GATOS

7:::marzo:::2014

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Aún es invierno y me parece primavera.

He trabajado todo el día como un animal y debería sentirme algo cansado, pero por alguna razón estoy fresco y me apetece salir a dar un paseo.

Quizás me fume unos cigarrillos, no suelo, quizás haya un aire de alegre ligereza en los rostros de la gente, quizás me salude algún vecino o quizás alguna churri cruce por un instante sus ojos con los míos.

Atardeció hace rato pero salgo con hambre de jardín y abrazos.

Enciendo un cigarrillo y después otro pero me saben a cartón húmedo y espanto, un tipo me mira hosco por encima de las solapas de su abrigo, hace viento y frío, nadie me saluda y una mujer deslunada se cambia de acera antes de cruzar conmigo su recelo.

Vuelvo a casa y tres gatos me miran desdeñosamente sin recato.

Cabronazos, les digo, vosotros ya sabíais todo esto desde siempre y estáis ahí callados, altivos en vuestra felonía. Os vais a cagar como os haga el lobo.

Ni mu dicen, ni miau… Y eso que somos del mismo pueblo.

Hijos de perra, les diría, pero no me parece apropiado.

http://youtu.be/cqZc7ZQURMs

y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
Leopoldo María Panero. Poemas del manicomio de Mondragón.

© Six Roy

23 Responses to “GATOS”

  1. davsanmi Says:

    Hay primavera en ti, no dejes que te la arañen. Ni siquiera los gatitos.

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  2. CrisC Says:

    Ni siquiera. Estoy en ello, Dav.

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  3. Aurora Luna Says:

    Estupendo homenaje al más loco de los poetas, CrisC.

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  4. ClothoBoBardi Says:

    “De noche la gente es más cruel, pero por ese motivo es más divertida.” (LMP)

    Y veo el colorín del que sale y la obscuridad del que regresa, la búsqueda ilusionada “en el corazón de un mundo sin corazón” (LMP) en el que todos los nombres carecen de reflejo ante el cristal de su propia mirada, en el que el desertor desciende hacia el encuentro de su reflejo en un pequeño jardín de Damasco… sí, es primavera.

    Siempre hallarás abrazo en Criscractal.

    M A K T U B

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  5. ClothoBoBardi Says:

    “But the drum-beat strains of the night remain/In the rhythm of the new-born day/You know sometime you’re bound to leave her/ BUT FOR NOW YOU´RE GOING TO STAY/IN THE YEAR OF THE CAT.”

    Es genial esta canción, perfecta para el post. Me encanta, CrisC.
    ¡Ya la he escuchado tres veces! Jajaja (: Abrazos.

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  6. CrisC Says:

    Y al más poético de los locos, Aurora, gracias.

    ***

    De noche la gente es más gata y por ello más impredecible. Te agradezco esa impremeditada referencia al jardín de Damasco, Clothbbi. Y que te guste la canción.

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  7. Rubén Says:

    Es una micronarración aparentemente simple sobre una profunda soledad. Lo de la mujer “deslunada” no acabo de saber qué significa pero me gusta sin saber por qué.

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  8. konnichi wa Says:

    Tu gozo en un pozo, CCT, pero lanzar esa furia lobuna a los pobres mininos…, son unos incomprendidos y tienen fama de mal fario, nada más lejos de la realidad, son seres suaves y cariñosos, un poeta desahuciado debería entender eso.
    Tú sigue insistiendo, CCT, con lo de salir al jardín de buen rollito, me refiero, porque cualquier día te cruzas con Catwoman, que anda como dice el verso “contemplando cómo caen las estrellas” y lo mismo te echa una sonrisa felina y hasta le gusta que le hagas el lobo.
    Preciosa la canción que has elegido, la letra me recuerda un verano ibicenco en el mercado de las Dalias, una maravilla. Gracias por escribir, tan bonico que eres. 

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  9. coeliquore Says:

    Ay, la sabiduría gatuna…: coincido con konnichi: los gatos son seres adorables y les encantan los poetas y la noche.

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  10. CrisC Says:

    No tan pobres, Konni, más tiesos que un gato de Lladró.

    Un poeta sabe poco de lo cotidiano; y si desahuciado, aún menos, eso sí, a Catwoman la reconocería al punto…, pero no fiaría yo mucho a que le guste mi licantropía.

    Se ha dicho de Ibiza, como de tantas cosas, que fue menos una geografía que un estado del espíritu.

    Bonico…, je, je, je…, gracias, no me lo decían desde chico (hace ná de eso).

    ***

    No los hago yo tan adorables, Coéliq, a los gatos (a los poetas, menos). La noche es otra cosa -escribí una vez- “pues desnuda a la Belleza”.

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  11. CrisC Says:

    Una soledad que insiste, Rubén.

    Lo de la mujer “deslunada”…, soy el primer sorprendido. Me asaltó el adjetivo impremeditadamente y no sé si por su eufonía o por el significado que inmediatamente sospeché, lo coloqué sin titubear.

    Explicarlo es largo. Otra vez será, un post quizás.

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  12. Romi Says:

    Ese hombre hosco, la mujer deslunada, el viento y el frío, los gatos callejeros… dibujan un paisaje sin ágoras ni tiempo para compartir. Soledad urbana, más dolorosa si cabe.
    Son momentos para regar el jardín interior mientras se espera la llegada de la primavera.

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  13. Josevi Says:

    Gatos. Sigilosos, “juguetoariscos”, impredecibles por nuestra naturaleza felina. Sí, lo sabíamos, lo callábamos. Experimenta, siente por ti mismo. Nada es lo que parece, todo son juegos de la mente. Si nos haces el lobo, permítenos siempre una salida, de lo contrario podrías ser mutilado. Jiau, jiau, jiau. Gato, dixit.

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  14. Atticus Says:

    A mí también me ha dejado descolocado lo de la mujer deslunada.

    Pero no el resto del ¿relato? Lo entiendo. Vivir rodeado de gente no es estar acompañado. Las ciudades son a menudo narcóticos, espejismos.

    Es un hermoso texto.

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  15. CrisC Says:

    No hay soledad sin atributos…, esos que citas, Romi. Jardín interior…, me suena. LLegará la primavera.

    ***

    Suele ser lo que parece ser, socio, aunque no digo que así sea siempre. Seguiré siendo lobo y asustando gatos (mejor…, gatas).

    Y mejor que juegos de la mind, ya te digo, juegos de manos…

    ***

    Esto de las soledades viene de lejos, Atticus.

    Fíjate…, aquellas Soledades y aquellos días azules de Machado y su sol de la infancia. Una mujer deslunada, extraño, sí.

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  16. Kertész Says:

    Panero… tan grande… No sé ni qué decir, bueno sí,
    siempre una parte en nosotros que le leemos, que nos está presente.
    Un saludo.

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  17. CrisC Says:

    Leímos, leeremos al poeta. Saludos, Kersz.

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  18. Dawn Says:

    Mujer deslunada? Eso ha sido un ataque baudeleriano, “Ojos de terciopelo”.

    Divertido y curioso post, CrisC.

    Panero, no sé si la lamentarlo o alegrarme, pero que la tierra le sea leve y su legado eterno.

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  19. CrisC Says:

    ¿Ha sido un ataque baudeleriano? Lo de “Ojos de terciopelo” no lo pillo…, ¿es un poema suyo? Divdertido hubiera sido asustar a los mininos… Coincido contigo en lo de Panero.

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  20. Dawn Says:

    “De Satán o de Dios ¿qué importa? Ángel o Sirena,
    ¿Qué importa si, tornas —hada con ojos de terciopelo,
    Ritmo, perfume, fulgor ¡oh, mi única reina!—
    El universo menos horrible y los instantes menos pesados?”

    .-Himno a la belleza, Les Fleur du Mal.

    Hace poco leí que a Baudelaire le pasó algo como a ti con lo de “mujer deslunada” con lo de “ojos de terciopelo” y le pasaba incluso a menudo, de allí mi relación. Tonterías mías.

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  21. CrisC Says:

    No creemos en Dios ni en Satán, pero sí en el amplio corazón de algunos seres buenos, “hadas con ojos de terciopelo”.

    Baudelaire le pegaba a la absenta, mecreodequé, y al láudano. Qué dices de tonterías, que no, de eso nada.

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  22. Teresa Says:

    Charles Baudelaire (Francia, 1821 – 1867)

    El Gato

    Ven, mi hermoso gato, junto a mi corazón amoroso;
    retén las garras de tu pata,
    y déjame sumergir en tus bellos ojos,
    mezclados de metal y de ágata.
    Cuando mis dedos acarician complacidos
    tu cabeza y tu lomo elástico,
    y mi mano se embriaga con el placer
    de palpar tu cuerpo eléctrico,
    veo a mi mujer en espíritu. Su mirada,
    como la tuya, amable bestia,
    profunda y fría, corta y hiende como un dardo,
    y, de los pies hasta la cabeza,
    un aire sutil, un peligroso perfume,
    flotan alrededor de su cuerpo moreno.

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  23. CrisC Says:

    Veo que a las criscractalinas, además de a Baudelaire, os gustan los gatos.

    Algo tendrán, pero a mí me inquietan, no sé…, demasiado suyos y a lo suyo, enigmáticos, silentes y volubles.

    Soy gato por geografía, por un acento que ya feneció y causaba hilaridad entre aquellos divinos subprimates que fueron mis amigos de una infancia soleada y azul y, también, por emotividades sostenidas desde que fui un niño chico, la del Atleti, por ejemplo; en lo demás, soy más de licantropía.

    Gracias por la incursión poética, Terétty.

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