FW: Fwd: Rv: RV’s

27:::mayo:::2012

Recibo de éstos una jartaíta.

Cada día. De todo tipo. Provienen de solícitos amigos, encantadoras amigas, conocidos, amistades, colegas, primos y realquilados diversos.

Algunos fw:fwd:RV:rv:fwd
son de humor, otros contienen honduras políticas y toda clase de pasmantes revelaciones sobre conspiraciones secretas y, otros, por ir finalizando, contienen mil y una fotografías deliciosas sobre avecillas periqueantes, gentes exóticas de vario pelaje o ciudades encantadas.

Y el problema es que sí, que te partes la corcusilla de risa
con los chistes…, que te quedas open-mouthed con la ingente cantidad de hijos de la grandísima chingona que andan por el mundo intentado pillar y pillarte, que, en efecto, hay miles de milésimas foticos que son un encanto, un candor y la puleva semidecremé de divertidas, chulimorfas y originales. Que sí.

Pero si yo abriese tan sólo un 10% de los FW:fwd:RV:rv:fwd que recibo, entonces me harían falta las siete vidas del golfo aristogático que relativamente soy, las tuentifour horas jornales, los dos ojos de la face full time, las tres personas del verbo más Lázaro resurrecto and everybodies invitados a las bodas de Caná, la chinabanda de los cuatro, las once mil vírgenes y los 19 días y 500 noches del Sabina para darle curso legal a la cosa cibernética…

Así que, favor, reyes y queenes, teneos en vuestra ansia y haced, según vuestro libérrimo criterio, alguna selección de los mismos o ab intestato habré de perecer fW:fwd:RV:rv:Fwd:manu militari. Amén.

http://youtu.be/mxk5W8SowlA

© VilBill

Me hiere y cauteriza.
Invoca a la noche sobre el altar de mis ojos, me ilumina.
Anega mi pecho, pero me drena el Alma. Linde obscuro que enardece mi sed.
Dicta mi nombre.

Una lluvia interior.

Ángel Villalobos
Del poema “Lluvia Interior”, en el libro “Tratado de los Pareceres” (1992).

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Hay muchas cosas que no sé. Y no me importa.

He aprendido a seguir los dictados de mi piel, que son los de mi alma. La reflexión viene después y puede iluminar o no con sus conceptos las honduras de mi corazón, pero el pensamiento ya es postrero. Y menor.

No sé por qué el lenguaje erótico coincide tantas veces con el de la violencia, ahí está la entera historia de la poesía; no sé por qué la imaginería artística, el cine, lo muestran de igual modo.

Son hechos. Algo querrá decir.

En la faz de la Teresa de Bernini no sabemos si hay éxtasis religioso, dolor u orgasmo. Puesto en imágenes o en palabras, el cuerpo desbordado es siempre el mismo y su quejido acaso no delate la causa: la tortura, el arrobo místico o que se corre.

Algo así hay en el film de Nagisa Oshima “El imperio de los sentidos” (1976).

No sólo en la representación estética de la condición humana lo hay, los días y noches de miles de seres anónimos rezuman este enigma. Hay quien profiere insultos en el clímax, obscenidades, llanto, reza, vislumbra lo infinito de su ser, se abandona a una dulce agresividad, advierte una metamorfosis demoledora, casi inhumana, recita versos inaudibles o anota, al final del match, los daños, las marcas, la herida luminosa en la boca de ella.

La petite mort.

En Los Versos del Capitán el Tigre acecha “entre las hojas anchas como lingotes de mineral mojado” mientras “el río blanco crece bajo la niebla”. Ella llega, se desnuda y sumerge; el tigre espera.

Y entonces “en un salto de fuego, sangre (y) dientes”, de un zarpazo derriba
su pecho, sus caderas, bebe su sangre, rompe sus “miembros uno a uno” y se queda “velando por años en la selva”, velando sus huesos, su ceniza, lejos de todo, desarmado por su muerte, “cruzado por las lianas”, inmóvil bajo la lluvia, “centinela implacable de (su) amor asesino”.

Yo amo así.

Si vas a desnudarte para mí has de saber que puedes morir.

© Six Roy

EN CASA DIOS

9:::mayo:::2012

“Donde Cristo perdió el gorro”, “en el quinto pino”, “en el quinto coño”, “a tomar por culo”…

Son locuciones vulgares, no siempre elegantes pero desde luego expresivas, que designan la lejanía de algo, alguien o cosa indefinida. La mucha lejanía.

Seguro que hay una razón suficiente para tan lejanísimo lugar. Seguro que el quinto pino estaba después de los cuatro primeros y muy lejos. A saber.

Lo del quinto coño no sé, quizás era el de alguna meretriz, bruja o vieja que vivía muy lejos y que al vulgo, tan dado a malmeter y a chivoexpiar, a veces de modo criminal, le complació denominar así.

En cuanto a tomar por culo…, mirusté, no me cuadra con lo del quinto coño.

Cuando mi eximio progenitor quería decir que algo estaba ciertamente lejos, espetaba algo menos tosco y un tantico más enigmático: eso está en casa Dios.

No sé a qué casa o a qué se refería, pero no creo que fuese a uno de esos templos que el vulgo suele denominar iglesia (ἐκκλησία)…, y que significa asamblea, comunidad o similar y no el edificio. Esto creo.

Mi padre no era muy religioso, era muy poco religioso, no era nada religioso. Así que no creo que en casa Dios significara eso.

Sea como fuere, era mi padre. Y si él decía que algo estaba en casa Dios…, entonces ese algo estaba muy lejos, la hostia de lejos, en el quinto pino, coño y a tomar por culo.

He dicho, perdón, decía mi padre.

El Atleti es Campeón de la Europa League 2012. Mi padre estaría feliz.

http://youtu.be/5e9D9auvcIk
http://youtu.be/JddnXjC8Qg8

… dedicado a mi padre, una vez más (igual está en casa Dios)

© CrisC