Cuatro chicharracos al actual poseedor de la Champions League.

Han sido cuatro y con facilidad podrían haber sido seis. No nos han pitado un penalti a nuestro favor, que lo era, hemos tenido cuatro ocasiones claras de gol que no han entrado por los demonios del azar y la necesidad.

Línea por línea el Atleti no es un gran equipo, tiene jugadores con algunas limitaciones y es algo dispar, dependiente y poco afianzado en la idiosincrasia india. Aún le faltan quilates de solidez.

Somos Campeones de la Supercopa 2012. Otra vez. Por algo será.

Manda el cholo Simeone en la tribu atlética. Ha dado una lección de fútbol. Puro brío. Y sabiduría futbolística e inteligencia en alguien que es actualidad e historia del club.

Y el Tigre. Hat Trick.

De Michael Robinson se dijo que si se le echaba un cerdo en el área, lo remataba de cabeza. Falcao es el mismísimo Dr. Dolittle: remata de cabeza, con los dos pies y hasta con el culo al elenco entero del Arca de Noé.

¡Vivan Falcao, su papá, su mamá y Colombia entera! ¡Viva Juan Valdés!

Hace dos años la ganamos frente al Inter de Milán. Hoy frente al Chelsea. Y con buen juego, maneras nobles y belleza.

Ser indio es lo que tiene.

© CrisC

SUDDENLY L’ÉTÉ VIII.

30:::agosto:::2012

Aquel año hacía tanto calor que se hacía necesario salir todas las noches
y a Ginia le pareció que nunca antes había comprendido el significado del verano

(…)

A veces pensaba que el verano no se acabaría nunca y que lo mejor era disfrutar de él porque al cambio de estación algo tenía que suceder.

El bello verano. Cesare Pavese.

SUDDENLY L’ÉTÉ VII.

21:::agosto:::2012

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche,
verano que te bañas en los ríos,
soplo en el que se ahogan las estrellas (…)

labios en donde el cielo llueve
y el agua canta y nacen paraísos (…)

Un nacimiento oscuro, sin orillas,
nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.

Octavio Paz.
Del poema Noche de verano, en el libro Libertad bajo palabra.

SUDDENLY L’ÉTÉ VI.

14:::agosto:::2012

Se perdió el laberinto. Se perdieron
todos los eucaliptos ordenados,
los toldos del verano y la vigilia
del incesante espejo

(…)

Si no hubo un principio ni habrá un término,
si nos aguarda una infinita suma
de blancos días y de negras noches,
ya somos el pasado que seremos.

Jorge Luis Borges. Cuaderno de San Martín (1929).

SUDDENLY L’ÉTÉ V.

8:::agosto:::2012

“Mi corazón, sobre el que arde mi verano, el breve, ardiente, melancólico, sobrebienaventurado: ¡cómo apetece mi corazón estival tu frescura! (…) ¡En verano me he transformado enteramente y en mediodía de verano!

(…) Un verano en lo más alto, con fuentes frías y silencio bienaventurado
(…) Pues ésta es nuestra altura y nuestra patria: en un lugar demasiado alto y abrupto habitamos nosotros”…

Friedrich Nietzsche. Así habló Zaratustra.