CINEMA PARADISO

1:::diciembre:::2010

“Cinema Paradiso” es un film italiano de 1988, dirigido por Giuseppe Tornatore. La música es un encanto. Consulto la ficha ténica y, cómo no, la firma Ennio Morricone. Escribí no hace mucho que lo que hizo sonoro al Cine fue la música, no los diálogos.

He vuelto a verla. La recordaba emotiva, pero no lacrímogena. Así que me dispuse a verla con la firme convicción de que no me iba a afectar el lacrimal. Pero una coalición entre el Four Roses, la Sole y la genética lo ha impedido eficazmente.

Es, en parte, un pastelazo. Que un film lo sea, no es necesariamente un argumento en contra. Una película pastel es aquélla que usa tópicos y apela a una sentimentalidad fácil, pero me pregunto si es posible orillar el sentimentalismo cuando se trata de pulsiones elementales que, por serlo, están ancladas en la memoria, en el corazón y que tantas veces los discursos han tratado.

Por otra parte, hay más en el film, mucho más, incluso una parte obscura: que el Cine no es la Vida, que la nostalgia puede ser algo malo y que sobrevivir, a veces, exige un cierto egoísmo.

El eje de la película es la relación entre el viejo Alfredo y Totó. Una verdadera dulzura. La banda sonora protagoniza el film junto al niño y al actorazo que es Philippe Noiret. Alguien dirá que es un discurso metacinematográfico. No lo creo en este caso. Que hable de Cine no significa que lo sea. Acuerdo con algo que acabo de leer: es una declaración de amor al Cine.

La versión comercial ha restado treinta minutos de la cinta original.
Hay un fotograma en el link de abajo que hace deducir que Salvatore se encuentra con Elena, su amor de juventud.

Pese a lo que Alfredo le dice a Totó, yo creo que el Cine sí es Vida, que la nostalgia es un camino de vuelta a los sentimientos que nos conforman y que el egoísmo…, uff, haría falta otro post, una tesis doctoral, un sistema filosófico.

Los muchos besos de la cinta que revisa Salvatore (Totó) al final de la película son un manifiesto por la Vida.

http://www.youtube.com/watch?v=qMgTCtSxOHE

…dedicado a mi amigo JM Tomás, que fue proyeccionista de Cine
© Six Roy

28 Responses to “CINEMA PARADISO”

  1. Aliénor Says:

    Besos y Cine…

    No encajarían en Cinema Paradiso, pero son de antología. BESAZO de Rick y Rachael (Blade Runner) y BESAZO de Steve McQueen y Faye Dunaway (The Thomas Crown Affair).

    No localizo enlaces decentes, pero intentad verlos; merecen la pena.

    También lloro, sin pudor, con el cine.

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  2. Preludio a un beso…

    http://www.youtube.com/watch?v=ebBhP7j122E

    Me encanta la escultura que has escogido…

    http://www.youtube.com/watch?v=gaNEHrJ5CMk&feature=fvst

    Preludio de eternidad…

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  3. CrisC Says:

    con razón hablamos a veces de besos de cine, hay tantos…, como también hay enlaces, eso sí, no sé si todos decentes



    la escultura me la trajo el azar de google, no hay otro glamour que ése…, diré, no obstante, que para mí no son los besos quienes protagonizan este film sino el viejo y el niño

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  4. Atticus Says:

    No sé, CrisC: son tantas las historias.

    Me entusiasma el niño, y me estremece esa historia dolorosa del padre muerto en la guerra, y la huida maravillosa de la realidad que es el cine.

    Me parece colosal la historia entre el viejo y el niño. Y, cada vez que la veo, me pongo a soltar lagrimones en la sucesión infinita de besos y cuerpos. Porque ése es el gran regalo que le ha hecho Alfredo: el amor por el cine, toda la historia de la censura que es todo el erotismo y la pasión que rezuma esto que nos gusta tanto. Por eso lo ve a solas, porque él no es un gran director de cine, sigue siendo Totó, el niño enamorado de la historias que ahora las completa con todo lo que sustrajeron los bienpensantes.

    Me gusta la historia (esa que en la versión comercial no se desarrolló) entre el Totó adolescente y Elena: es un estupendo desarrollo del azar, que en las películas ha dado para tanto.

    Y me gusta finalmente que es una película histórica, que refleja como ninguna otra la historia de Italia (que es también la historia de España). Y me enternecen finalmente las figuras crepusculares: el dueño del cine, el tonto del pueblo. Todos tratados con tanto cariño.

    Es mucho más que una película. Tiene azúcar a reventar. Y qué. Es una maravillosa película, no metacine, sino una fiesta sobre el cine, un homenaje al cine y a los que lo han hecho, y visto.

    Me gusta mucho una versión del tema principal cantada por Dulce Pontes, ahí va:

    http://www.youtube.com/watch?v=gaLPC4YAEus&feature=related

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  5. JoseV Says:

    No he visto la peli, pero conforme la ponéis, la veré cara la primavera, que en esta época del año provocar estados anímicos nostálgicos, pueden acabar en “depre”.

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  6. Mariel Says:

    Me quedo con la banda sonora. Una vez yo misma hice que sonara su tema principal… YO. Hoy, al oirlo otra vez, la nostalgia de la que habláis ha venido en forma de risa por aquéllos que fueron tiempos mejores. No la temáis, la nostalgia implica momentos de felicidad, aunque sean pasados. Esos momentos son casi mejores si no son revividos, se quedan intactos, maravillosamente idealizados, su latencia es tan presente… Todas las historias no admiten un final feliz… ¿y qué?
    De cine no puedo hablar mucho, apenas soy un pezqueñín nadando en el gran océano del séptimo arte, pero de besos sí que puedo hablar y, por cierto, he besado a especímenes que lo hacían mucho peor que el segundo de los monos (el de blanco)… dios! es que me ha encantado!! pero que ternura!! jajaja. Seguro que aquí, sin ir más lejos, hay alguno que lo hace peor… jajajaja.
    Un beso, si se puede llamar beso, siempre protagoniza un film, no ha de pasar desapercibido…

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  7. CrisC Says:

    este film me robó unas lágrimas (no me gustan mis lágrimas,
    es una intolerable debilidad a la que desciendo con alguna facilidad)

    cuando provienen del sufrimiento de alguien, sus lágrimas me escuecen, qué digo, me laceran con saña

    a veces son de cocodrila, y me indignan: he visto unas cuantas,
    y como león felipe digo o he dicho que ya me sé todos los cuentos y todos sus cuentos

    para mí, llenan la película alfredo y totó; lo demás, vale, pero no me entusiasma…, sí, todo el discurso en torno al cine es poético y conmovedor, y esa música

    aunque a salvatore yo le hubiera aseado el cutis de un guantazo, ¿cómo se atreve a dejar en el olvido a alfredo y casi a su madre?, será gilipollas

    hay azúcar para reventar a una legión de diabéticas aceleradas, es verdad

    ¿sabéis?, jm tomás tenía una cinta igual que la del film, hecha con los restos de los rollos que iba proyectando…, josev y yo vimos cómo la iba gestando, ¿la tendrá todavía, socio?

    me quedo con lo que te quedas, mariel, la banda sonora; en cuanto a la nostalgia, le pongo aranceles de crisis, porque vale si nutre el momento; dices que puedes hablar de besos…, qué, de bilbao, ¿no?

    y eso de que aquí alguno lo hace peor, no sé otros, pero en mi caso te diré: consulta google, pon besos, campeonato del mundo y the winner: estoy yo, y al lado mi churri (carmen de mairena)

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  8. coeliquore Says:

    Ya no recuerdo si la ví o no. Mezclo escenas, confundo diálogos: será la edad o el Alzheimer incipiente. La música sí, y coincido con Mariel.
    A mí me gustan las lágrimas, no me parecen ninguna concesión ni debilidad, sino todo lo contrario: una froma de expresarse el alma. Aunque también rechazo las de cocodrilo, que no sólo hay cocodrilas, ¿eh?
    De besos no hablo, por si me sitúas más allá de Bilbao. Que yo soy del sur y al norte sólo voy de visita: hace mucho frío.
    Un abrazo

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  9. enrike Says:

    Yo la vi hace tiempo y me gustó. No te preocupes, tampoco yo me acuerdo… Pero crea sencilla y Philippe Noiret sobresaliente como siempre.
    Hablando de besos, un guiño a este enlace… Salut.

    http://www.youtube.com/watch?v=jjXZLvVgkVg&feature=player_embedded

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  10. enrike Says:

    Perdón se me va la tecla es: Creo que… y Hablando de… El bilingüismo me entorpece a veces… Besos.

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  11. coeliquore Says:

    Gracias por el enlace, muy chulas la música y las fotos 🙂
    A mí también se me va la tecla: he puesto “froma” en vez de “forma”.
    Lo del bilingüismo, jaja, es lo que tiene.

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  12. signos Says:

    Una gran película, llena de nostalgia (que no tiene por qué ser mala) y de amor por el cine. Me ha llamado mucho la atención la dedicatoria del post, a JM Tomás, un proyeccionista, una profesión que ya se ha extinguido. Ahora es una mierda digital, con su “play”, “pause” y “stop”. Yo echo de menos el ruido del proyector y los saltos que hacía la película cada vez que cambiaba de rollo. Por cierto, una vez, en el cine de verano de La Eliana, el proyeccionista se equivocó y cambió de orden los rollos. Era una película de vaqueros y el lío que provocó en los espectadores fue monumental. Cinema paradiso.

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  13. CrisC Says:

    pero viste o no el flim, coeliq…, a ver si es que las lágrimas no
    te dejaban ver el sol, te debilitaban la visual (mayormente) y, como eres del sur que existe, echabas de menos la chicharrera caló, eso va a ser

    philippe noiret está soberbio…, en cuanto al enlace no sé si a coeliq le gustará, creo que sí, pero a quien seguro le gustará es a atticus…, él es muy de lo francés (jijijisjishhjisjish)…, la cosa gala del idioma, digo

    vaya, veo que los dos, coeliq y enrike, os vais de la tecla, el bilengüismo ése va a ser…, jajajajaja

    hablamos el otro día, jm tomás y yo, sobre los nuevos modos de proyectar, en efecto, ahora todo es digital; las máquinas que yo le veía manejar cuando entraba en la cabina eran de electrodos de carbono recubiertos de cobre, algo ya del mesozoico inferior, y las cintas –que ahora son discos de dvd- eran de celuloide, y ardían

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  14. JoseV Says:

    Por supuesto que la tiene, socio… es del tamaño de una parte (unos 20 min). Recuerdo que la proyectó en el cine “B.” (ahora bingo) un sábado por la mañana (antes de preparar la película que se proyectaría ese sábado). Fue realmente curioso visionar ese popurrí de películas, je, je.. vaya, ya estamos con las nostalgias.

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  15. CrisC Says:

    y ahora un haikusito fondón i pol pa l@s piripipus@s del lugar:

    la soledad requiebra mis horas
    y derrama sus pechos sobre mi boca, quema
    sin trampas, zorra: la he dicho yo

    (que tengo novia, so lista)

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  16. CrisC Says:

    Imaginaba que aún la tenía, esa curiosa joya de otro tiempo…

    Oye…, se me ocurre ahora, tenemos que hacer por verla de nuevo en algún sitio. ¿Tú crees que aún sería posible ese viaje en el tiempo? Como no sea en un museo, quizás en alguna filmoteca, no creo que haya máquinas en activo o habilitadas al efecto.

    He hablado esta tarde con él acerca de su salud y, fíjate, se me ha olvidado decirle que le he dedicado este post. No encuentro ahora su teléfono. Hazme un favor, llámale y díselo; proponle lo de revisar su film.

    Podríamos invitar a tod@s l@s criscractaler@s.

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  17. Romi Says:

    Uno de mis dos abuelos (el materno) pasó de ser tratante de ganado a dueño del cine de un pueblo llamado Mora d’Ebre. Era tiempos duros para las familias de campesinos que todavía sufrían la figura jurídica, convertida ya en costumbre, del “mayorazgo” o el “hereu”. Como su hermano mayor se quedó con todas las tierras, el resto tuvo que salir a hacer mundo y así acabó alquilando películas que proyectaba cada semana para campesinos y señoritos. Un tumor cerebral y el estallido de la guerra tumbaron ese proyecto.

    Recuerdo “Cinema Paradiso” con ternura. Supongo que los sentimientos que nos generó un hecho permanecen en el tiempo y rebrotan en el recuerdo. Comparto que la nostalgia era el hilo conductor de un film que utilizaba su propia esencia para hablar del paso del tiempo.

    A mí me preocupa la nostalgia. Me parece que es una emoción que debe ser atada en corto, que otorgarle mucho protagonismo le permite robarte el presente. También me sorprende cuando sentimos nostalgia de cosas que ni siquiera nosotros hemos vivido: lo llamaría nostalgias colectivas. Especialmente creo que lo genera la música. Y por último, me asusta esa nostalgia de “tiempos pasados” que otorga patente de corso a militarotes o politicazos para imponer dictaduras o al menos para intentarlo.

    Espero que hoy sea un buen día para tod@s.

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  18. Atticus Says:

    Creo, Romi, que analizas muy bien la nostalgia. Hay quien la confunde con la melancolía. Pero ésta es un sentimiento del presente, mientras que la nostalgia apunta a un paraíso perdido. Y, como dices, a veces ese supuesto edén nunca existió, sólo es una trampa de la memoria, una utopía tramposa y pretérita. Fíjate que se dice “nostálgicos del franquismo”, “nostálgicos del comunismo”, etc., pero no “melancólicos del franquismo.

    En este sentido, la peli de la que hablamos es nostálgica, sí, pero no es tramposa. Habla de un tiempo pasado, pero no he visto ese mensaje tan absurdo y cadáver de los que dicen “todo tiempo pasado fue mejor”, “antes sí se hacía películas de verdad”, y otras trampas de la memoria. Tan peligrosas. La peli nos gusta no a los que hemos amado el cine, sino a los que lo amamos. Es una estupenda historia, unas maravillosas historias.

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  19. coeliquore Says:

    Pues realmente no sé si la ví o no: me encuentro en un limbo donde sólo tengo memoria reciente.No recuerdo ni libros ni películas,dos de mis pasiones.Uffffff
    De chicharrera caló,nada.En todo caso,canariona caló,que tampoco:caló isleño-peninsular.
    La diferencia entre nostalgia y melancolía,fantásticamente explicada aquí.Grace.
    Yo también tengo novio,kosovar (gracias, Atticus),por lo menos hasta el verano.Luego,bicis…
    Pd.:la peli la podríamos ver por video conferencia,si no hay otra forma.

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  20. Atticus Says:

    ¿Novio? ¿Kosovar? ¿Gracias? O estoy muy espeso o la pintura (estoy terminando de pintar la casa) me produce alucinaciones pegamentosas.

    Repaso mi anterior comentario: no hago más que decir “trampas”, “tramposos”… Mis disculpas por el lamentable estilo. Es que ya tenía los botes de pintura abiertos.

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  21. coeliquore Says:

    Joéeeeeeeeee: que hay que explicarlo todo…
    Mi novio kosovar es uno de los que te custodiaban cuando el duelo albuferenco.
    Tanto Romi como tú estáis muy acertados en ambos comentarios.Al menos ,a mí me lo parece.
    Y lo de trampas y tramposos,no sé: pregúntale a Elena P.G. ( o sea,yo misma).

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  22. CrisC Says:

    muy cinematográfica tu ascendencia, romi

    acuerdo contigo en que la nostalgia puede ser un alma (quería escribir “arma”, pero la errata me vale) de doble filo, y desde luego herir…, pero imagina una vida sin la nostalgia que da recordar una merienda vespertina tras los cristales mientras afuera caía pañí (llovía) y el huracán se afabana, copión, en junar (mirar) nuestros apuntes de mates (mamá cosía a nuestro lado, y la radio decía las cosas de entonces)

    la nostalgia es la única fuerza que nos hace sentir que seguimos siendo el infante que fuimos

    la nostalgia puede, o no, incorporar melancolía…; cuando yo la siento, creo que el sentimiento asociado es el de ternura, contemplo mis años infantiles con ternura; quizás tienes razón, atticus, como un paraíso perdido (pero esto es, obviamente, una reiteración)…, no obstante, abundo en lo dicho: sólo por la nostalgia accedemos a esa área edénica, aunque no siempre lo fuese, porque ésa es una de las líneas de fuerza de la nostalgia, que transfigura cuanto hubo de malo y lo hace, al menos, llevadero

    contemplo mi primera juventud con nostalgia, asombrado…, no es sólo que mis convicciones políticas movieran montañas, es que yo fagocitaba agujeros negros, diseñaba universos isoscélicos y me desayunaba cada mañana un aleph de bolsillo con galletas maría fontaneda, eso sí que era energía y no la del sol

    oh, dios de los guanchitos, de los altos guerreros del silbo, tanausú, mencey y nayantigo…, perdona, coeliq, ¿cómo puedo haberte confundido con una chicharrera?, soooorries muchos, eso, que lo sepa toda españa y godos de ultramar: prócer canariona, coeliq

    a ver ese limbo, tiés que verla otra vez o por primera, coeliq, pilla mantita y paquetico de pañuelos…, al novio kosovar le gustará verla contigo: le dices que acaba antes del verano (la peli)

    pintor de santos de alcoba:
    http://www.youtube.com/watch?v=cP4xrB3EmRI

    ¿duelo albufequé…?, creo que a mí también me están dañando la pituitaria los efluvios pintores

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  23. coeliquore Says:

    También es bonito tu escribir sobre la nostalgia,sí (aunque eso de fagocitar agujeros negros me resulta inquietante,cuanto menos).
    Duelo en la Albufera: ver comentarios al post de Atticus titulado “Perder el norte”:tengo memoria cercana,que no lejana.
    Anda con el enlace jajaja

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  24. Atticus Says:

    Mejor que la mía. La memoria, quiero decir. Es cierto lo de los albanokosovares (por cierto, escribí una vez “alvanokosvares”: sorry, es que están al lado.

    Nadie aceptó el duelo y en este post estamos en un aburridísimo acuerdo. A ver, el dueño del latifundio, por desorden.

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  25. CrisC Says:

    agujeros negros, supercuerdas, universos paralelos, pérdidas de norte…, todo inquieta,

    recuerdo la uve de alvanokosovares…, lo del duelo en la albufera muy cinematográfico no queda

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  26. paraqueloleas Says:

    Es de esas películas que la ves y te deja una sensación que sabes que si la vuelves a ver se esfumará.
    Buena época para los besos: de celuloide, de papel o de verdad. Será por el frio.

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  27. j.m.tomás Says:

    Por fin, j.m.tomás entra a leer este post, y deja patente el agradecimiento por mentarme, y aclarar que lo de proyeccionista es una palabra muy empleada en términos anglosajones y americanos para expresar a aquella persona que proyecta una película en un cine o teatro habilitado para tal fin. En España casi nunca se ha acuñado ese concepto, más bien, ha sido el de ayudante, operador cinematográfico y jefe de cabina, pues tres eran tres como las hijas de elena, las personas que estaban en un cine que proyectaba películas con dos máquinas y cada parte se proyectaba en una de ellas. En mi caso, era el jefe de cabina, pues para ello disponía del correspondiente carnet de operador cinematográfico de cabina, que para su obtención tenía que haber superado un examen oficial en Valencia tanto teórico, como práctico.
    Más arriba habeis comentado que las máquinas para la obtención de luz en la pantalla funcionaban con carbones, efectivamente era así, en los cines llamados de los curas (parroquial del C. y B.), debido a aspectos económicos, se proyectaba con una sola máquina y toda la película se juntaba en una bobina grande (admitía hasta 6 o 7 partes)dependiendo de la duración, igual que se hace ahora actualmente (véase la cabina de los cines A.) en la que solo hay un proyector por cada una de las salas. Volviendo a los cines de los llamados curas, el arco voltaico del que disponían era de baja intensidad,con carbones de la marca clat, se trabajaba entre 30 a 45 amperios como máximo de intensidad lumínica, y claro, por muy blanca que estuviera la pantalla (era de pared pintada de blanco), los colores que se proyectaban resultaban algo obscuros y de un color pajizo. En los demás cines, se proyectaba con dos proyectores, uno para cada parte, el arco voltaico del que disponían era de alta intensidad, con carbones de la marca siplalux, se trabajaba entre 55 a 75 u 80 amperios, teniendo en cuenta que la alta intensidad, lo que llamamos “el efecto Beck” se alcanza a partir de los 50 amperios, todo ello se traduce en unos colores realmente más vivos, claros y naturales; eso sí, la pantalla en estos cines tampoco era de pared, sino de plástico microperforado, como las de las salas A., y detrás van colocados los altavoces para dejar psasr el sonido.
    En cuanto al sistema actual, una sola persona puede llevar todo un compendio de salas (estamos hablando de 3, 5, 7, 9, 10 o más salas), aunque suelen haber por lo menos dos. Ya no hay arco voltaico, osea, carbones, ahora está lo que se llama la lámpara de xenon, que dicen que es el equivalente a la luz solar. Las hay de 1500 watios, de 2500 watios, de 4000 watios y de 7000 watios, estas últimas las encontramos en proyectores de pantallas grandes y para proyección 3D como las que hay en Kinépolis, ABC Park, y otras salas. Depende del tamaño de la pantalla están estos watajes en cada proyector. Para las de 7000 watios pueden alcanzar más, bastante más de 120 amperios, pues las películas de hoy día, si os dais cuenta, son mucho más obscuras, y más aún cuando emplean trucos digitales y las de ahora están llenos de ellas.
    La película se monta en un gran bobina, se enhebra en el proyector, y se deja preparada todo ello automáticamente. En el centro de la cabina de proyección (verbigratia: Supongamos que son 7 salas) hay 7 monitores pequeñitos, mediante un sistema de reloj y de marcas colocadas en la película, a tal hora se pone en marcha la lámpara de xenon, en funcionamiento el proyector, se apagan las luces de la sala y a proyectar, si se corta la película o hay un mal funcionamiento, el proyector se para y se encienden las luces automáticamente, es una pasada.
    En cuanto al sonido, está en stereo, 5.1, 5.1 dts, 5.1 ssdbs, etc. En cuanto al dts, junto a la película se envía también un dvd que se introduce en el amplificador de la sala que se va a proyectar, y entrelazado automáticamente con la película emite independientemente sonidos y otros efectos acústicos mucho más finos y separados que el dolby digital, lo que vendriamos a llamar “el sonido que produce un alfiler cuando cae al suelo”. Por último, el cine digital que junto al 3D, ya casi desbanca el concepto de proyector y celuloide; pues curioso, con el cine digital, la sala ya no contrata una película, sino vía internet o satélite solicita la película, y la distribuidora se la vuelca a su proyector-ordenador, que consta de una lámpara de xenon de 4000 o 7000 watios de potencia, un objetivo, el ordenador propiamente dicho, un teclado y un ratón. Una vez pasada la película al ordenador se configura para su hora de comienzo y terminación según su duración, y ya está, no hace falta nadie más, a la hora determinada se pone en funcionamiento, se proyecta y a la hora fijada se desconecta y se encienden las luces; ya se puede proyectar 200 millones de veces que se verá como el primer día, no aparecerán lo que se denomina en el argot “el efecto lluvia”, es decir, las llamadas rayas finas propias del celuloide al trascurso de su uso.
    Espero haberos informado un poquito, y no hay que olvidar el sabor que tiene el blanco y negro frente al color, recordemos aquella obra maestra CASABLANCA en blanco y negro con la magistral interpretación de Bogart. ¡¡hasta siempre¡¡

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  28. Yuri Aguilar Says:

    Hola JM Tomás, ¿en qué cines fuiste operador? Mi padre estuvo trabajando en la cabina de muchos cines de Valencia, el Savoy, Suizo, Martí, Tyris, Serrano…

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