LAS HORAS MÁGICAS

18:::noviembre:::2013

Oh, it’s such a perfect day…
Perfect Day. Lou Reed.

.desayuno-vistas :::

Algunas horas lo son. Mágicas.

La temprana de un día de fiesta cuando el sol derrama su alma pálida sobre un mantel de hilo blanco.

La del café. Con esa dejadez serena y machadiana de la tarde.

La del crepúsculo que debela la esgrima del día, mientras las criaturas del aire se disfrazan de silencio en la arboleda.

La de anochecida frente a un mar cuyos dioses envidian la fiera carnalidad del amor humano.

Son el demiúrgico tiempo del instante, la sintaxis de la Vida.

Perfect Day. Lou Reed & Various Artists.

© Six Roy

17 Responses to “LAS HORAS MÁGICAS”

  1. Aurora Luna Says:

    La del té. A la hora más silenciosa, antes de que el mundo se despierte de su siesta. Siempre con aroma de bergamota.

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  2. LuzCb Says:

    La de sentarse delante del ordenador y leer CrisCractal 😉
    Tú lo has dicho, la sintaxis de la vida, lo que la hace.

    Personalmente, también me encanta el momento del desayuno, pero de todos los días, para mí es el instante más maravilloso, aunque reconozco que me gustaría experimentar el del mar más a menudo. ¡Lástima que en el interior no hay playa!

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  3. Dawn Says:

    Hermosos momentos nos describes. Y ni más ni menos que Perfect day para acompañarlos. Sí tuviese que elegir una hora mágica, me quedo con el amanecer:
    “El momento más prodigioso del día es cuando la creación, en su inocencia, pide permiso para existir una vez más, como en la primera mañana en que empezó a existir.” decía Thomas Merton.
    PD: No sé si es una traducción del todo correcta, ya que la he hecho yo misma del catalán.

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  4. CrisC Says:

    Soy poco británico, Aurora, pero puedo imaginar la placidez de una enlluviada campiña inglesa a esa literaria hora.

    *

    Hora mágica la criscractalina…, uff, tómate lo que quieras, LuzCb.

    Esa hora del desayuno, sí, qué linda. Y una mesa llena de frutas, galletas, néctares y dulcerías megadiabéticas de todo tipo.

    El mar, la playa…, ya te digo.

    *

    Perfect Day, una canción plácida como ese amanecer.

    Bonitas palabras de Thomas Merton y esa relación de lo inocente con una creación que, puesto que se renueva cada día, es recreación.

    Seguro que lo has traducido bien, Dawnita.

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  5. maría josé Says:

    No sabría decirte, cuál de todas es mi mejor hora, pues todas ellas, las que tu describes con tanta delicadeza, me parecen maravillosas, sutilmente escogidas, pero me quedaría con un anochecer junto al mar. Aunque con este frío lo dejo para otro día.

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  6. coeliquore Says:

    Las 12. De la mañana, llena de promesas para el día. De la noche, con la primera caricia del sueño que se aproxima.

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  7. Atticus Says:

    La mejor hora es ésta. Siempre es ésta.

    La mejor hora es aquélla en la que te despiertas y el día promete. Es aquélla en la que un guiso hierve en el fuego y una copa da forma al vino con el que vas a brindar. La mejor hora es aquélla en la que se inicia un sueño compartido.

    Decidí abrir un libro maravilloso: fue una hora mágica de deslumbramiento. Puse un CD y Bach iluminó la tarde áspera y la transfiguró como siempre hace.

    Suena el teléfono y cualquier promesa de voz sin distancia convierte a cualquier hora en la mejor hora.

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  8. CrisC Says:

    Mar y noche es una combinación feliz, pero cierto, María José, mejor evitar los fríos. Sea al mediodía, por ejemplo, que también.

    *

    Las 12 son hora redonda, llena de posibles y repe. Acuerdo, Coéliq.

    *

    La mejor hora puede ser…, sí, ésta.

    Es un lapso lleno de posibilidades, actos e incluso perezas que sientan de cine, las de cine, por ejemplo, o las de sueños y músicas. Subscribo, Átticus.

    Y si suena el phone y es ella (Beyonsita, un suponer), pa qué más.

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  9. paraqueloleas Says:

    La mejor hora esa en la que no miras el reloj.

    MT emitiendo en pruebas 😉

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  10. Aliénor Says:

    Cuando aparece el mago, te embauca, te seduce, te desarma y, aún siendo algo que quieres y temes pero al mismo tiempo anhelas, hace magia.

    Además, media tortilla de patata con hambre, despertar de una placentera siesta, que te rocen así como que no unos labios, decir con la mirada, un reencuentro…

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  11. CrisC Says:

    dulces horas desrrelojadas: ya dirás, páraq, de esa MT en ciernes

    *
    aparecientes manos mágicas que procuran horas mágicas y, además, tortilla y siesta besucona: patenta, Ali

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  12. Josevi Says:

    Todas las horas son mágicas… simplemente presta atención en ellas. la mejor hora, siempre es este momento… tal y como es, porque de lo contrario, no sería. Aunque algunas veces no le guste a nuestro “ego” lo que ocurre y otras no le gustaría que “pasara el tiempo”.

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  13. CrisC Says:

    poner atención a toda hora, uff, qué agotamiento para el ello, el ego y el superego, pero pondré un poco más de atención, a ver si sí :::

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  14. Romi Says:

    El sol baña mi cama de domingo, una taza de café descansa en la mesilla de noche, el Babelia del sábado se ha escurrido entre mis manos, me adormezco de nuevo. A lo lejos suenan las campana de la catedral, llega el Ángelus. Mi cuerpo despierta, es la hora mágica… hay más.

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  15. Rubén Says:

    La hora del café, sin duda alguna.

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  16. CrisC Says:

    así que a hora angelical del mediodía, y mágica: y que hay más (cuenta, Romi, joé) :::

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  17. CrisC Says:

    hora mágica donde las haya, Rubén, subscribo :::

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