ELOGIO DE LA SINTAXIS

25:::enero:::2012

Nada de lo que pueda arrepentirme, ruborizarme mucho,
será dicho ahora. Ninguna concesión, canon o debilidad al uso.
Huir de la dicción conspicua, de la medida. No medrar, no ver la tele,

no hacer poemas, zzz… Si fuere menester, hacerse el loco, callar,
y no ceder a la tentación, más, distraídamente tangir, es sólo un ejemplo,
la flauta dulce o masturbar, de nuevo, a la muñeca, fruir un poco.

Santo dios, qué poema más cutre, zzz…

Ángel Villalobos.
Del poema “Logotobas y Genuflexiones”. En el libro “Tratado de los Pareceres”.


mark rothko

La chispoja es un golatelminto de configuración.

No se amustia si se acucaña…, pero presenta excrecencias plúmbeas emparentadas con la generación en los vórtices romos del verbeke bajo.
En los otros no.

El borisensei escrotopóngido espeta migrañas al por mayor.

Pertenece al orden de los adenopapirus majolera. Perpetra en el alto marsupio incordios de suco y, a la sazón, se apoporra en la gusa madre, denominada también ubérrima curruca o pajón. No es carne ni pescao.
Dicen que sabe a tul.

El domitigusque es, de suyo, domitigusque boj popoya.

Es de rarefacción compleja. Ingiere péptidos mugre por vía nasofuribunda.
Y chuches jamonceros de a céntimo. Pertenece a la clase oprima de los bubos hiperbóreos de truño liso. No acostumbra, es lo que tiene.

La nicoña tutea es putitimorfa.

Metamorfosea beatus ille no más se la sopla, buff…, porque entonces se agorriona en tonos rosa palo, crema y voltereta. Del orden de las úngula güey chochirripetafóbicas, la nicoña tutea es asaz guacha, peletera y de chingue complejo. No susurra, pero se afelpa.

El homoléctor chriscractaliensis es un sisoko brut de insumo AK47.

Se achiforria en modo inverso leg down (no exactamente por la patilla)…
Silba en los bodorrios, compulsa chirlas y propilenglicoles de grado. Del orden de los protopojúos, desteta a sus crías en los chaflanes de solana y/o bajíos de grok. Tan apenas. Y a la menor, como el que más, pota.

Del libro apócrifo “O grande mundo dos russos virusos”. Bul Editores, 1893.

… dedicado al Drae, a María Moliner y a la rata Manoli
© Vil Korea

EL MONSTRUO DE FRANKENSTEIN

15:::enero:::2012

“¿Qué era yo? La pregunta no dejaba de martirizarme (…) a partir de ese momento declaré una guerra sin cuartel a la especie”. Mary Shelley. “Frankenstein o el moderno Prometeo” (1818).


Robert de Niro en Frankenstein de Mary Shelley (1994).

Uno de los pasajes del libro muestra al monstruo oculto en una especie
de cobertizo, en el que a través de unas rendijas puede contemplar la vida hogareña de una familia de campesinos.

Su desvalimiento emocional es de tal magnitud que siente a esa familia
como propia y suyos sus problemas… Su extremada empatía, soledad, o ambas, lo llevan a lágrimas de alegría o de dolor.

Así, comienza a vivir una vida diferida, una emotividad por delegación. Y construida tan sólo en su corazón, porque no hay reciprocidad. Es un visado seguro a la tragedia.

Algo del monstruo hay en las mitomanías de todos los tiempos, en ese raro fenómeno de los fans, en las filias deportivas, en esos programas de televisión en los que la gente ríe, llora, se enoja o es feliz, en esas llamadas a la radio de personas que saludan con efusividad a locutores que no conocen y a quienes relatan confesiones verdaderas.

Como el infausto monstruo, buscamos afecto en instancias y personas que inevitablemente nos son ajenas y aun nos ignoran. Quizás porque, lo escribí aquí no hace mucho, hemos vendido nuestra alma al Leviatán de la sociedad de consumo y del confort por un miserable plato de lentejas.

Despreciamos por lo común cuanto huela a tribu, esa natural e histórica forma de transitar la vida cuyo impuesto no es magro, desde luego, pero la alternativa moderna es espeluznante: optamos por el salón comedor y un tresillo de ikea en un zulo con home cinema y parquet.

Hubo un tiempo en que agradecía incluso la voz del contestador del teléfono. Y fui el monstruo de Frankenstein.

Y como él, finalmente me decidí por el Mal.

© Six Roy

GRACIAS POR LOS REGALOS

6:::enero:::2012

“habito en mi escritura”…

“Es de bien nacido ser agradecido”, reza el adagio.

El último día del año recibí un informe de WordPress sobre mi blog. Dice cosas como que ha sido visto unas 47.000 veces en 2011, unas 17 veces lo que cabe en la Ópera de Sidney (sic).

Que el post más visto es “Debajo de las blusas I”.

Que el blog ha sido consultado desde los cinco continentes, sobre todo
desde España pero también desde México y algo menos Argentina, seguida
de Colombia por muy poco y desde muchos otros países del centro y cono sur americanos. En África lo han consultado Túnez y Sudáfrica los que más, e incluso hay entradas desde Tanzania.

En Asia es Indonesia el país que más ha visitado CrisCractal, pero también Japón -muy cerca-, China e incluso Vietnam. Y Australia.

El post más comentado, dice, es “15 M. Democracia real ya”.

Unas 150 visitas diarias, ésa es la media, pues hay días de ciento y poco y, otros, de ciento y mucho o doscientos (que no sé si se escribe junto). El 1 de Noviembre hubo 754 visitas (supongo que algún potente motor de búsqueda o inexplicable rareza).

Una de las palabras por la que más visitantes llegó al blog: “suicida”.

Hubo una vez una entrada desde una página de pornografía infantil…, la copié y la remití a “Delitos telemáticos de la Guardia Civil”. Semanas después, una compañera a quien relaté el hecho, me dijo que en la radio dieron una noticia: dos denuncias ciudadanas (de la zona en que resido) permitieron el desmantelamiento de una red de pornografía infantil.

No sé cómo interpretar todo esto, pero sí sé interpretar este otro dato: los comentaristas más asiduos son (por orden alfabético…, no cuantitativo):

Aliénor, Atticus, ClothoBoBardi, Coeliquore, Josevi, Mariel y Paraqueloleas.

A algunos no los conozco personalmente, a otros los veo cada muchos meses
y a otros casi no. De los de después, el informe no dice; pero haberlos, haylos. Gracias por los regalos. De todos.

En los albores de la Modernidad, Descartes escribe Cogito, ergo sum.
Hoy yo digo Comentas, luego existo. Y eres un dulce lenitivo contra mis desesperanzas más obscuras.

Sé -decía- interpretar esto. Acaso no sea el único sentido pero sí el más importante: CrisCractal se justifica por los comentarios, más exactamente, por sus comentaristas. Sin vosotros, CrisCractal sería un ejercicio de estúpido narcisismo. Y absolutamente prescindible.

En el segundo mejor post que he escrito nunca, “El cazador (relato de un sueño).”, escribí lo que sigue: “… esto es lo que siento, lo que sé es esto, que soy una criatura del Universo y que no estoy solo, que nunca estuve solo”…

El informe de WordPress parece recordármelo. Gracias.

A unas y otros, y a unos -con justicia- más que a otras: gracias por venir. Muchas gracias. Un besaco en toa la boca (only for the pibichurris) y un abrazo viril (a los pericos, y que corra el aire).

http://youtu.be/uE0BTW-fzdk

© CrisC