BALADA DEL ÁNGEL DESERTOR

1:::septiembre:::2011

El soldado.

Qué sed horrible (…)/ Tendido estoy y sólo veo estrellas./ El agujero de mi pecho alienta/ Como brutal error (…)/Siento (…) Y la postrer palabra sea: Sentí (…)

El brujo.

La guerra fue porque está siendo. Yerran/ los que la nombran. Nada valen y son sólo palabras/ las que te arrastran (…) humo estallado/(…) No, no hay vida

Vicente Aleixandre. “Sonido de la guerra” en “Diálogos del conocimiento”.

la pasajera:

miedo es lo que tienes, al sólo amor: perecerás en tu propia desazón

el ángel desertor:

no tengo miedo a enamorarme

lo que tengo es miedo a enamorarme absolutamente, y miedo a no enamorarme absolutamente

el pescador de esponjas:

¿qué juego falaz es éste?: gira y desciende; sobre todo, mesura el verbo,
o tu soberbia desmentirá esa escritura en la que habitas

el ángel desertor:

porque si absolutamente, te haría descender a los infiernos de mi alma
y te exigiría en cada luna, boca a boca, mi ración de seda y sangre, ser el cruel guardián de tus sueños, el herrumbroso cancel donde te alambraría, una áurea prisión, la más terrible; más que entrega, adoración: querría esto

enloquecerías, y yo contigo

el pescador de esponjas:

demasiadas fintas, poeta, yo acuerdo en ella; es miedo cerval: déjala, y vuelve a tu incomprensible abismo

el poeta deshauciado:

y ya profeso la dudosa dicha de hablar a solas, y los ruidos de la casa, fumar solo, beber, son los ritos que me empujan a los andenes del amanecer, cuando el frío es lo menos frío y la desesperanza acaba por ungir mis ojos con sueño al fin

el ángel desertor:

porque si no absolutamente, la vida, esta insaciable sed que no comprendo, que nadie, me arrebataría de tus brazos y arrojaría mi lucífero sexo a los espeluznantes bajíos de la noche, a la arrastrada mendicidad del deseo en los más obscuros lupanares de los puertos, a una segura derrota sin esquinas

a una bala enamorada de mi boca

la pasajera:

ángel mío yo te amé, acaso aún: pero desertas de cuanto nutres con tus ojos

un joven ebrio:

si asedio los flancos de la noche y me avengo a su dictado, si desnudo el corazón, la entraña, el verso, tanta desnudez que duele

si revelo los arcanos signos del espejo, giro, arengo, indago los anhelos de mi boca, desdeño los cuidados

si artillo mis ojos con cilicios de llanto, busco y desespero, acaricio mi sexo enardecido y vadeo los pechos del alba, los cierro sobre mí en desigual litigio, febril, avaricioso, bruto, los despedazo

hasta el improbable fin de mi deseo

el ángel desertor:

y ser el ángel que extermina cuanto enamora: enloquecerías, y yo contigo

zhora desencarnada:

no lo sabréis nunca, pobres idiotas, pero representáis para el deleite de los dioses, esas facilidades icónicas de las pasiones humanas: os cabe, si acaso, una cierta coautoría en vuestras vidas, ¿a qué tanta seriedad?

una huérfana de nombre:

el amor no es una herida limpia, y sufre quien lo ignora: bien lo sé;
su inesperada desnudez consume sin fuego, inquieta sajadura fluye en
la quietud de su cristal, crac, cristal

el ángel desertor:

no tengo miedo a enamorarme, amor, ya lo estoy, lo estuve siempre: lo que tengo es miedo a estar preso de tus labios, miedo a que mi corazón entonces, estas manos, mis ojos negasen por tres veces ser los míos, y a que esta insaciada vida, hambrienta y brutal, derramase la esfera de sus pechos sobre mi pecho y me reclamase la totalidad de las horas, la entera lluvia de mis entrañas, la verdadera luz perlada en la que fluyo

el pescador de esponjas:

toda palabra es un señuelo, todo poema un manifiesto maligno

la novia del viento:

el mundo es eco del silencio, el fragor de la tormenta no rasga la tela,
el rugido, o la marea, el alcor que se desploma bajo la lluvia, la hembra que
se rompe en nueve cachorros de luz y brama de dolor, urden la quietud

sólo el hombre, que sabe callar, habla

un viajero:

en este lento atardecer me adentro, silencioso, en el añorado jardín de la casa de mis padres: vuelvo al fin de un largo viaje, casi de noche, cuando ya la luna

el ángel desertor:

enloquecería, y tú conmigo

.

“¿Y a qué más si un clamor de sueños/ entreteje el estado de las cosas?”.

Carlos Montenegro. Del poema “Defensa de la deserción obscura”,
en el libro “Una lluvia interior” (1992).

© CrisC

10 Responses to “BALADA DEL ÁNGEL DESERTOR”

  1. coeliquore Says:

    Bello, inesperado, torrentoso. Un precioso regreso tras el paréntesis de este verano sin escritura. ¡Qué alegría tu vuelta!!!

    Me gusta

  2. atticus Says:

    Llevaba mucho tiempo, sí. Pero esto es una explosión de palabras. Y no de cualquier palabra.

    “…la vida, esta insaciable sed que no comprendo…” me ha golpeado. Lo que quedaba de mí.

    No nos sometas a tanto el primer día de septiembre. Aquí ha caído una tormenta mientras leía. Me ha golpeado la ansiedad de nuevo.

    Me sobrecoge lo que has escrito.

    Me gusta

  3. CrisC Says:

    quizás lo sea, bello: gracias por la alegría, coeliq

    la vida golpea, brother, es cierto; pero espero que, aun sobrecogido, pueda el texto relajar tu alma

    Me gusta

  4. JoseV Says:

    Buff! Que reentrada! Como dice Atticus sobrecogedora.

    Me gusta

  5. Romi Says:

    ” El secreto de las conciencias sólo puede revelarse en el milagro musical de las palabras.¡Así el poeta cuanto más oscuro, más divino! La oscuridad no estará en él, pero fluirá del abismo de sus emociones que le separan del mundo. Y el poeta ha de esperar siempre en un día lejano donde su verso enigmático sea como diamante de luz para otras almas de cuyos sentimientos y emociones sólo ha sido el precursor. El poeta debe buscar en sí la impresión de ser mudo, de no poder decir lo que guarda en su arcano, y luchar por decirlo, y no satisfacerse nunca”.

    Valle-Inclán, La Lámpara maravillosa, 1916

    Me gusta

  6. Mariel Says:

    Lo echaba de menos. Solo yo sé cuánto…

    Me gusta

  7. clothbbi Says:

    …sangra la flor
    muere pétalo a pétalo
    ama y combate
    a solas noche y lluvia
    rocío roto, CRAC

    http://www.youtube.com/watch?v=8sSYSVRPBZg

    … ¿jardín sin agua?
    ¿refugio del vacío?
    dispara… ¡D I S P A R A!
    s e n t i r , s e n t i r… ¡ V I V I R !…

    albergar toda bala

    Me gusta

  8. Aliénor Says:

    Desgarrado, tierno, bellísimo, contaminante, certero, universal.

    Me falta algo para terminar de comprenderlo y, sea lo que sea, me desasosiega y me fascina.

    Me gusta

  9. CrisC Says:

    es verdad, a saco: ineludible

    decir lo indecible es el destino que hace del poeta una angélica monstruosidad

    de menos es más, infinito

    zhora ama, combate, sangra, muere en un mar de criscractal

    exactamente: la balada pretende ser universal

    Me gusta

  10. CrisC Says:

    éste no es un texto poético

    es más una reflexión, y aunque declame con decires en voz baja es un ensayo casi; lo prueba la categoría en que lo incluyo: zusätze

    no es, por tanto, un texto realista que hable de alguien o de mí

    pretende alzarse o descender, uff, a las cimas y simas en que la condición humana se muestra descarnadamente, ir a sus fronteras, allá donde lo extremo y frío nos obliga a sostenerle la mirada al monstruo

    y es un homenaje a mi primer poeta: vicente aleixandre: particularmente a su última obra, una suerte de desolados y falsos diálogos

    es lo que tengo que decir, y añadir mi gratitud a vuestros comentarios: también mi esperanza en que sigamos cultivando la palabra y los afectos en los días inmortales por venir

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s