LÓGICA DE LA AUTOESTIMA

29:::enero:::2015

autoestima-aletheia

I

Es un vector básico de todo equilibrio emocional (lo sé, es elemental).

Hay una cierta o mucha obligación en lo de quererse a sí mismo. Con mesura.

Por aquello del equilibrio.

Y así es. Sin un quantum mínimo de amor propio mal iríamos.

II

Aquí el mazas va sobrado. Genial.

Con esa espendorosa luz y alegría en su sonrisa, este increíble Hulk con gafillas no ha de necesitar leer a Coelho para saber que todo en el mundo conspira y conspirará en su favor.

Ojalá la Vida provea de un alma fuerte a esta criatura anónima.

III

Por otra parte, eso de estar contento con el cuerpo de uno o una, sentirse maravilloso u osa, gustarse a sí mismo o isma y no importarte o tarta lo que digan los demás, uff, no sé…, eso canta a cirio, neobeatería y ful.

Yo no estoy encantado de haberme conocido, a santo de qué, y ya me cansa ver en el espejo la misma jeró de todas las mañanas… Solicitaré otro perfil de facebook para mi próxima reencarnación.

IV

En la autoestima, sin embargo, veo otro vector de interés.

Quien carece de ella no sólo no se estima a sí mismo cuanto desestima a quienes más lo quieren. A ver, y cuidado, aunque el argumento no sea difícil. Más que argumentación moral es pura lógica.

Quien no se quiere a sí mismo no se concede valor.

Si A no se quiere a sí mismo y B quiere a A, A no valorará a B ya que quiere a quien no tiene valor alguno. Y, por tanto, tampoco sería digno de ser querido.

Quien no se estima no entiende que alguien lo quiera. Es lógica y pavor.

¿A dónde voy a parar? A la obviedad de que la autoestima es menos una obligación con uno mismo que con quienes más lo quieren. El amor de los otros nos obliga al propio.

Lo dicho, lógica. De la alteridad.

http://youtu.be/wOUXEGi7UeI

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© Six Roy

18 Responses to “LÓGICA DE LA AUTOESTIMA”


  1. Ese argumento no es sólo lógicamente válido, también es correcto! Es un modus ponens? Jajaja Menospreciarse es faltar al respeto a los que te quieren. Fantástico post, pero me esperaba uno que fuera despotricando del mal arbitraje del partido…
    Besukiss.

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  2. CrisC Says:

    No sé si formalmente, Trizza, pero vitalmente es correcto.

    Y como bien dices, menospreciarse es menospreciar a quienes nos quieren. Además, quienes no nos quieren (voy a fusilar al viejo turinés) no soportan el rigor y el respeto con el que nos tratamos a nosotros mismos.

    El árbitro es un plebeyo, ja, ja, ja… Neymar otro. Bkos.

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  3. Miss Liberty Says:

    L’amour… a uno mismo, a los demás, al instante, embotellado, eterno, pasajero, azul, contradictorio, racional, intenso, colectivo, mixto, embriagante, silencioso, visual, olfativo, etéreo, transparente, imprevisible, envolvente, mágico… ¿puede haber algo más sublime? ¿puede definirse? ¿puede hablarse de él con la misma intensidad con la que se siente? ¿puede aprenderse? ¿puede trasladarse?… Lo único que sé sobre Él es que nunca desaparece.

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  4. CrisC Says:

    Es un saber suficiente ése del final de tu comentario, MissLib. Y el de saberlo, sobre todo, imprevisible. De tu enumeración me quedo con el intenso y transparente.

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  5. Josevi Says:

    Interesante post con una lógica aplastante. Ya dijo un tal Jesús (hace ya más de dos mil años): “ama al prójimo como a tí mismo”… (igual dijo estima); si no te amas a ti mismo, lo va a tener crudo ese “prójimo” (te ame, o no te ame).
    Claro, tampoco hay que pasarse “estimándose a uno mismo”, no sea que al estar tan “centrado en uno mismo” (ego centrado) nos creamos lo que no es, y perdamos lo que “todos” los demás nos ofrecen.
    Nota: tomo como hipótesis que amar=estimar 😉

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  6. Atticus Says:

    Lo de la autoestima es un riesgo de equilibrista. Si hay poca, malo: depresión, menosprecio de uno mismo y problemas de relación con los demás. Si hay demasiada, igual de malo: delirios de grandeza, narcisismo, desprecio del otro; incluso etnocentrismo, nacionalismo del peor, fanatismo…

    De modo que, además de ese Jesús del que hablaba con tino Josevi, también un tal Aristóteles: lo del punto medio es casi tan lógico como esa otra lógica a la que se dedicó.

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  7. ψάρια Says:

    Dice Ovidi Montllor en una de sus canciones que “tot comença en un mateix”. Me parece un gran enunciado para resumir esta lógica de autoestima. Uno nunca apuntará muy lejos si se olvida de lo que más cerca le queda.

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  8. Vicky Says:

    Algunos lo llaman autoestima. En mi caso es reconciliación… Ser mejor con uno, es ser mejor con los demás.

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  9. signos Says:

    Pero la autoestima depende mucho de los demás (en realidad, de la gente que nos importa), de cómo nos vean. Es una putada, lo sé, pero es así. Cada vez estoy más convencido de que todo depende del capricho del azar, de circunstancias que no saben nada de ti ni de tu autoestima. No sé, ese prefijo (auto-) sirve de poco cuando estás expuesto a tantos zarandeos.

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  10. CrisC Says:

    La autoestima es condición de posibilidad para que ese mencionado prójimo no lo tenga crudo y, es cierto, Josevi, ese ego no debe estar ni demasiado centrado ni descentrado (nota: meditar sobre la meditación para hallar el justo centro).

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  11. CrisC Says:

    En la autoestima, como en tanto otro, esto del equilibrio resulta una variable necesaria de la ecuación. Bien traído aquí, Atticus, el macedonio, aunque el peri hermeneias aquél, buff, me cataplineó bastante.

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  12. CrisC Says:

    Aquí y ahora empieza y termina todo, en cada cual.

    Y porque los otros son la ocasión de nuestro propio ser, nos debemos autoestima en cuanto les debemos la estima que nos dan. Y muchos nos quedan cerca, ψάρια, es verdad.

    Gran frase la de Ovidi y mejor traída.

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  13. CrisC Says:

    Creo comprender, Vicky, esa poética y lúcida identidad que estableces con la reconciliación que nos debemos a nosotros mismos.

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  14. CrisC Says:

    Los demás están en la ecuación de la autoestima, cierto, y mucho más -como dices- quienes nos importan. En cuanto al azar, éste está en todas las salsas, Signos, también en ésta. No queda otra que coautorar (neologismo que me saco de la chistera) nuestra vida.

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  15. konnichi Wa Says:

    A mí me gusta resumirlo con un: “Sólo puedes dar lo que tienes”.
    No hay límite para quererse a uno mismo. Ni a los demás. El Amor nunca puede ser malo. Amor/Respeto/Empatía, son inseparables. Los egocentrismos y otras clases de -ismos, hierbas y matojos emocionales, no tienen nada que ver con el Amor. Eso son cositas de las cabecitas, y se resuelven en terapia 🙂

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  16. CrisC Says:

    Poco da quien es poco. Acaso acrecerse sea lo que (se) debe.

    “El amor de los otros nos obliga al propio”, esto lo digo en su acepción genérica, no en el amor erótico, del que escribí a mis 20 que no era una herida limpia.

    Vaya crío feo, tonto y loco.

    Sospechaba, y creo ahora, que ese amor no era ajeno a los ismos, poleomentas y “matojos emocionales” (me ha gustado) que lo acompañan substancialmente. Es un factum incontestable.

    Sólo en un mundo de angelotes asexuados el Amor lo sería con mayúscula, KonniW, y sin ese matojerío anexo. En éste de bípedos voraces el amor se expresa a dentelladas y lo otro lo canta José Luis Perales.

    Y cuando escuece no hay terapia que valga. Como Lope, lo probé (el amor, no la terapia).

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  17. Miss Liberty again Says:

    ¿Qué efecto potencial tienen las nuevas tecnologías sobre la autoestima?
    Al igual que pueden ser destructivas, pueden ser un flujo continuo de afecto, aceptación e intercambio de recetas para esa tarta fabulosa que es la vida.
    Un blog, una página de hacer amigos, otra de jugadores de ajedrez on-line, un mail o un móvil que echen humo… puede ser fabuloso, el súmmum de la comunicación humana o puro TNT.
    Rememorando a mi admirado Albert otra vez… supongo que fue consciente de esa dualidad que está en TODO cuando descubrió la fisión nuclear y con ello la bomba atómica.

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  18. CrisC Says:

    Como animal lingüístico el ser humano usa su lenguaje para la comunicación, como primate necesita imperiosamente el contacto físico.

    Diría que el problema de las redes es el de una potente virtualidad que hace posible la comunicación pero no la temperatura.

    Las redes son un sucedáneo más parecido al trinitrotolueno que abrevias, MissLib, que al súmmum. ¡Boom!

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