GENEALOGÍA DEL MAL

29:::enero:::2011

“En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que escribe”.

Paul Celan. Del poema Fuga de muerte. En el libro Amapola y Memoria.

Hace unas semanas yo tenía dos reuniones de trabajo.

Asistí a la primera. Veinte personas, quizás alguna más. En la segunda se iría una parte y se sumaría otra decena. La mayoría son compañeros desde hace años; la relación es algo distante con muy pocos, normal con los demás y afable en muchos casos.

Durante casi dos horas estornudé bárbaramente como consecuencia de una rinitis y ésta de una ácara alergia. Treinta o cuarenta estornudos, quizás más. Y en tres ocasiones abandoné la reunión para ir al baño. Me miraban. Me oían. Cada vez estaba más congestionado, cada vez peor. Era evidente para todos.

Y no pude quedarme a la segunda reunión. Me fui a casa, y a la cama.

Al día siguiente volví al trabajo. Dos compañeros, quizás fueron tres
pero creo que no, dos, me preguntaron cómo me encontraba. Dos. O tres. De veinte, más los que debieron echarme de menos en la segunda reunión.

No soy un ogro en mi trato cotidiano, puedo asegurarlo, pero reflexionaré al respecto. No soy muy dado a la culpa, pero algo habrá en mí (algo malo) que no me hace acreedor a la delicadeza de trato…, ni siquiera a una mínima cortesía.

Que tengo una sombría concepción (y aquilatada experiencia) de la naturaleza humana es algo que he volcado aquí muchas veces. Os pido disculpas por ello.

Que la cotidiana falta de elegancia no es una cuestión moral sino de pura lucidez es algo que tengo dolorosamente claro.

Que con demasiada frecuencia siento (…) por mis semejantes es uno de los nutridos dramas de mi vida.

Los totalitarismos no hallan su caldo de cultivo en las grandes ideologías, intereses corpoconspirativos o crisis económicas, desde luego, ni siquiera en la perversidad de pocos o muchos.

Los fascismos tumorizan las sociedades porque se extienden a través de
la linfa de su congénita estupidez. Y la democracia ceba, en sus obscuros consejos de administración, bebés totalitarios a la espera de mamársela a la mínima. La Historia ilustra sobre ello. De sobra. Y la psicología de masas.

El Mal empieza en una omisión ineducada, en la bobuna indiferencia
de unos con otros, en los bajíos porcinos de mirada y hocico en un pasillo cualquiera, a cualquier hora, cualquier día.

Auschwitz no empezó en Auschwitz.

“Hay días en los que me invade un sentimiento mucho más sombrío que la más obscura de las melancolías: el desprecio hacia los hombres”.

Friedrich Nietzsche. El Anticristo. Aforismo 38.

© CrisC

SENSIBILIDAD POÉTICA II

16:::enero:::2011

el porqué de la escritura…, uff, difícil

hace unos días leí un artículo en el país semanal (número 1788 del 02/01/11); iba sobre las reacciones, comportamientos y sentimientos tras el atentado en madrid el 11 de marzo de 2004: lo que ocurrió explica el porqué de la escritura

en esos días los lugares de los atentados se llenaron no sólo de flores, velas u objetos múltiples; hubo miles de versos: anónimos, creaciones propias o poemas de otros; hubo quien dejó un ejemplar de el principito: ¿no es acaso ese gesto un manifiesto?

recurrimos a la poesía cuando algo importa de verdad y muerde nuestro corazón, sea dolor, muerte, amor o cualquier emotividad; creo que toda poesía danza entre lo elegiaco y la lírica

no hay verso cierto que no haga temblar o no tiemble

así que la pregunta está respondida: escribimos porque algo nos araña el alma y no nos queda otra que expresarlo; no le pasa a todos, faltaría, sí a unos pocos

¿pero qué hace que haya quien, sin verse asaltado por eventos dramáticos o felices, requiera la escritura como el aire trece veces por minuto?, ¿qué hace de un ser humano cualquiera un poeta?

se trata, me parece, de una singular sensibilidad que no precisa de altos umbrales para desencadenarse: no necesita grandes tragedias urbanas, sucesos épicos o historias de amor fou

porque al poeta -al de verdad, digo, no al versolari titulado- le basta
el levísimo gesto de un anciano, una hoja que el otoño desnuca sobre la hierba o las faustas caderas de ella engastadas en una falda tan sutil que su vuelo saja el corazón a cada paso, y que se hace devorable sin piedad, moral ni mesura, rozando así las lindes de un abismo interior

el poeta no sabe medir los tiempos del decoro, vive de hacer sangre

el suyo es un destino monstruoso, urgido de luz

https://criscractal.wordpress.com/2009/12/09/sensibilidad-poetica/

… dedicado a los 27 poetas, y a todos los demás
© CrisC

DÍA DE REYES

6:::enero:::2011

retiré con cuidado la sábana,
abrí un ojo, el otro no lo llegué a abrir:
y los magos estaban ahí, los tres

ángel villalobos

de entre todos los regalos de mis días de reyes hay uno que se abre paso a través de los velos de mi memoria con toda luminosidad

ya contaba con ocho años y sabía quiénes eran esos reyes, así que debía
de estar tan impaciente como eficazmente pesado con mis padres, porque hacia la noche me dejaron gozar anticipadamente del objeto de mi pasión

mi amigo jlmv, del que no he vuelto a saber, debió de usar la misma estrategia que yo, porque nos recuerdo a ambos en la calle al anochecer…, solos, rebosados de plenitud, quizás bellos como arcángeles, inmortales

ambos disfrutando del mismo flamante regalo

© six roy

CURIOSIDAD FILOSÓFICA I

1:::enero:::2011

“Todos los hombres, por naturaleza, desean saber”.
Aristóteles. Metafísica I, 1: 980 a 21.

© VilBill