HERMANOS DE LECHE

14:::diciembre:::2012

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… “mas como se asimilan en algo a nuestra naturaleza por la sensibilidad de que están dotados, fácil es colegir que deben participar también del derecho natural, y que el hombre está sujeto respecto a ellos a cierta clase de deberes

(…) ello no es tanto por su condición de ser racional como por la de ser un ser sensible, cualidad que siendo común al animal y al hombre, debe dar al primero por lo menos el derecho de no ser maltratado por el otro”.

Jean Jacques Rousseau.
Prefacio al “Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres” (1754).

Dicen que somos igualitos. O casi.

Que compartimos un noventaymucho del genoma ése, raro palabro que últimamente parece estar en el mismo filo en que anduvo el bizantino sexo de los ángeles o el alma que sí o no tenían mujeres y, tiempo después, los indios americanos.

La ciencia ficción hace mucho que habla sobre máquinas. Y la cibernética.

Se discute desde hace nada sobre el hecho de que en los primates hay una cierta conciencia de sí y que son, por tanto, sujetos sensibles y de Derecho. Erich Fromm sostuvo -creo- que pulsa el subconsciente humano un cierto sentimiento de culpa por el hiato alzado entre ellos y nosotros.

De esto sé poco, casi nada, pero maldito sea quien maltrata a un animal.

Y tampoco sé si de aquí a unos cientos esto del genoma será otro mind bluff… De momento esta imagen es de las que necesitan poco pie de foto.

Digo que esos mamoncillos son hermanos. Y esa mujer la madre de ambos.

http://youtu.be/MvLrg1SoQEg

© Six Roy

14 Responses to “HERMANOS DE LECHE”

  1. Atticus Says:

    Te estás metiendo en un lío. Lo de los derechos de los animales es un tema espinoso, y no sé por qué, mucha gente se pone muy nerviosa cuando les haces ver que no pueden tener derechos si los humanos no se los otorgamos. Porque el mundo animal es un mundo natural, y el Derecho una creación de las sociedades humanas que han salido de la naturaleza (que esto sea bueno o malo es otra cuestión).

    Dicho esto, estoy de acuerdo con los que dicen que el grado de humanismo de una sociedad está relacionado con el modo en que tratan a sus animales (aunque hay matices y excepciones: Hitler trataba mejor a su perro que a los humanos no arios). Y me parece correcto que se establezcan leyes que regulen esto con sus sanciones correspondientes.

    Espero que nadie apele a que venimos de los monos porque se equivocan: somos monos. Eso sí, un tipo de monos curiosísimo, capaz de pintar la Capilla Sixtina y de liquidar a su prójimo por cuestiones que no tienen que ver con la supervivencia, sino con creencias, ofensas o cualesquiera otros motivos nada naturales.

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  2. CrisC Says:

    Es un lío, sí, con implicaciones filosóficas.

    No hay derechos de los animales si no son decretados (aquí cualquier verbo es controvertido) por el ser humano, único ente -por el momento- que tiene “la condición de ser racional” y, por ello, facultado para hacerlo.

    Rousseau lo dice con delicadeza pero lo dice claro.

    Afirmar otra cosa por parte de los animalistas significaría sostener fundamentos teologizantes y un buenvoluntarismo candoroso pero teóricamente obtuso.

    Acuerdo con el criterio que señalas para evaluar la altura moral de una sociedad: no merece ser llamado civilizado quien maltrata a un animal.

    No descendemos del mono, somos monos. Es verdad.

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  3. Romi Says:

    Yo me siento mona… titiritera, je,je,je

    Al margen de bromas, sí que acuerdo con vosotros que conceder la titularidad de derecho a los animales nos eleva puntos según la definición que se maneja en la actualidad de desarrollo humano. Claro que esa capacidad la otorgamos los humanos (e incluso las humanas je,je) porque en realidad se trata de regular nuestro comportamiento hacia ellos, asumiendo así ser titulares de deberes.

    Pienso que a este cambio ha contribuido reducir la necesidad que se tenía de hacer trabajar a los animales (fuerza de sangre era el término utilizado) para la supervivencia, e ir transformándolos en animales de compañía. Pero también en este nuevo papel pueden los “animalicos” ser explotados…, por ejemplo, en Japón alquilan mascotas por horas y sacan a pasear perros en carritos de bebé, enfermizo ¿no?

    La foto me resulta sobrecogedora, en otra ocasión contaré algo que aprendí sobre la lactancia en el siglo XVIII, no quiero hacerme pesada.

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  4. coeliquore Says:

    A mí también la foto me ha impactado. Y las dos frases con las que cierras este post, con las que estoy totalmente de acuerdo.
    Lo que digan o no sobre el genoma me da absolutamente igual.
    Yo sé lo que siento cuando los miro directamente a los ojos, sean monos, perros, gatos, leones o pajarillos.

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  5. clothbbi Says:

    Nada más abrir tu blog me encontré con esta imagen dura y hermosa a la vez. Mi mirada se detuvo en el lado derecho, en ese pequeñín que trata de abrazarse a la vida con su manita agarrada con fuerza a la camisa de mamá, con sus ojos cerrados, con el consuelo que encuentra en el pecho que le alimenta. Me invadió una sensación de dolor y ternura difíciles de explicar.

    Luego continué con la lectura de la cita que colocas y tu post. Están muy próximos imagen y texto, “sea maldito quien maltratare a un animal”. ¡Malditos! Duro pie de foto para los humanos, me temo. Me gustá cómo está escrito este post y la reflexión que abres. También el punto que le dá el enlace que colocas. Me da esperanza, al igual que la imagen. Si en un principio sentí un profundo desgarro, al final de su lectura, hay una parte de mí que tiene esperanza. Ojalá ese niño salga hacia adelante. Hay una mujer que le ama, y por ello merece la pena vivir. Ojalá salga hacia adelante.

    ¡Yo quiero ser mona como Louie! ¡Qué ritmo! ¡Me encanta!

    Gracias, CrisC.

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  6. CrisC Says:

    Inevitablemente es el ser humano quien define esos derechos por su condición de ser racional, pero esa misma condición lo obliga, cierto, lo hace titular de deberes. Alguna o mucha belleza hay en ello.

    Hasta la ingesta misma de animales es para mí un cierto problema que no he resuelto.

    Lo de los japoneses es para que se lo miren, Romi, aunque algo así plantea ya Philip K. Dick en su novela de 1968 ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, luego Blade Runner (1982) en el cine.

    Así que mona.

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  7. CrisC Says:

    La foto impacta. Da para una tesis, o varias.

    Son hermanos e hijos de esa mujer diga lo que diga el genoma, que por cierto dice que somos casi igualicos.

    También los pajarillos, cuí, cuí.., Coeliq.

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  8. CrisC Says:

    Si esa mujer fuese occidental -para entendernos-, la foto resultaría graciosa y tierna también; pero la foto es, como dices, dura y hermosa porque esa mujer es quien es. Y eso cambia la percepción, y le da valor moral.

    No sé si es fácil explicar la sensación de ternura y dolor que tienes, Clothbbi, pero es muy fácil de entender.

    El enlace que he puesto me gusta mucho, como su deliciosa canción. Y aquí viene muy bien, no sólo porque subraya la hermandad de especies sino por su divertido ritmillo y su esperanza.

    Ojalá salgan adelante todos. Otra mona, je, je, je…

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  9. Daiquiri Says:

    Explícanos lo de la lactancia en el s XVIII, Romi! Me ha entrado una curiosidad…
    A mí lo que más me gusta de los animales es que no se calientan la cabeza. Viven en el presente, aunque tengan también recuerdos y deseos. Yo miro a mi perro, pienso en el carpe diem de su cerebro, y me relajo.
    Como leí ya en alguno de vuestros comentarios, compartir la vida con un animal nos hace ponernos más en nuestro lugar, ser más humildes, ser más humanos. Siempre que no los metamos en carritos y los vistamos como bebés, claro…

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  10. Romi Says:

    Aunque alejándose un poco del tema del trato a los animales, la imagen me recordó al importante papel que tuvieron durante siglos las amas de cría. Normalmente eran mujeres de escasos recursos económicos que lograban la supervivencia mediante la venta de su leche.

    Hace poco, una amiga investigadora encontró en el archivo de Denia una documentación del XVIII que relata como en el traslado de los niños abandonados en esa localidad hacia la inclusa de Valencia (durante siglos el infanticidio fue rasgo común en la mayoría de los países europeos, pero en ese siglo se generaliza la institución de las inclusas, posiblemente promovido por la Ilustración) se tenía “contratadas” por el consell municipal a amas de cría en las localidades por las que pasaba el bebé para poder ir alimentándolo, El documento cuenta que la primera parada era en Oliva, aunque hasta llegar a la capital se realizaría en más pueblos. Como esto era una práctica habitual en el territorio peninsular, se puede deducir que había un servicio de “postas nutricias” repartido por toda España.

    Al margen de la remuneración, este grado de organización a mí me parece una importante red social de solidaridad. Espero haber satisfecho tu curiosidad, Daiquiri. Saludos.

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  11. Daiquiri Says:

    Gracias Romi! Algo había leído sobre las amas de cría, pero ya en pleno s XX, en “La voz dormida” (libro que amo); pero era una historia triste. La de las “postas nutricias”, en cambio, es una historia bella. Gracias por compartirla.

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  12. CrisC Says:

    pues gracias a ambas por vivificar el post con vuestros comentarios y aportar otro vector de sentido a CrisCractal

    dios os lo pague con un amante forrao de pasta, guapo a rabiar y no demasiado listo…, ja, ja, ja…

    y si ya tenéis uno, otro (para quita y pon): besos, chavalas

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  13. Josevi Says:

    Los animales son vida y naturaleza (sintiente) pura, y como tales merecen nuestro respeto. El genoma de simio y el del “humano” (cuando se llegue completamente a esa categoría), como bien apuntas son prácticamente iguales, pero ¡por las esfinges de Egipto y “cáspita” juntos! Esa pequeña diferencia que comentas, como nos complica la existencia. Que si licenciaturas, doctorados, manipulaciones, creencias,…y “mamando” prácticamente lo mismo como los de la foto.

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  14. CrisC Says:

    ::: cáspita con “la diferencia”, cierto, que no parece estar en el genoma, sí en el volumen cerebral y, desde luego, en la Cultura: y aun así: mamando igual, igual de necesitados, igual de vulnerables, iguales…

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