involuntariamente.
    “Rosa Luxemburgo, la flor más roja del socialismo.” decía Néstor Kohan, yo sí le dejé la rosa, fui especialmente por ello.
    Viví en el Passeig d’Andreu Nin, así conocí a Nin, al que también admiro. Es triste el final de ambos, y de muchos tantos. Siempre recuerdo lo que decía Russell “…una vida más serena”, yo la verdad, no creo que la verdad les haga llevar una vida serena, ni mucho menos les de felicidad. Libres no lo dudo, le hará libres.
    Aunque como has dicho, la historia les absolvió y dio la razón.
    De este post no se puede desperdiciar nada, hasta los comentarios me han gustado.
    Ya conocía yo ese “obscuro” pasado tuyo, pero aun así me he sorprendido. Una grata sorpresa.
    Aunque obviamente discrepo en cuanto a los que decís sobre los extremismos y su poca racionalidad. Comprendo que sea algo que se hace como dijiste ayer “por amor”.
    Excelente post, me quedo con mil cosas, gracias.

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  32. CrisC Says:

    Me alegro de que te haya encantado el post, Dawn.

    No te hacía tan imbuida de Rosa y Andreu. Nin fue mi primera aproximación ideológica y afectiva a la izquierda y a sus esperanzas y sueños.

    “Obscuro” pasado que aún rebosa en mí, para bien y mal. Por amor, claro.

    Gracias a ti.

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