EL PADRE DE ENRIC

19:::marzo:::2014

“un poderoso dios vino para trastornarle así el juicio”
Esquilo. Los Persas.

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Enric Marti Flix estuvo a punto de morir.

Es otra crónica más sobre la ineluctable fragilidad de la condición humana… Y también sobre alguna de sus más luminosas fortalezas.

Es un piloto de motos que tuvo un accidente en la quinta etapa del Rally Dakar de este año, en zona desértica. Se deshidrató gravemente, y deliraba cuando lo encontraron.

“Se había desnudado -declara el piloto Pablo Pascual- casi por completo…, movía sin concierto los ojos, corría por la arena y gritaba”.

Él y el piloto Gerard Farrés lo atendieron hasta que llegó el helicóptero.

Yo vi en la tele el video poco después de los hechos. Es el del enlace que dejo abajo. La mirada de Enric sobrecoge.

Y algo más, que justifica este post.

En su estado de delirio, Marti Fix cree que uno de sus compañeros es su padre. Lo oímos en el minuto 1:45 y de nuevo lo llama papa una vez más en el minuto 2:15. Enric habla en catalán, su lengua madre.

No hay mayor necesidad, dice Freud, que la del amparo paterno.

Es el delirio, claro está, pero hay algo más. Aun desde la rotura líquida de su espíritu, Enric no puede dejar de intuir y percibir una presencia que lo cuida y trata con mimada ternura.

¿Quién como un padre?

http://youtu.be/YLZI-TdZOFE

“Lejos estás, padre mío, allá en tu reino de las sombras.
Mira a tu hijo, oscuro en esta tiniebla huérfana,
lejos de la benévola luz de tus ojos continuos

(…)

Huérfano de ti, menudo como entonces, caído sobre una hierba triste,
heme hoy aquí, padre, sobre el mundo en tu ausencia,
mientras pienso en tu forma sagrada, habitadora acaso de una sombra amorosa,
por la que nunca, nunca tu corazón me olvida”.

Vicente Aleixandre. Del poema Padre mío. En el libro Sombra del Paraíso.

… dedicado al padre de Enric, al vuestro y al mío (y tuyo, brother)
© CrisC

15 Responses to “EL PADRE DE ENRIC”

  1. coeliquore Says:

    Precioso post, bellísimos versos de Aleixandre y conmovedora historia la de la foto. Un homenaje a los padres que me ha dejado sin palabras: gracias.

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  2. CrisC Says:

    Gracias a vos, Coéliq. Aleixandre siempre grande y la historia de Enric es reveladora de lo que significa la paternidad.

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  3. Tina Says:

    Estoy emocionada por tus palabras, las de Aleixandre, la historia de Enric. Cierto es que hasta que no vives la experiencia, resulta imposible prever la constante presencia de un padre ausente.

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  4. ClothoBoBardi Says:

    Hay luces que son siempre, “los ojos continuos” de quien sabes incondicional. No envejece el Amor, vive, late, ampara, cada célula de nuestro organismo, y así papá es sinónimo de la calidez del abrazo infinito, del despertar a la vida.

    “(…) desde la rotura líquida de su espíritu”, me gusta.

    Abrazos, CrisC.

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  5. CrisC Says:

    Subscribo lo que dices, Tina, tu emoción y esa constante presencia de quien está ausente. Gracias por venir.

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  6. CrisC Says:

    Hay pocas incondicionalidades, muy pocas, pero sí la de esos “ojos continuos”.

    Y como toda emoción verdadera, ésta del amor paterno es ancestral, profunda y casi orgánica, fisiológica, primigenia y eterna.

    Aún recuerdo con asombro cómo me capturó la primera vez, y la segunda; y ahí sigo, absoluto rehén de un síndrome de Estocolmo descomunal.

    Abrazos, Clothbbi.

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  7. konnichi wa Says:

    Esto que escribes, CCT,

    (…) “la fragilidad de la condición humana”…
    define perfectamente al moribundo. A ese momento en que una persona es consciente de su propia muerte, de que ya no hay vuelta atrás, de que ahora sí que sí y, curiosamente, no son pocos los que llaman a su “papá” o “mamá”. Incluso aunque estén delirando, diciendo palabras sin sentido, hay una que casi nunca falta: “papá”.

    “¿Quién como un padre?”. Nadie, absolutamente nadie, o así debería ser.
    Brindo por todos los padres que son merecedores de que en momentos como el de Enric o como el de la muerte, nadie necesite más alivio que su presencia, protección y cariño.

    Preciosos los versos de Aleixandre. Besos, CCT.

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  8. CrisC Says:

    La muerte pone cima en esa fragilidad humana.

    Entiendo lo que dices del moribundo, y lo entiendo por algo que puede parecer extraño: porque lo he soñado.

    He soñado vencer a la muerte. Y soñé ser ajusticiado y la intensa necesidad de ser acompañado en ese momento fatal.

    Brindemos por los padres. Bss, Konni.

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  9. Josevi Says:

    Muy impactante… efectivamente su mirada, centrada y perdida simultáneamente… cuando estamos desvalidos buscamos las protección que un día tuvimos en manos de nuestros ‘progenitores’
    y que ahora también, desde donde están, nos envuelve.

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  10. CrisC Says:

    El desvalimiento le es casi consubstancial al infante. Enric siente un desvalimiento asistido, y piensa en su padre. Lo ve.

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  11. Romi Says:

    M. Nussbaum, buscando caracterizar qué nos une a los humanos por encima de diferencias genéticas o étnicas, argumenta que las emociones son una de las capacidades centrales que definen la vida digna de las personas. Explica que ser capaz de amar a quienes nos aman y cuidan de nosotros, de penar por su ausencia, de sentir gratitud, o temor justificado, forma parte de nuestro desarrollo emocional. Y que es fundamental que éste no quede arruinado por un sufrimiento aplastante o por sucesos traumáticos de abuso o descuido.
    Por eso ser padre (y madre) trasciende el cuidado de un ser propio y se encarna en el bienestar de toda una especie. Nada conlleva mayor responsabilidad y compromiso de vida.

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  12. CrisC Says:

    Ese desvalimiento infante que he referido es consubstancial a la criatura humana, de ahí que los cuidados paternos (madre y padre) no sólo salvaguarden la salud sino construyan la condición humana misma.

    Y por eso tales cuidados, como dices, tienen trascendencia para la Especie.

    Cuando al infante le falta por cosas del azar, la canallería o la fatalidad un sustento emocional suficiente, entonces puede derivarse de esa demolición todo tipo de tristezas.

    Una sociedad civilizada lo es porque intenta atenuar ese traumatismo emocional. Lo que define la altura moral de una comunidad humana es el modo en que se ocupa de sus desolados (algo así escribió Russell; marginados, creo).

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  13. Rubén Says:

    La deshidratación le quitó a Enric juicio, pero no le quitó sentimientos.

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  14. Miguel Says:

    Bonito post, CrisC,
    gracias a él pienso en las capas de las que estamos hechos, y cómo guardamos las más importantes más adentro, para no perdernos en este enjambre que a veces puede ser la vida, ahí, en lo profundo, encontramos a nuestro padre…

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  15. CrisC Says:

    Así es, Rubén, la sensibilidad de esos sentimientos se guarda hasta de la locura.

    ***

    Gracias a ti, Miguel. Cuanto atesoramos puede ser una última oportunidad redentora; y atesoramos, desde luego, a ese padre.

    Bienvenido a CrisCractal.

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