BERLIN ALEXANDERPLATZ

25:::abril:::2014

unti767


“Hay luz aquí,
parece luz en esta obscuridad intacta y pura,
visiblemente una, volcada en el silencio.

Y luz en la luz como mirada y estancia.

Debajo del agua, en su áspera raíz,
arropada en su pócima nocturna para no ser vista sino hallada.
Más blancura no es destello humano, no es color,
ni posible más entrega.

Su inesperada desnudez consume sin fuego,
inquieta fluye en la quietud de su cristal, sí, cristal.
Prendida a la apariencia y más, al ansia,
arde y rige.

Esta noche, sin palabras,
lo has querido. Una mujer te ha besado
con cereza y fervor en sus labios, sin espera,
sin enigmas,

abierta de espuma
en la orfandad del deseo,
carente y desvestida porque un verso, uno solo,
ha codiciado su nombre.

Guardará tu boca las rosas de su boca, no por sueño incierta”.

Del libro Poemas de la deserción (1993).

© CrisC

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

18:::abril:::2014

gabo

Intento escribir este post desde el hechizo de mis veinte años.

Fue cuando lo leí de primeras. Luego supe que fue antes, en un libro de texto. Y recuerdo, como recordé después, el pasaje.

Donde se narraba el infante descubrimiento del hielo. Y a Melquiades.

Cien años de soledad me dejó sin habla, con todos aquellos josés y arcadios buendía. Y, sobre todo, con aquella abuela Úrsula o Amaranta que, aunque ya muerta, moraba en una habitación donde imperaba una atmósfera mágica.

El otoño del patriarca me fascinó, aunque su lectura no fuese nada fácil, y está casi a la altura de la anterior novela. Gabo trata a aquel dictador, cuyas axilas e inmensa potra estaban pobladas de gallinazos, con una extraña y paradójica… piedad.

El amor en los tiempos del cólera me pareció un novelón prodigioso.

Otras obras suyas ya no me dijeron tanto.

Aprendí, y aún hoy aprendo, que la intensidad, la hondura o la belleza de la escritura no requieren complejidades, efectismos ni obscuridad alguna. Y que toda grandilocuencia no es más que bisoñez o fatuidad.

Él hace fácil lo que es difícil. Eso es oficio y genio.

No he consultado nada…, así que cuanto ahora escribo lo dictan la verdad e insuficiencias de mi memoria.

No lo he vuelto a leer, a Gabo, no me atrevo.

Le agradezco su escritura y el haber existido. Y Macondo.

… dedicado In Memóriam a Gabriel García Márquez
© Six Roy

ESPLENDOR EN LA HIERBA

11:::abril:::2014

“… los misterios de la infancia se van como la niebla del río”
Evgueni Evtuchenko

Tres chicas. David farrés Calvo
Tres chicas. David Farrés Calvo.

I

Doce años tenía aquel niño camino de dejar de serlo.

Dos o tres más tendrían ellas…, quizás menos, pero le parecieron chicas mayores, de quince o dieciséis. Casi mujeres, y él un niño. Nunca antes las había visto.

Estaban fumando, las tres, y al crío le chocó la estampa.

Al volver a casa le contó a su madre lo de aquellas chicas y ella, con un irónico mohín, le dijo que vaya unas chicas… golfas. “Golfas”, dijo su madre.

El infante se quedó con la copla del adjetivo.

Las vio días después y les espetó que eran unas golfas porque estaban fumando. Y en vez de enviarlo a pelar monas…, que hubiera sido lo natural, aquellas chicas lo acogieron entre asombradas y divertidas.

Sé que la relación duró lo que el curso y que fue inexorablemente desigual…, pero maravillosa, lúdica y, sobre todo, iniciática para él.

Y desaparecieron de su vida para siempre. Ellas, seguro, lo olvidaron.

Él a ellas no.

II

Años después revisó aquel pasaje de su memoria sentimental.

E inevitablemente le aplicó algo de hermenéutica, psicología básica y un mucho de sentido común.

Entre otras cosas porque se conocía bien.

Lo que chocó al niño no fue la circunstancia irrelevante de que aquellas chicas fumaran o no, sino la simple y poderosa presencia de tres criaturas que se le aparecían a los ojos con un significado nuevo.

Se fijó en ellas porque la Vida lo hería a primera sangre.

Se lo dijo a su madre porque le fue imposible contener en su desbordado pecho aquel vertiginoso resplandor. En aquel niño apuntaban la sombra del lobo y sus futuros dolorosos tributos.

Se atrevió a decirles una tontería porque de algún modo había que entrar a aquellos tres ángeles.

Y la Belleza lo apresó para siempre. Bendito crío…

III

Una de aquellas criaturas y aquel niño trabajan ahora juntos.

IV

No sé si decirle algo…

Girls In Their Summer Clothes. Bruce Springsteen.

“aunque nada me pueda devolver esas horas de esplendor en la hierba”
William Wordsworth

… dedicado a CV y a sus/mis amigas de entonces
© CrisC

MEDITACIÓN DEL JARDÍN

4:::abril:::2014

… dicen que dice un proverbio que si quieres ser feliz un día, emborráchate; si una semana, haz un viaje; si un año, cásate; pero si quieres ser feliz toda la vida, entonces cultiva tu jardín…

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_·. _____________. ______________________ .:. ficus benjamina variegata

Venga uno de metafísica trascendental: recién compré cuatro plantas.

Un pelargonium peltatum (gitanilla), variedad que damos en llamar geranio. Mi infancia parcialmente atlántica y, sobre todo, mediterránea, a pesar de mi nacimiento y sentimentalidad gata, está llena de sus colores y perfume.

Una schlumbergera truncata (flor de pascua), que requiere muy distintas condiciones de luz y riego en tres periodos del año. Y abono a base de K, como los cactus.

Un plectranthus madagascariensis, que por su aroma llaman planta del incienso…, pero que no tiene nada que ver con el árbol Boswellia Sacra de donde se extrae la verdadera resina de incienso.

La trajeron mercaderes árabes de la época de las taifas.

Y una echeveria black prince, una de las muchas crasas que proceden de México y que han hallado acomodo en el Mediterráneo. Forma una gran flor de tonalidades verde obscuro y rojiza en los bordes.

Estoy más contento que un niño con zapatos nuevos.

Si me gusta que mis amig@s lean y escriban en mi blog (aquí es donde están quienes me quieren y a quienes quiero…), no menos me gusta enseñarles mis plantas (las de los pies no, capull@s gracioson@s)…

En toa la mouth os voy a meter, zas, previo amago de cangrejo ruso.

Tengo algunas más, por ejemplo, varios epipremnum aureum (potos), un astrophytum ornatum o una bonita tradescantia zebrina… De la petamicina deleitosa fumetis no tengo. For now.

Su cuidado me proporciona una serena plenitud. O algo así.

https://criscractal.wordpress.com/jardin-interior/

… dedicado a Jacqueline Hernández
© Six Roy