DEFINICIÓN DE LA TERNURA

26:::marzo:::2011

hasta el más simple de los objetos resulta difícil de definir

quizás por eso cuando a fernando savater le pidieron una definición
de la “ternura”, no exabruptó un circunloquio de mediásofo sino que recurrió a una analogía: dijo que la ternura es cuando en “sólo ante el peligro”, el sheriff, que es abandonado por todos, declina la ayuda que
le ofrece un niño

ayer conducía yo por una avenida, con tiento pero a velocidad de speedy gonzález: vi en una calle lateral asomar el morro de una furgoneta azul y supuse que el conductor me había visto sobradamente

no fue así…, salió de la calle cuando apenas me quedaban unos diez o
quince metros para pasar por el punto en que, en ese momento, se cruzó su furgoneta

di un volantazo hacia la izquierda, frené bruscamente, puse mi mano sobre el asiento derecho (un reflejo instintivo del pasado), chirriaron las ruedas en el asfalto, el abs saltó haciendo temblar desde el chasis toda la estructura de mi coche y aún así patinó hasta quedarse a dos o tres metros de la furgoneta

al volante iba un señor mayor

levanté las palmas de mis manos, le sonreí abiertamente, no había pasado nada…, él levanto su mano izquierda, creo que me sonrió con gratitud y ternura, nos saludamos como caballeros y proseguimos nuestro camino

otras veces no, pero ayer estuve a la altura de los hombres de bien

© six roy

watching-tv

Mi generación accedió a la conciencia en los estertores tanáticos del (post)franquismo, mal momento aunque los hubo peores. Pero también tuvimos fortuna.

Crecimos con una televisión que programaba excelentes espacios dramáticos que fueron la mejor asignatura para nuestra educación sentimental. Los grandes dramaturgos de todos los tiempos fueron representados en espacios como Estudio 1, con la mejor música que recuerdo y un elenco de actores y actrices de los que podría escribir infinitos adjetivos laudatorios que no harían suficiente justicia a su categoría interpretativa.

Ellas y ellos jamás sabrán que forman parte íntima de los nutrientes básicos de mi sensibilidad. Este hecho es para mí tan paradójico y desconcertante (como tantas cosas que me abruman)…, que incidan substancialmente en nuestra vida personas que no nos conocen, a las que no conocemos y que nunca sabrán de su influencia.

Podría citar a tantos que no acabaría, y aun así me dejaría a muchos sin nombrar… Agustín González, José María Prada, Nélida Quiroga, Cándida Losada, José Calvo, Elisa Ramírez, Pedro Osinaga, María José Alfonso, Antonio Ferrandis, las hermanas Gutiérrez Caba, Luis Varela, Nicolás Dueñas, Julián Mateos, Tony Isbert (creo que quería parecerme a estos cuatro últimos), María Fernanda D’Ocón, Luis Morris, Marisa Paredes, José Luis Pellicena, Manuel Tejada, Álvaro de Luna, Manuel Aleixandre, Jesús Puente, Charo López, Rafael Arcos, José Orjas, Tina Sainz, Alfonso del Real, Adolfo Marsillach, José María Rodero, Lola Herrera, Jaime Blanch, Manuel Galiana, Lola Gaos, Lola Cardona, Andrés Mejuto, José Bódalo, Enriqueta Carballeira, José Mª Caffarel, Fernando Delgado o Fiorella Faltoyano, las Goyanes, Silvia Tortosa, Nuria Torray, Enma Cohen, Teresa Rabal, Maribel Martín, Mónica Randall, María Luisa San José…

Me enamoré perdidamente de todas y a ninguna le fui fiel (ni infiel)…

No están todos los que son…, y esto quiere ser una declaración de reconocimiento, de infinita gratitud y de rendido afecto.

http://www.youtube.com/watch?v=px7Z-isNx8c

… dedicado a todos los que están y no
© Six Roy