POÉTICA DEL INSTANTE

24:::mayo:::2010

“Si a un instante le digo alguna vez: ¡Detente, eres tan bello”…
Fausto. Johann Wolfgang Von Goethe.

Hay instantes difíciles de adjetivar. Se resisten al sentido, a la lógica discursiva que los quisiera sujetar a concepto, al Tiempo mismo del que son substancia. Parecen suspender el flujo mismo del Universo, poner a la Vida en un paréntesis contrafáctico o deslumbrar con su fulgor al corazón humano.

El problema del Tiempo llevó a algunos filósofos a decir del instante
que es el Ser. Hoy los físicos tratan de atraparlo en los aceleradores de partículas, o en ecuaciones imposibles. De los vendedores de humo y apocalípticos del Armageddon, nada que decir.

Contaba el actor Fernando Fernán Gómez que antes de entrar en Madrid las tropas franquistas, y cuando ya el gobierno republicano se había marchado, hubo unas horas de absoluto vacío de poder, de una extraña suspensión. Y que paseó por la capital con una sensación de irrealidad. Imagino esos instantes del modo en que me expreso aquí.

El cine nos ha llenado los ojos con ellos. Edward Hopper lo intenta.

A veces, cuando un semáforo rojo detiene el tráfico pero el muñeco de los peatones sigue ahí, rojo también, entonces ese instante parece congelar el Tiempo y, sin embargo, es la inflexión más nítidamente real de cuanto acontece antes y después.

La infancia es el reino del instante mágico. Su paraíso perdido. Los sueños hacen equilibrios en sus nemorosas lindes.

Algo así deben de sentir esos tipos que flotan en el interior de un avión que hasta ese instante había desafiado a la gravedad para de inmediato volver a ser su hijo pródigo.

Algo así sentimos al despertar a la obscuridad de la noche.

La experiencia del orgasmo…, ¿se puede apresar ese instante de Eternidad? Menos mal que siempre hay unos ojos infinitos que nos impiden la tentación de la locura.

“… lo cierto es que de esos objetos absolutos no sabemos nada”.
Fernando Montero Moliner (fue un honor y un privilegio ser su alumno).

http://www.youtube.com/watch?v=YsBjA6CO1jU

… dedicado a Clothbbi, por su dulce alegría y por el año que suma hoy
© Six Roy

38 Responses to “POÉTICA DEL INSTANTE”

  1. Sobre estructuras sintetizantes Says:

    Precioso, este instante de lectura.

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  2. Romi Says:

    Hay un instante que, aunque nunca he vivido, sí que me han descrito mis amigos mexicanos. Cuando se sufre el azote del huracán, durante horas los violentos vientos soplan hasta la locura, todo es ruido, agua, golpes, silbidos,… De pronto, llega el silencio total, no se oye nada, las nubes desaparecen y asoma el sol tropical. Los experimientados saben que en ese momento están en el ojo del huracán. Se trata de una breve pausa, hasta que transcurridos unos minutos, de nuevo se inicia la locura que durará horas,incluso días. Todos coinciden en que se trata de un momento mágico, de una tensa calma.
    Romi
    P.D
    No doy crédito a la estupidez esa de la lycra, me parece tan absurdo que si alguien me lo relatara pensaría que me están tomando el pelo. Por cierto, tu contestación genial, eres un artista.

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  3. Atticus Says:

    Recuerdo una película de Éric Rohmer, pero no su título. Decía un personaje que el único momento de silencio absoluto del día es cuando las aves nocturnas han cesado en sus sonidos, pero las del día no han comenzado. Decía que eran unos instantes desasosegadores.

    En “El rayo verde” ocurre algo parecido: el tiempo se detiene en ese instante en el que, si parpadeamos, perdemos la pureza evanescente del rayo.

    Don Fernando no fue uno de los grandes, sino el más grande. Recuerdo perfectamente su explicación sobre la inefabilidad del tiempo: el pasado ya no es, el futuro aún no es y el presente esta actualizándose continuamente, devorando el futuro, atrapándolo y negándolo a la vez, alejándose del pasado a la vez que brota de él. Sólo es posible el instante, pero ¿dura el instante? Y si no tiene duración, ¿cómo podemos hablar de un tiempo que no dura?

    Era Don Fernando Montero. Era el filósofo de Hopper.

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  4. El instante… Y colocas un juego visual a través del color… ¿Es blanco? ¿Es negro? Pienso en cómo percibimos las cosas, en cómo se puede jugar con las formas, la luz… Pienso en arquitectura… Pienso en los sentidos y la construcción de la mirada…

    El instante… Y colocas a Hopper… Siempre me inquietaron sus cuadros… Instantes… Vacíos… Ecos…

    Y te leo… Y me encanta lo que hay detrás de cada palabra… El instante… El instante entre que termino de leer y comienzo a escribirte… Momento en que mil ideas fluyen desordenadas… ¿Y cómo empiezo? ¿Y cómo hablar de la fuerza que me transmites?

    Escucho… ¡Qué delicioso tema! Me encanta…

    Esta entrada está hecha de instantes, está hecha para los sentidos… Se ve, se escucha, se toca, golpea el pecho y desborda sensibilidad.

    Me encanta, CrisC. Supongo que te enterarías por mi blog… Gracias, mil gracias!! Qué bien me cuidáis Atticus y tú!! No os conozco pero sois unos soles!!
    MMMUUUAAAAA!!!!!!

    Una vez alguien dijo que…

    “A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante”.

    De nuevo, ¡¡mil gracias!! 🙂

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  5. “A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante” Y pienso en el mar…. Y pienso en la mañana… En sus tonos rojizos, anaranjados, siempre en constante cambio por el movimiento de la Tierra, por las mareas, por la energía de la luna…. El beso hecho horizonte… Horizonte… Mmmmmm…. Respiro, respiro toda esa fuerza, todos esos instantes, y solo puedo dar gracias por vivir. ¡Qué bella entrada! La leo, y vuelvo a leerla…

    Y la primavera… Primavera… La belleza de una flor, su aroma, sus tonos variables… Porque todo cambia, porque todo es instante, porque eso lo hace INTENSO, porque eso le da FUERZA, porque eso es lo que hace que un remolino te inunde el estómago cada vez que sales a la calle y vibres… Porque observas que tú mismo eres instante… Instante, soy, sois, instante…

    Y pienso en lo primitivo… En las necesidades del cuerpo y en las que han sido creadas para evitar luchar contra la idea de lo pasajero… Somos instante en cambio continuo… Algún día seré mar… Universo…

    Un abrazo!!!!!!

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  6. “Adiós, adiós, esmeralda, amatista o misterio;
    adiós, como una bola enorme ha llegado el instante,
    el preciso momento de la desnudez cabeza abajo,
    cuando los vellos van a pinchar los labios obscenos que saben.
    Es el instante, el momento de decir la palabra que estalla,
    el momento en que los vestidos se convertirán en aves,
    las ventanas en gritos,
    las luces en ¡socorro!
    y ese beso que estaba (en el rincón) entre dos bocas
    se convertirá en una espina
    que dispensará la muerte diciendo:
    Yo os amo.”

    Versos de Vicente Aleixandre.

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  7. JoseV Says:

    Malla con puntos negros inexistentes. Sentido engañado ¿cómo podemos estar tan seguros de que la “realidad” está cercada y explicada por lo que percibimos con nuestros limitados sentidos? Esos pequeños instantes mágicos que todos relatan, nos dan la clave. En el “instante” meditativo especial de absoluto Ser, es donde tomas conciencia de que el tiempo no es.
    PD. Preciosa la entrada y muy buenos todos los comentario. ¡Esto es grande!

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  8. Vuelvo a leerlo… ¡Es que me encanta!

    Y abro “La poética del espacio” de Gaston Bachelard…

    Recojo unos ejemplos…

    “Son secret c´était

    D´écouter la fleur
    user sa couleur”.

    (Noël Bureau)

    “J´écoute
    un jeune noisetier
    verdir”.

    (Claude Vigée)

    ¡Qué bello! Escuchar a través de un color… Lo efímero y cambiante… Escuchar aquello que no tiene cuerdas vocales pero sí una gran potencia expresiva… Instante, instante, instante… Mmmmm… Pero qué entrada más bonita!!

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  9. CrisC Says:


    Preciso comentario, Sittiz.

    Puedo imaginar esa súbita ausencia. Ese instante que describes. Da pavor, Romi. Y también alienta a las suprarrenales. Me viene ahorita a la memoria un título que no he leído: “Toda la noche oyeron pasar pájaros”. Alguna vez yo también he oído gemir al huracán.

    “¡Viva México, Cabrones!”. Eso gritaban los zapatistas, ¿no? Me gusta.

    http://www.youtube.com/watch?v=WRMT9JI7ppk

    Glorioso instante ése que se alza entre el piar de las aves.

    Yo, no obstante, lo imagino sereno y delicado. Algo así escribí hace años: “El atardecer se desangraba en ascuas sobre el quicio dentado de la selva, y hacía callar con mimo a las bestias domésticas, a las aves pequeñas, al tenso ulular del viento”.

    Creo que intentaba describir el silencio, y ahora advierto que su posibilidad se halla en el infinito reino del instante. Vi el del rayo verde en el cine, Atticus, pero no cuando la pusieron en la tele. Cachissshh…

    Recuerdo a Don Fernando ejemplificando la fenomenología con cariñosas alusiones a su tía Eduvigis. ¿O era Gertrudis?

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  10. Atticus Says:

    Era Eduvigis. Y su jarrón. Y nuestra compañera M. haciendo preguntas estúpidas que Don Fernando convertía en lecciones de pensamiento en directo. Mándale el post, que tienen razón los que me anteceden: es excelente.

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  11. CrisC Says:

    Lo puse, este estereograma, porque de uno a otro instante, sin pretenderlo el perceptor, la realidad es otra. Incluso no es.

    Estaría bien, Clothbbi, llevar a arquitectura este efecto visual (o, quizás, ontológico). Y que esa creación generase una dinámica de dudas (y consiguientes interrogaciones) sobre lo que constituye la realidad. Y lo que el arquitecto debe hacer. Supongo.

    Hopper pilla el mando de la tele y apaga el volumen.

    En tu post quedó claro, cumplías años: feliz, feliz en tu día… Es la edad de los héroes más uno. ¿A que sí?

    Me gusta eso de que, a veces, un instante contiene al Tiempo. Borges da la idea: hay un aleph que contiene al Universo, y está en un punto de la escalera de un sótano…

    A ver si de tanto releer te va a dar un jamacuco osobucco, Clothbbi.

    El poema de Aleixandre me descoloca. Es de “Espadas como labios”, su segundo libro, uno de los surrealistas. Ahora lo entiendo. El verso que dice “el momento en que los vestidos se convertirán en aves”…, es magnífico.

    Que felicirritudes, again.

    Sabía que te gustaría el post, socio josevi, es uno de tus temas. Lo que existe, pero no está, o sí, porque se crea y recrea. Nuestros sentidos son tan limitados como poderosos, no hay otra, así que son maravillosos, y juegan.

    Una conciencia recta y clara que los articule y sepa leerlos, que sea su proyección, también hace lo suyo. Sea como fuera, algo mágico hay ahí. No sé si el Ser, pero si lo fuera, vaya, está en el instante cambiante. Todo fluye, cantó, más que dijo, Don Heráclito el obscuro.

    Ja, ja, ja…, Clothbbi lo vuelve a leer y le encanta. Gracias, arquicriatura, pero insisto, te va a dar un jamacuco en la cerviz que te vas a quedar malitamente tiesa. Tente, por dios… Joé, nenica, Bachelard…

    El jarrón objetivo de la tía Eduvigis, eso es, y M, con aquella carita, dando ocasión a Don Fernando de mostrar su bonhomía y sapiencia. Ojalá, por cierto, M sea muy feliz. Ya me gustaría mandarle el post, pero a saber. La última vez la ví en París. De eso hace…, dios, una jartá de años.

    (Atticus, dila algo a la chiquilla, Clothbbi, que se nos mata).

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  12. Atticus Says:

    Se nos mata de sensibilidad, cultura, saber estar, saber decir… ¿Qué “la” voy a decir yo que ella no sepa, y mejor?

    A mí el poema se me escapa. Como lector inculto que soy (y no quiero ser un lector culto, de esos que analizan e intepretan), el poema igualmente me descoloca, me turba, me subyuga. Aleixandre crece desde hace años en mi interior. Otros se han desvanecido.

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  13. Mariel Says:

    Ese instante de suspensión es el momento en que en los pueblos natales de los abuelos , bajo los soles del verano, se impone la máxima de la siesta y la Vida se enlentece bajando el volumen mientras sigue saldando su deuda, convirtiéndolos en regiones fantasma.

    No se me ocurre definición alguna acerca del “instante”, si tuviera que hacerla, en la que no utilice el concepto de “Tiempo”, porque como bien has dicho, de él mismo es substancia. Pero sí creo que podamos apresarlos, tal vez sólo por saberlos ya lo hagamos. De lo demás se encarga el equipo de producción tan fantástico que tenemos aquí arriba (hipocampo&friends).

    Manejamos el Tiempo casi a nuestro antojo y, aunque nos lleve ventaja, de vez en cuando se nos concede el honor de darle un mordisquito y robarle un tanto, de plantarle cara a Cronos como lo hiciera Zeus en la mitología. Algo así sería para mí el instante, la descomposición mínima del Tiempo, de la Vida.

    Pienso que hasta “el mismísimo” se detendría de vez en cuando si pudiera, y se me antoja necesario ligar el silencio a este fenómeno. ¿Qué, si no es silencio, habría? Y, ¿qué mejor efigie que “Morning sun” para representarlo?

    De la entrada me quedo con “Algo así sentimos al despertar a la obscuridad de la noche”, creo que describe ese instante a la perfección.

    De momento no nos queda otra forma de retenerlo más que describirlo, algunas veces, de manera tan maravillosa como ésta que nos brindas, (no seguiré, porque las alabanzas se suben a la cabeza como el vino de brick). Quizá algún día inventen un “instantómetro”, plagado de lucecitas y chismes tecnológicos que supongan un reto a la senectud, (cuidadito que tengo patente y suelto a mi Analista Marketing & Comunicaciones personal), ¿o eso se llama “cámara de fotos”?, estoy desactualizada, como mi fondo de armario.

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  14. Atticus Says:

    Cada entrada que leo descubro una nueva variación: cómo detener el tiempo y descubrir una ontología del instante. Asombroso y revelador: cómo me gusta rodearme de gente tan brillante.

    Yo no había acertado a describir lo que tan bien hace Mariel. Pero en la ciudad castellana donde vivo se congela el tiempo en estos meses, aproximadamente entre las 3 y las 6, y hasta parece que el levísimo papel que hay en el suelo necesita permiso para moverse.

    El fondo de armario no es lo mismo que el fondo del armario. Los básicos son eternos; lo que habita al fondo sólo espera una voluntad más firme para ser desalojado: fue, tuvo su tiempo y su ritmo, pero se ha anclado en un reloj al que alguien olvidó dar cuerda hace muchos años.

    ¿O hablabas de Aristóteles? Porque si el fondo de armario esta desactualizado es porque necesita pasar del poder-ser (potencia) al ser (acto). Es curioso que la primera gran reflexión filosófica sobre el tiempo fuera de Aristóteles, y ahora tu aludes a la dualidad acto/potencia…

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  15. Ese efecto visual, esa dinámica de la duda nos atrae a los arquitectos… Si bien es cierto que la Bauhaus tuvo un papel muy importante, ahora hay que prestar atención a los avances constructivos y de materiales que cada vez van permitiendo una flexibilidad mayor a la hora de trabajar… Bueno, eso, y los modelos estructurales… Sin ellos… Complicado… La gravedad nos pesa… Jajaja… Ahora hay quien reflexiona mucho utilizando la “Arquitectura Virtual”, hay otros que tratan de generar nuevas percepciones a través de la “Inmaterialidad de la arquitectura” (que en el fondo recoge muchas cuestiones que ya se plantearon con anterioridad pero reformuladas desde una mirada contemporánea posible a las innovaciones tecnológicas), hay otros que tratan de enfatizar instantes a través de parámetros como la luz o el vacío… Lo cierto es que es un campo muy complejo, porque tras la generación de un espacio siempre hay una idea latente y todo trata de responder a ella… Pienso en cómo sería una arquitectura de la duda… Mmmmm… Se me ocurren cosas… Pienso en cómo sería una arquitectura del instante…Mmmmm… Muy sensitiva, maravillosa. De hecho, realmente, eso ya se piensa, está latente en muchas obras… ¿Conoces la casa Gilardi de Barragán? ¿Y las Termas de Vals de Peter Zumthor? Me parecen dos ejemplos muy sensitivos… El paso de las estaciones a través de la Jacaranda, los instantes del día a través de unos rayos de luz intencionados, los reflejos del agua…

    Muchos arquitectos trabajan con filósofos y con artistas de otros campos. Creo que se complementan… Te leo y realmente planteas cuestiones que me fascinan…

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  16. El Aleph… Me encantó…

    “En ese INSTANTE gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición y sin transparencia”.

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  17. CrisC Says:

    Joeeeeessshh, nenic@s, vaya nivel, que si fuerais ciclistas subiendo L’ Alpe d’Huez no podría seguiros ni en vespa (no, si ya verás, ahora vendrán los de Vespa Corporation Inc. a mojarme la oreja)…

    Aun así, atticus, dilas algo, a clothbbi, y a mariel, que saber decir y estar saben, pero a este paso nos van a dar capones con su verbo y, por éstas, que desempolvo la críticas de la razón pura, práctica y del juicio y las meto un kantazo que las avío.

    Menudo soy yo. A ver si saco la katana y sus vais a de enterá.

    Acuerdo contigo, mariel, esas horas de estío albergan ese instante espectral que se substrae al Tiempo.

    En la mitología griega, cierto, Zeus le dio mulé al viejo, pero, al final, Cronos impone su autoridad. Y el jefe olímpico cría malvas en los libros. Fue una non sancta alianza con una mitología bárbara que surgió de los desiertos: in hoc signo vinces.

    El morapio de caja es que es mu malito, mariel, cuida el body; pero sí, qué bueno sería ese instantómetro. Y no me irás a decir que tienes uno en tu fondo de armario. De Lycra ®…, como si lo viera.

    Gente brillante…, a ver, atticus, como que os hice pasar un selectivo de grande enjundia. Y así me habéis salido de repintaos, que sois un gozo y voy por ahí presumiendo. Soy asín.

    Ese papel que modifica su posición relativa en un, plop…, instante.

    En el fondo del armario habita un Aleph, clothbbi.

    Me pregunto si en ese reloj olvidado, el instante, como un niño, juega con el Tiempo y lo serena, o lo anhela, lo multiplica, le da bola, lo nutre. Quizás…, no sé cómo decirlo. Silencio.

    Me temo, clothbbi, que no es fácil: una arquitectura del instante.

    La Bauhaus…, qué buena marca de birras, ¿ein? Eso, eso…, “los modelos estructurales”. Lo que yo decía. Intento pensar en una arquitectura que incorporase el instante, pero no se me ocurre nada brillante (yo no pasé el proceso de selección). Me pregunto si debería ser una arquitectura dinámica y luminosa, como el gótico o la decimonónica de cristal y hierro; o bien una arquitectura clásica, sólida, pétrea, en la que el Tiempo no hallase donde hincar su cronodiente. O Gaudí. O los renacentistas.

    Pues mira, eso que dices de “enfatizar instantes a través de parámetros como la luz o el vacío”… Lo que yo decía, ¿no? En cuanto a la arquitectura de la duda…, pesa, luego existe. O no.

    En los reflejos del agua el instante aquieta el corazón. La substancia del Tiempo, como la de un Aleph, es un latido.

    Manda la sangre.

    Me dio la tontuna ripiopoética… Eso pasa por provocar.

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  18. Aliénor Says:

    Casi como que no me atrevo a participar. No puedo seguiros. Sin embargo sí puedo intentar describir un instante menos sesudo, más real y mucho más dramático que los que habéis descrito.

    Puede que sí tuviera 14 años, quizás todavía no.

    Sentada en la mesa de comedor (no había otra) del cuarto de estar (no había salón ni nada parecido) de mi casa. Comida familiar con un amigo del abuelo. Todos se habían levantado y el invitado hablaba conmigo. De repente, en menos de un instante, inclinó la cabeza hacia la mesa y así se quedó.

    Recuerdo que pensé que estaba haciendo una gracia hasta que me fijé en su cuello y vi que cambiaba de color. Grité.

    Después supe que le había reventado una carótida.

    Todavía sigo pesando en que yo estaba allí, en el instante de su muerte, mirando…, y no le vi morir.

    Tocaba contarlo, no todos los instantes son buenos.

    Por suerte para mí, he vivido otros, muchos instantes mágicos, eternos, irrepetibles, de los que hacen girar el mundo a tu alrededor y te obligan a apretar los labios para que no se te escape el corazón por la boca.

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  19. CrisC Says:

    Atrévete, Aliénor, aquí siempre.

    A mí también me cuesta seguir a estas criaturas, no creas…,
    pero estamos entre amigos y cabe todo cuanto la cordialidad nos otorga y exige.

    Instantes los hay divertidos, serios, amables, sesudos, intrascendentes o, como el que relatas, dramáticos. Todos ellos son reales.

    No he vivido ninguno así como tú, pero recuerdo ver en televisión a un policía que declaraba en un juicio a un etarra.
    De repente, y como describes, empezó a bajar la cabeza muy lentamente y falleció. Me sorprendió la extraña placidez
    con que ocurrió. No se enteró de nada. No sufrió.

    Poco tiempo antes, una persona queridísima para mí había muerto de infarto. Estaba solo. Nadie supo si sufrió. Yo sí sufrí al imaginarlo solo en ese trance. Cuando vi cómo le ocurrió a aquel policía, pensé en que él había muerto del mismo modo. Y me reconfortó.

    Nada evitará el dolor de ese grito tuyo, pero no sufrieron.

    Tocaba contarlo, por supuesto, toca contarlos todos, también esos instantes mágicos que dices. Cuenta. Deja que “se te escape el corazón por la boca”.

    En criscractal hay corazones que entran y salen de continuo.

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  20. Mariel Says:

    Uy, quita, quita, Atticus, hablaba de la carencia de básicos, que yo en las profundidades aristotélicas me ahogo. Siempre me perdí en la analogía del punto y el instante, cerril ahí como la que más, yo con la mía dibujándole los puntos junticos, junticos, uno detrás de otro, y el tío que no, que eso no era una línea, que si el Tiempo es movimiento pero sin serlo, que si no se qué…
    Total, que al final acabamos de morros, aunque he de decir que siempre termino volviendo a sus brazos (soy una blanda).
    La culpa de mis disputas la tiene mi profesor de filosofía de bachiller, que escogía a Platón y me embelesaba con el mundo de las inmutables Ideas, aunque ya tenía bastante el pobrecico intentando llevar hacia la luz a los veintitantos cenizos que éramos…
    La dualidad acto/potencia es esa que malinterpretamos a voluntad propia, ¿no? La de: “este hijo mío es un cenutrio en acto, pero en potencia…”. Recuerdo haberla rebautizado en su día (con fines mnemotécnicos, que conste): dualismo acto/potencia o “la esperanza es lo último que se pierde”.
    Cuánto había echado de menos estos meses la tontuna poética (lo de ripio, ya no lo veo tanto), la tuya, y la de quienes no conozco pero igualmente, como bien ha dicho Atticus, me asombran. Por mí podrían ser Grifos custodiando CPUs y teclados cual cráteras de vino, que seguirían asombrándome (perdonad el citerío helénico, es que últimamente estoy mitológica perdida).
    Tienes razón en lo del selectivo, a algunos nos será imposible olvidarlo, suerte que existe el vino generoso.
    PD: mirar a la muerte y no reconocerla, no verla venir… es una reflexión interesante, aunque siento el dolor que produce. Haz caso al autor y cuenta, que aquí incluso intercambiamos los corazones que “se nos escapan por la boca” por abrazos.

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  21. Pienso en el comentario de Aliénor, en los comentarios que siguen… Y… Recuerdo a mi amigo Juan… A su hermana, el intenso abrazo que me dió mientras me decía:

    – Tengo que prepararle la camisa para el partido del sábado.

    Aquel sábado no iba a jugar, ni aquel sábado ni aquel instante.

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  22. CrisC Says:

    Aunque griego, Aristóteles tenía algo de teutón. No me extraña, Mariel, que acabaseis con la morreta hocicada. Y es que tú eres citurón negro 9º Dan en eso de la chung mouth oso hormiguero fashion. A que sí.

    Y hablando de volver y antes de nada: si vuelves a dar la espantada y desapareces de criscractal, a saber en qué cibermundos habrás estado, te envío por seur mi pitbull con ansia canina de mollejas y, por mi parte, un cabezazo con carrerilla del nueve metros largos parabellum. Que si todavía fumas, me ha preguntao el killer.

    A tu sensei, seguro, se la traía flux el ateniense pero era un profesioná. No sé por qué me da que tenemos algo en común. Ese tipo y yo.

    El bachiller, el selectivo, la fiesta fin de curso, los bailoteos…, esas cosas no se olvidan. Recuerdo una deliciosa frase de Max Aub: “el Hombre es de donde hizo el bachillerato”.

    No es mi caso, pero es que yo soy del Atleti.

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  23. CrisC Says:

    Pienso en lo que piensas del comentario de Aliénor, Clothbbi, y en lo que cuentas. Forma parte de la vida, el sufrimiento. Y todo lo demás también. También la alegría.

    El sufrimiento de un ser humano me resulta insoportable, pero he aprendido que nada se debe construir sobre él. Porque genera resentimiento, y éste genera odio…, a veces contra uno mismo.

    No hace mucho dije en este blog que lo mejor que yo podía hacer por Pablo, un chico que murió, era acariciar unas tetas. Las que él añoraba. Y lo hice. Sabéis de qué hablo, me refiero a “Debajo de las blusas I y II”.

    Ya juego yo por Juan. Y le toco lo que quiera a la que quiera.
    Pide, Juan. ¿O es que ya no somos hermanos?

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  24. Gracias CrisC… Él tenía 18 años cuando falleció debido a una fiebre muy alta… Recuerdo su cabello rizado y su eterna sonrisa, el gran amigo que era, siempre atento y muy, muy alegre… Desde aquel día, algo cambió en mí. Aún le recuerdo…

    Un gran homenaje el que le brindas, gracias 🙂 Sé que le gustaría… Un abrazooooOOOOO!!!!!

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  25. CrisC Says:

    Juan, hijo, Clothbbi no sabe (y no se lo vamos a decir) que te he hecho no un homenaje, sino dos (uno por cada teti). Esto entre nosotros, que ella no sepa, porque igual la da el arrebato cárdeno y nos sacude dos tobas en el pescuezo con un cartabón de palo rosa. Lo dicho, queda entre nosotros y tú a mandar.

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  26. Aliénor Says:

    Desde que escribí mi comentario y leí los que le siguieron estoy dándole vueltas a la cabeza intentando imaginar si será posible darte cuenta de que te mueres. No me refiero al proceso, más o menos largo, de la muerte. Si te dicen que tienes no sé qué gravísimo y que te queda un suspiro, pues ya está: te estás muriendo (como todos). Me gusta pensar que no se entera nadie. Da lo mismo estar despierto o dormido. Lo imagino como un “ “, y listo, se acabó. Así no asusta.

    A mi amigo, y en otros tiempos amante, J., le prometí – realmente me hizo prometer, no digo con qué malas artes-, que si moría (él) antes que yo, aunque anduviera (yo) con muletas y necesitara dentadura postiza, me vestiría elegantemente, me arreglaría como una novia, iría a su funeral y después me emborracharía con una botella de anís El Mono. Yo no sé acariciar con las palabras. Quizás no pueda cumplirlo (o me emborracho de verdad).

    ClothoB., acabo de escuchar la expresión “arquitectura silenciosa”. Me gusta cómo suena. ¿Es la arquitectura que, sobre todo, no molesta? Aviso, soy ignorante al respecto.

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  27. Aliénor… Arquitectura silenciosa… Tiene muchos matices… Si observamos una pieza exteriormente (el volumen general, las características materiales de su envolvente…)y vemos que se integra en el lugar, que no se presenta de una manera “cantosa”, que no “grita”… Podemos hablar de “arquitectura silenciosa”… Quizá más que hablar de “no molestar”, habría que hablar de la manera que elige una arquitectura para dialogar con un territorio concreto. El cómo lo haga y qué criterios siga serán lo que nos haga utilizar ese adjetivo o no. Por otro lado, se puede hablar de “arquitectura silenciosa” en una pieza que pueda no camuflarse en el paisaje, pero en la que exista un equilibrio tal entre las partes que la constituyan, que ninguna de ellas llame la atención sobre el resto. Por ejemplo, imagina una cubierta con los soportes mínimos para que se sostenga, y otra igual pero con muchos más soportes que tratan de silenciar la estructura. ¿Por qué la silencian? En el primer caso, al tener la sujección mínima, esos soportes tendrán unas dimensiones grandes, serán vistosos, podrás contarlos, llamarán la atención. Ahora, en el segundo caso, los soportes podrán tener una dimensión menor al aumentar en número, al hacerlos más esbeltos la estructura parece desaparecer, y si guarda una coherencia con el resto de los elementos… Es posible que vayas aproximándote, poco a poco, al silencio… Un ejemplo de “arquitectura silenciosa” podrías encontrarlo en en los espacios de la arquitectura de Kazuyo Sejima… Hay múltiples parámetros, hay muchos elementos con los que perseguir el silencio… Realmente creo que es una cuestión compleja que trata de abreviarse en dos palabras “arquitectura silenciosa” pero que da para hablar mucho…

    Un abrazo Aliénor!!

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  28. CrisC Says:

    Advertir ese instante de la propia muerte debe de ser como advertir que te duermes, imposible, cuando quieres darte cuenta ya estás sopa, zzz…

    En “La muerte de Ivan Illich”, Tolstoi compone un excelente relato sobre la espera y temor a la muerte, pero cuando ésta llega… Leedlo.

    Vestirse de novia puede ser ocasión de todo. Acordaos de Dennis Rodman, dos metros, cien kilos y mucha mala leche de inmenso afroamericano en la cancha de los Bulls y, fuera de ella, vestido de novia. Un crack.

    Me gusta la expresión arquitectura silenciosa, Clothbbi, pero tal y como la caracterizas también parece una arquitectura de confidencias, amistosa, que interpela a la sensibilidad y a la inteligencia pero no abruma, que se integra en el espacio con voz que es a un tiempo firme y templada.

    Hasta donde llego a saber de arquitectura (una pizca de un pellizco de casi ná, o un poco menos), me gusta lo minimalista. Como en casi todo.

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  29. CrisC… Me encanta la descripción que haces… MARAVILLOSA… Creo que compartimos gusto… Jajajajaja… Siempre he pensado que “menos es más”.

    Sí, me encanta cómo lo describes…

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  30. Aliénor Says:

    Gracias ClotoB. Eres ejemplo de elocuencia.

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  31. Aliénor Says:

    También me gusta cómo lo entiendes tú, CrisC.

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  32. CrisC Says:

    … ahora que me fijo un poco más en los comentarios del post

    me doy cuenta de que tod@s os habéis tirado descaradamente el rollito poetisófico for the great patilla

    … que si la lectura, que si el huracán, que si Rohmer, Aleixandre y el mar, que si los limitados sentidos, que si Bachelard, que si el instantómetro en el fondo de(l) armario

    que si Aristóteles, Peter Zumthor, el Aleph o el japo kazuyo ése

    que si promesas de pillar tajada con anís del mono o la arquitectura muda

    … pero de la “experiencia del orgasmo” que señalé en el post, aquí nadie ha dicho esta boca es mía (jisjisjishjishhjish)…, y me pregunto si vais de politically blogger guai correct o bien os guardáis información

    … esto va a ser, ratas, que sois todos unos ratas y os voy a aplicar una picana mojá en tabasco en los lugares santos, y vais a revelar los secretos del kamasutra con b.s.o. de cajón y clavicordio

    … ¡pero de atrás hacia adelante y en la lengua d’Oc!

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  33. Si te pones así… 🙂

    EXPERIENCIA CON EL UNIVERSO

    I.- EL BESO

    Un compás de silencio,
    nuestros pies se aproximan.

    Pestañeo.

    Respiro.

    Siento tu aire en mi boca.

    No pestañeo.

    Te toco.

    El cabello se enreda,
    el algodón es agua.

    II.- CLAMO LUCHA_Instante eterno deshecho como un hielo en la boca_ Fuego, fuego, volcán.

    La intensidad del mar me llama, me busca, me arrastra, rompe entre mis piernas, horada mi sexo impaciente, erosiona mi piel de arena. Llévame, aprieta, lame, muerde este pecho y despierta el ritmo del jazz… VIBRO… VEN, VEN, VEN, te llama un jadeo desesperado, LADRO, RUGES… Y no escucho, y mis dedos se clavan en tu espalda… VEN, VEN, VEN… Mis piernas te abrazan ingrávidas… Mmmmmm… VUELOOOOOOOOOO

    El deseo se funde en mi interior, resbala hecho agua por tu frente… Y te llamo, y te anhelo… Te necesito… ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Sentí el color rojo de la entrega, sentí el color rojo de la sangre, sentí el color rojo de la muerte, sentí el color rojo de la vida… VEN, VEN, VEN…

    III.- AUSENCIA

    El viento pinta
    los pliegues del vestido
    cuando te alejas….

    Vuelve… Universo…

    ¿Quieres que hablemos del momento del orgasmo? Para mí es la culminación de una improvisación de jazz hecha entre dos cuerpos, donde mueres un instante, y … Mmmmmmm…. QUIERO VOLAR, VOLAR ALTOOOO!!! Improvisa, no hay partitura, solo descubrimiento… Venga, ahora los demás, jajajajajajjaja….. Un besoooOOO para tod@s!!! MMMMMUUUUUAAAAAA!!!!!!

    INSTANTE ETERNO… HECHO DE AGUA, TIERRA, FUEGO, AIRE, CON COLORES, CON RITMO, MÚSICA… UNIVERSO…

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  34. Instante Eterno… Donde todo ocurre… Me quemo en la pira de mi locura… Y muero un instante, y me siento más viva que nunca, y entrego todo cuanto soy… TODO… Mmmmmm… Me voy a por el pan…

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  35. Ohhh… No me deja poner estos videos… 🙂

    Sentimiento Nuevo_ Battiato

    I just wanna make love to you_ Muddy Waters

    Ain´t got no_ Nina Simone

    Son muchos enlaces? Creo que me pasé… OOOPPSSSS!!!

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  36. CrisC Says:

    … ¡sssglubb!, caray, Clothbbi, qué poderío

    … todo sensualidad, corporalidad, delicadeza, fuerza, calorsito, asssssúcarrrr…, musiqueja y requerimientos

    … la primavera quiere -como el Ausiàs March que cita Vicent Andrés Estellés en “El llibre de les meravelles” (El libro de las Maravillas)- carne: “la carn vol carn” (la carne quiere carne)

    … esto que escribes tiene pinta de poemario, ¿me equivoco?

    … descuélgalo en tu blog, va, ea, venga, jaté, oyes…, sé buena y comparte la belleza con los poetas deshauciados

    … jazz, petite mort, vuelo, instante eterno…

    … dí que sí, Clothbbi, y ahora los demás, a ver, ratejas, soltad por esa boquita y sed tan valientes como la yogurina ésta (que se va a por el pan), ja, ja, ja, ja…

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  37. Aliénor Says:

    Hablamos de lo que tú quieras, incluso en la lengua d’Oc, prenda.

    Antes de empezar, podrías haber colgado tu comentario como siguiente post, porque intuyo que hay mucha tela que cortar (por deferencia hacia ClothoB., mucho que construir, transformar o derribar).

    No hace mucho, leí que el orgasmo es una especie de recompensa que la naturaleza ofrece solamente a los humanos, que en teoría no tenemos época de celo acotada y por lo tanto el sexo, por ser voluntario, puede no producirse, para asegurar precisamente la práctica del sexo y la reproducción.

    Antropológicamente tiene mucho sentido, madre Naturaleza no da puntada sin hilo. Sea o no así, un orgasmo es una de las cosas que habría que incluir en una caja mágica de recuerdos para que, si alguna vez perdemos la memoria, pudiéramos recordar de vez en cuando, y por un instante, que podemos ser felices.

    Esta mañana, ClotoB. ha ido a comprar el pan. Yo, ahora, me voy a dormir la siesta…

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  38. CrisC Says:

    Sea, sea…, a por pan, la siesta o a subir al sapito loco.

    En efecto, Aliénor, hay mucha tela que cortar y de la que despojarse en este tema, pero que sea, favor de las chicas, ingenuo algodoncito y no lycras corporativas, que luego nos llueven tobas de a cuarto en el pescuezo mismo y, ahora, como estuve al mediodía en la playa, lo tengo irredento y protestón.

    El del orgasmo es tema complejo. En él se concitan los dos polos que ocupan la reflexión de las ciencias humanas: Naturaleza y Cultura. ¿Cuánto hay de ambas en esa singularidad de la fisiología humana?

    Ya se dijo (un tal Schopenhauer) que esto del amor no es más que un ardid de la Especie para asegurarse su vitalicia pensión de jubilata.

    Creo que somos más criatura de la Madrastra Cultura, que nos ha criado a sus pechos, que de la Madre Naturaleza, por lo que conjeturo que el orgasmo es más creación de la letrada que de la cósmica.

    Eso sí, la Naturaleza, a veces, guaaaaca, qué puntazos tiene.

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