LA COLECCIONISTA DE MIRADAS

29:::mayo:::2015

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Eligió el vestido y los tacones negros.

Se maquilló con sencillez. Recogió su pelo en un lazo gris, se puso el collar de perlas. Sin pendientes. Y el bolso de fiesta con cierre de corazón.

Llegó al centro y a la zona comercial en su Audi A3 Sedan.

Iba espectacular. Y empezó a deambular por las calles, miraba escaparates, compró ropa aquí y allá, unas sandalias, perfume. Y un reloj.

Entró en un bar, tomó café y un agua tónica. Salió.

Y ella miraba. Miraba miradas que la miraban. Miradas que por lo general eran de deseo, admiración o de envidia. Y contaba: una, dos y hasta cuarenta y seis… Le parecieron suficientes.

Volvió a casa. Se arrojó desde el balcón a la calle.

© Six Roy

ANTiVERSOS LÚBRICOS

22:::mayo:::2015

anigif_enhanced-buzz-14791-1382222862-71 KOBY

Y como un rayo de sol me advirtiera
de que entre tus muslos aún rielaba una huella de mi deseo,
le di la vuelta a tu cuerpo y prometí a tus pechos más cuchillos,
transfundir mi corazón de nuevo a la bulimia de tu pubis
y a tu nociva boca la mía y los besos que rehúsas.

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CHINORRI

© Six Roy

… desde luego no faltará contra nosotros el odio más puro
friedrich nietzsche

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I

Hay gente mezquina.

II

Al iniciar este post pensaba decir que esa mezquindad es gratuita, que son mezquinos porque sí, sin que ello les proporcione beneficio alguno. Y que lo son casi por inercia, genética o fatalidad.

Pensaba decir que no sabía si miserables o dignos de compasión.

Al pensarlo más detenidamente…, advierto que el mezquino no puede dejar de serlo porque lleva su derrota humana, esa vulgar monstruosidad, cosida a su osamenta. Y la necesita como el tullido a su muleta.

El mezquino expresa la banalidad del Mal.

III

Hay un tipo de mezquino sin fuste ni vigor. El apocado.

Lo suyo es la indiferencia. Jamás reconocerá los méritos de otro, en ningún caso sus logros, nunca sus cualidades. Porque hacerlo le cuestiona en su más íntima insustancialidad.

Su inconsciente lo sabe y lo acalla. Le muerde.

IV

Hay otro tipo de mezquino que milita en ello. El cabrito.

Lo suyo es malmeter. Este tipo está al acecho de una ocasión para poder reivindicarse…, pero lejos de hacerlo superándose a sí mismo, lo procura denigrando a los demás. Es cotilla, torticero y malquistador.

Su piltrafería psicológica no le da para más. Sufre.

V

Hay más pero estos dos son dignos de compasión.

Y lo creo porque no advierten algo tan evidente como -y esto sí- gratuito: el otro siempre les haría crecer. Y ser mejores. Su estupidez o su negra hiel les ciega los ojos del entendimiento.

El otro es siempre la posibilidad de una plenitud compartida.

Dicho lo cual, esta compasión no me quita las ganas -caso del cabrito- de administrarle en toa la papada dos guantazos rebozados en maizena integral. Y en cuanto al primer caso, criaturas, buff…, pa qué.

El otro les hiere sin saberlo casi tanto como ellos a sí mismos.

© CrisC

SIN TETAS SÍ HAY PARAÍSO

8:::mayo:::2015

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::: Kelly Davidson

La muerte la ha retado cuatro veces y cuatro ha vencido Kelly.

Ha superado cuatro diagnósticos de cáncer. Con un par, pero sin sus pechos. Y eso ha reforzado sus ansias de vivir. Una foto de su torso desnudo y tatuado ha encontrado un enorme caudal de apoyo en Internet.

Su tatuaje -ha dicho- simboliza una metamorfosis, pero ella siente ser la que siempre fue. Y, por supuesto, lo es.

Su fotografía ha sido compartida casi por 100.000 usuarios de facebook.

A Kelly le practicaron una mastectomía parcial en su mama derecha, por precaución mastectomizaron también la izquierda. Durante la recuperación le detectaron un cáncer de tiroides y un carcinoma de células basales.

En vez de una reconstrucción estética prefirió cubrir las cicatrices de su pecho con un tatuaje sobrevolado por mariposas. Dice vivir al máximo cada día, sonreír y amar mucho.

Ella vive.

He glosado, infielmente, “El tatuaje de la mujer mariposa”.
De Boris Leonardo Caro. Blog de Noticias, viernes 12 Abril de 2013.

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© CrisC :::

UNA DELGADA LÍNEA ROJA

1:::mayo:::2015

“Estar así, escindido (…) y saberse, mar adentro, de singular cristal”…
Del poema La atalaya sumergida, en el libro Poemas de la deserción (1993).

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I

Barrunto esa bífida criatura que juega al pillapilla en mis neuronas.

Escribe Leguineche que aprecia cada vez más a quien no se queja, me gusta, pero también suelo decir que los amigos están para llorarse encima de ellos.

Cómo no hacerlas mías, esas frases. Las dos.

O aquélla que cita Barthes en Fragmentos de un discurso amoroso, de Clotilde de Vaux: “Es indigno de las grandes almas difundir a su alrededor la perturbación que experimentan”.

E insisto, también la llorona.

Y el viejo Aristóteles metiendo baza porque “los hombres de naturaleza fuerte procuran evitar que sus amigos tomen parte en sus penas”.

II

Hablar del propio dolor lenifica el alma. Es un saber antiguo.

La sostenida queja del que sufre a veces agosta y desarma, a veces inmuniza. Quien empatiza o lo ama, acaba fatalmente por sufrir una u otra. Y es grave.

Quieres a una persona en la medida en que la eliges para desahogar tu dolor, pero también en la medida en que estás dispuesto a liberarla de saber de él.

A veces presto voz a mi pesar, a veces, otras se la niego a mis desgarraduras y bailo sobre el filo de una delgada línea roja.

Ya lo dije…, bífidus activo.

Jisas Yu Holem Hand Blong Mi. Hans Zimmer.

© Six Roy