BOOBIES

30:::abril:::2012

Es un hecho probado: los tíos no sabemos andar y mascar chicle al mismo tiempo. Y las churris se parten la caja al vernos pasar.

Algunos creen que es leyenda urbana. Qué va.

Yo lo he probado, y declaro solemnemente (ya me cuesta desgranar aquí este adverbio y darle una calada al chesterfield)…, declaro -decía- que puedo hacer ambas cosas, aunque no me resulta fácil, sobre todo si hay que hacerlo en línea recta y con cierta donosura.

Y es que después de poner una lavadora (uff, tema jodido, hermanos, ¿eh?), mascar y paseo es lo que me crea más problemas psicomotrices…, más psico que motrices, ciertamente.

Aunque en principio se atribuyó esta dificultad
al que fue vicepresidente Gerald Ford, que vía watergate acabó siendo presidente de los EE.UU en el año de 1973, hoy día la complejidad de simultanear mascado y pieses nos es dada en exclusiva a los letrados de la equisy.

Qué queréis que os diga, niñatas dobleequis…, a nosotros nos llega el hematocrito y la neurona hasta donde nos llega y vosotras lo tenéis very easy (de suyo), habida cuenta de que obra en vuestro favor una divina contrapartida gravitatoria, bueno…, divinas las dos.

http://youtu.be/4q74IT7aLqY
http://youtu.be/dMmpfrkWeBo

© VilBill

EL LOCO EN EL JARDÍN

22:::abril:::2012


has de saber que no fue
por matar al pelícano sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros y que a nada
sino al azar y a ninguna voluntad sagrada de demonio o de dios
debo mi ruina

LMP. Poemas del Manicomio de Mondragón.

siento que de vez en vez la vida lo daña y atraviesa

siento ese obscuro hiato que lo empuja al arrabal, que lo singulariza, extraña y aísla

lo siento caer en medio del asfalto: caer abajo, adentro, roto ante la mirada deslucida y roma de su especie

no juzgar(me), se dice, y espera de esa dejadez cauterio: salud

de continuo advierto el zumbido de las moscas y ese emputecido silencio
que venera todos los ídolos, como un ansia de salvífico amparo que todo lo excreta con una estupidez tan atávica como letal

no es ingenua esa bovina inercia del gentío, esa burda forma de autodefensa

que ni siquiera raya a la altura que exige todo gran desprecio, pero que procura aniquilarlo (no me engañan los nuevos sacerdotes ni las beatas de siempre: bien lo saben)

es su propia herida la que tanto hiere, por luminosa acaso: a dónde (hu)ir o alzar terroríficas armas de ofensa

quizás no sea la vida, no lo es, pero entonces quién: a quién, pobre loco, tonto, hendido y poeta deshauciado citar a duelo…, a quién

no estás solo, ve, quien te habla es tu demonio

http://youtu.be/-7p7-w8DvKQ

… dedicado al poeta Leopoldo María Panero
© CrisC

PETER PAN

14:::abril:::2012

The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up (1983)…,
de Dan Kiley, inaugura el llamado Síndrome de Peter Pan, sobre hombres que no desean crecer.

No es una patología aceptada por la comunidad científica. Lo caracterizaría alguna inmadurez, conductas infantilizadas, dependencia afectiva, negación del envejecimiento y un cierto rechazo de los convencionalismos sociales. No es una disfunción intelectual, sino emocional.

No es infrecuente hallar entre sus aficiones los cómics, juguetes, juegos
y/o maquinitas de todo tipo. Ve dibujos animados, films de acción y acude a parques temáticos. No es raro hallarlos entre devoradores de comida basura y entre esos frikis de películas galácticas, ratas de ordenador y buscadores ávidos de la última novedad de Apple.

Cursan con introversión, falta de empatía, solitarismo e incapacidad de mostrar los propios sentimientos; y se incluyen en su etiología una infancia desasistida emocionalmente, o vivida como tal, y una pronta asunción de responsabilidades y tareas propias de adultos.

A veces, todo lo contrario: extrovertidos, expansivos e hiperactivos que
se procuran compulsivamente divertimentos y evasiones. Soportan mal la soledad e inducen continuos cambios de pareja que, por lo común, son más jóvenes que ellos. O bien se aferran a mujeres maternales (Síndrome de Wendy).

El noventa y mucho por cien de la casuística es de varones.

Se dice de ellos que son neuróticos, narcisistas y algunas burras cosas más. Todo esto está muy bien, parece serio, bien fundado, lo he leído por ahí y no seré yo, faltaría más, quien lo refute. Ya te digo.

Pero si no existiera Peter Pan, ¿qué sería de los niños que se caen de sus cunas en un descuido de sus tatas y que, si no son reclamados en un plazo de siete días, sólo pueden contar con la protección de Peter en el País de Nunca Jamás? ¿Eh? ¿Qué sería de ellos? So listos, que sois unos listacos…

¿Y qué sería de ese delicioso y mágico ser, Campanilla, ese arquetipo del Amor?

¿Qué? ¿Que las hadas no existen? ¿Que qué? Se fusila poco en este país…

… dedicated to my beloved crazy girls
© VilBill

UN AMIGO ARAGONÉS

5:::abril:::2012


“Morgan 4/4. 2 plazas. Motor 1.6 115 CV”.

Un querido amigo me ha enviado esto:

“Diferencias entre un amigo y un amigo aragonés:

Un amigo te pregunta cómo estás… Un amigo aragonés te dice que te ve bien, te abraza y te besa.

Un amigo llama a tus padres señor y señora… Un amigo aragonés llama a tus padres Antoniooo… y Señá Carmennn

Un amigo puede que nunca te haya visto llorar… Un amigo aragonés ha llorado contigo, por cualquier cosa.

Un amigo te manda flores y una tarjeta cuando estás internado en el
hospital… Un amigo aragonés se queda a dormir en una silla, a tu lado.

Un amigo te ofrece el sofá para que duermas. Un amigo aragonés te deja su cama, se acuesta en el suelo…, y no te deja dormir en toda la puñetera noche conversando contigo.

Un amigo te lleva ibuprofeno cuando estás resfriado. Un amigo aragonés te hace una sopa de pollo y los remedios que le enseñó su abuela. Y puede que hasta te haga el avión con la cuchara para que te tomes la sopa.

Un amigo llama a tu puerta para que le abras… Un amigo aragonés abre la puerta, entra y después te dice: ¡Ya estoy aquí!

Un amigo quizás ignoraría este correo… Un amigo aragonés se lo pasará a todos sus amigos pues se siente orgulloso de ser ARAGONÉS.

¿O no es así? ¡KIO!”

Mi amigo es aragonés de Teruel, y hace tiempo que no tomamos un café.

Para tal resta poco. Pero no ha de preocuparse: como yo no soy aragonés, no voy a presentarme al grito de guerra: “¡Ja sóc aquí!”.

Ya te llamo antes, Sensei, nos damos una vueltecica en el Morgan y nos tomamos un café con tu chica (en el entretanto, me la das un besico. O dos).

… dedicado a mi querido amigo Enrique Romero.
© CrisC