EL BESO DE LA VIDA

26:::febrero:::2012


The kiss of life, 1967.


Podría ser un icono gay, quizás lo sea.

La historia, no obstante, es otra. Y conmovedora. En Julio de 1967, Rocco Morabito, periodista que trabajaba para el Jacksonville Journal, se asusta ante un terrorífico estruendo.

Es el sonido de la descarga de una línea de alta tensión que un obrero,
R.G. Champion, acaba de sufrir a más de doce metros de altura y que le causa un paro cardiaco. J.D. Thompson, su compañero, advierte el peligro y la premura: le practica un boca a boca finalmente salvífico.

Rocco Morabito ganó el Premio Pulit­zer al año siguiente, en la categoría Spot Photography. La imagen se intituló El Beso de la Vida.

Recuerdo ahora ese adagio del Talmud que me obsesiona desde siempre:
Kol hamekayem nefesh ahat, keilu mekayem Olam male” (quien salva una vida, salva al mundo entero).

© Six Roy

11 Responses to “EL BESO DE LA VIDA”

  1. coeliquore Says:

    La imagen es preciosa, impactante. Y la frase del Talmud.
    Ésos son los auténticos héroes: los que salvan la vida de los demás aún a riesgo de la propia.
    Recuerdo, siendo yo quinceañera, al hijo de unos amigos. Acababa de finalizar medicina y se fue ese verano a la India. Al ver a un niño caer a un río y gritar porque se ahogaba, se lanzó para salvarlo. Le practicó el boca a boca. El niño sobrevivió, pero él murió porque le pasó una enfermedad contra la que no estaba vacunado. Recuerdo el funeral: junto a la tristeza, en los ojos de todos había orgullo. Puedo decir que conocí a un héroe.
    Afortunadamente, la vida está llena de ellos.

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  2. clothbbi Says:

    Todo un canto a la vida y la belleza.

    http://www.youtube.com/watch?v=E2VCwBzGdPM&feature=related

    Un abrazo, CrisC.

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  3. CrisC Says:

    La imagen es incontestablemente estética, la frase del Talmud da que pensar. La heroicidad trágica desnuda la condición humana, la heroicidad cotidiana exalta la del individuo.

    Celebra la Vida, sí. What a wonderful world… Rarelly, only rarelly. Sorry. Un abrazo, Clothbbi.

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  4. Romi Says:

    Asistí a una clase en la que, para ejemplificar el tema que íbamos a abordar, el profesor lanzó esta pregunta al aire: ¿cómo mediríamos el amor que pueda haber en una comunidad hippie? Entre risas, mis compañeros y yo misma, iniciamos una “lluvia de ideas”: pues… lo bonitas que tengan las flores del jardín, los gestos cariñosos entre las personas, la cantidad y calidad de las relaciones sexuales…
    Una vez que habíamos terminado de rellenar la pizarra con ideas más o menos semejantes, el profesor empezó a preguntarnos: ¿siempre que haya plantas quiere decir que hay amor?, ¿siempre que hay sexo hay amor?, ¿siempre que las personas hacen gestos cariñosos hay amor?…, claramente respondíamos que no, que puede haber plantas, gestos o sexo sin que medie el amor, de manera que concluíamos que es muy difícil lograr la medición de sentimientos, emociones u otros aspectos intangibles; pero -y entro en el tema-, sólo en una ocasión parece que todos coincidimos que había un indicador del amor: cuando se hace algo desinteresadamente por otra persona.
    No sé si me he explicado, ni si estáis de acuerdo, pero en esta foto yo lo que veo es Amor.

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  5. CrisC Says:

    medir el amor no parece fácil, o posible, y si es en una comunidad -hippie o no- me da que hay que redefinir el concepto o buscar otro más ajustado, si existe

    eso sí, en una comunidad hippie que se precie plantas debe haber, ya te digo, y sexo, cómo no, y me temo que papas, coles y lechugas a tutiplén, bailecitos sardanescos, guitarreos y panderetismos junto al fuego y demás iconos de la era Acuario

    pero sí, el Amor tiene eso que dices: es un porque sí

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  6. JoseV Says:

    La imagen puede llevar a confusión, como muchas situaciones de la vida. Nuestra mente tiene una tendencia a simplificar y utilizar el prejuicio (ni perjuicio ni prepucio ¡eh socio!), sin embargo, cuando se profundiza, la mayoría de las veces nuestro prejuicio era erróneo. Paradójicamente usualmente seguimos basándonos en prejuicios.

    Coincido con Romi. Ha explicado perfectamente lo que es el “Amor”.

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  7. CrisC Says:

    Coincido con ambos en uno y otro concepto, no obstante, ¿será –me pregunto- el Amor un prejuicio?

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  8. Atticus Says:

    No tendo dudas al respecto. Si a la palabra le quitamos lo que tiene de peyorativo, es un pre-juicio, esto es, una convicción que impele a saber o a hacer “antes”. Un acto de amor puede ser fruto de la reflexión, pero suele ser un automatismo que revela las honduras más estructurales del alma: un pre-juicio. “Se ama como se es”, decía (cito de memoria) Ortega y Gasset. Otro hombre le hubiera dejado ahí, caer, morir; pero no necesitó reflexionar para saber.

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  9. CrisC Says:

    Verdaderamente hermoso -e innecesaria su glosa- lo que dices: “no necesitó reflexionar para saber”.

    Me lleva a interrogarme sobre una inveterada distinción conceptual, la diferencia entre conocimiento y sabiduría. No se enfrentan, ni afrentan, ambos conceptos, más aún, uno puede ser condición del otro y quizás lo sea.

    J.D. Thompson actuó como un hombre sabio y bueno.

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  10. Mariel Says:

    Ahora que lo dices me cuadra bastante con lo que hasta ahora sé del Amor y del prejuicio. Lo raro es que amando tiramos piedras sobre todos los tejados, miramos en favor de la persona/ente/camiseta de Naranjito perjudicando al endogrupo, al exogrupo y a una señora que pasaba por allí y solo iba a comprar el pan, si fuera necesario. Acuerdo con Atticus. Un automatismo que incita a que la racionalización a posteriori sea más dolorosa.

    En mi clase surgió algo parecido con el altruismo de tema central y mi falta de fe en la raza humana y esta obsesión malsana que tengo de negar la otra mejilla hicieron que la que acabara apedreada fuera yo, no mi tejado. Será que el tema de la motivación humana está muy poco trabajado, o que yo soy muy ceniza, que también.
    Pero ni mi negatividad puede ofrecer un solo argumento en contra de que los hombres de ambas historias son héroes. A veces a la “minicientífica” que llevo dentro le inquieta no saber qué tienen de distinto, no poder aislarlo, otras simplemente me conformo con saber que existen.
    La foto es muy linda, malinterpretable quizá por el ímpetu con el que agarra el hombre a su compañero, sospecho que el necesario para transfundir Vida.

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  11. CrisC Says:

    el Amor es una exageración, ya lo dijo Wilde, como también que dura menos que un capricho, y el infinito al alcance de un caniche, que dijo Céline

    así que puedo asumir eso de apedrear tejados con escepticismo, como también la posibilidad de enamorarme hasta las trancas, qué peligro, si es que no lo estoy ya (del Amor y desde siempre, quizás, que también lo dijo el irlandés)

    pero no te digas ceniza, mujer, cómo sos, y no seas tan desconfiada, ¿de verdad sospechas que aquí Champion y Thompson no componen una épica conmovedora y sí que son los precedentes de esa pandilla de lindos bujarras en que habrán devenido los Village People?

    no, ¿verdad?, me gusta eso de trasfundir la Vida

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