FUEGO AMIGO

23:::octubre:::2015

“… la gente dice que quiere ser libre (…) ¡una mierda! A la gente le aterroriza ser libre (…) Luchan contra cualquiera que trate de romper sus cadenas. Eso les da seguridad”.

Jim Morrison

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I

Les decía yo a mis jóvenes interlocutores algo de su fervor ideológico.

Escéptico pero controlándome (a ellos les parecerá que no), claro está, son jóvenes y tienen derecho a equivocarse. Y la obligación.

Y a sostener que yo me equivoco. Me parece bien.

Algo les dije de mis heridas y de sus secuelas aún vivas en mi alma.

Y que esas heridas eran el resultado de disparos. Y no del Estado, las corporaciones o los pistoleros del Poder, no, sino de los míos. Por la espalda, los míos, tan faltos de lucidez, coraje y elegancia.

Lo llaman fuego amigo.

II

Aprendí la inocencia de los lobos. Y fui lobo.

Aprendí el significado de los versos de HM Enzensberger: “un anillo en la nariz es (su) joya predilecta”. La gente os castigará por vuestras virtudes… Os odiarán cordialmente, recordad al viejo Nietzsche. Y a Viridiana.

http://blogs.20minutos.es/poesia/2009/07/20/defensa-los-lobos-contra-corderos-hans-m/

Y los versos de Miguel: “la piedra cobra su torva densidad brutal”.

http://www.poesi.as/mh3910.htm

Que ese ovejuno fuego se nutre de sí mismo y no prescribe no les dije.

… dedicado a Najoua y Manel
© CrisC

11 Responses to “FUEGO AMIGO”

  1. Vicky Says:

    A menudo nos amenazamos con el objetivo o el frecuente error de destruirnos. Pero para eso son las cenizas, para que ardan las brasas, para que el fuego no cese, para que el valor perdure.

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  2. Atticus Says:

    Creo adivinar más que entender (porque no lo pones fácil). Y tienes razón: no duelen igual todos los fuegos, ni hacen las mismas heridas. Es más, algunas ni nos alcanzan (Nietzsche, you know: el hombre superior no odia, olvida), pero las otras…

    Una confesión familiar: conservamos una carta de mi abuelo desde el campo de concentración (porque lo era) en el que se confinó a presos republicanos tras la guerra antes de su liquidación o encarcelamiento. Dice allí, sin explicar más: “nos tratan mal, pero lo peor son los nuestros”.

    Fuego amigo. Entonces aún no lo llamaban así.

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  3. ψάρια Says:

    Recordé unas líneas de La República que me impresionaron por su repentina oscuridad. “¿Y no matarían, si encontraran manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?” Glaucón, tan calzonazos como siempre, le daba la razón a Sócrates sobre esto que decía de los prisioneros de la caverna. Creo que yo también lo haría.

    Subscribo por tanto las palabras de Jim Morrison. La gente no quiere ser libre, quiere ser feliz. Y aspira a la felicidad como un estado de permanencia, tenga el precio que tenga. No sería capaz de entender este mundo sin esa simple fórmula.

    No saben que están “condenados a ser libres” y que con su proyecto de ser se definen a sí mismos, pero también al ser humano. Y no pienso que alcancen a comprender la gigantesca responsabilidad que, por tanto, tienen como individuos.

    Creo que esos dos que mencionas se hacen una idea de esto último, o lo intentan al menos. Creo también que pese a todo, no se libran ni librarán de que irremediables decepciones forjen su alma a martilazos.

    Les diré que conserven a sus doctos camaradas para seguir valorando en el futuro qué hizo de ellos la experiencia.

    Salud y saludos, CrisC.

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  4. CrisC Says:

    Aunque la ceniza acaba por ser inerte frío, Vicky, creo entender la parte cálida y positiva de lo que planteas.

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  5. CrisC Says:

    Más que olvidar tiendo a comprender, creo, pero eso no resta un dolor que procuro, acaso con algún éxito, no se torne resentimiento. Lo que dices de tu abuelo, Atticus, es tan claro como demoledor.

    (Qué cosas del azar y la necesidad, Atticus, recuerdo aquel post que prácticamente es en su totalidad la reproducción de un artículo de François Chaslin. Añado el enlace porque es una magnífica defensa de la filosofía: http://wp.me/p9gnZ-U).

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  6. CrisC Says:

    A mí, ya sabes, también me impresionan (y dañan) esas palabras de Platón. Porque las sostienen su experiencia personal y pública. Jim Morrison también muestra, con agresividad, ese desencanto y su escepticismo.

    La cuestión que al hombre luchador se le plantea, a la mujer lúcida, es la de si empeñar su vida, y hasta dónde, en esa lucha por la emancipación de todos, incluso de los atocinados de sofá.

    O hacerlo porque siempre, en medio de esos falsos amigos, en medio de todos, hay unos pocos, o muchos, que sufren y por los que hay que dar toda o parte de la vida propia.

    Que el martillo forje su alma si se deciden a velar por todos. Y que aún la forje más si, al final, deciden desertar a su corazón y sus asuntos.

    Salud y saludos, ψάρια.

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  7. In progress Says:

    Me habéis llegado al alma, chicos y chicas criscractálicos, todos y cada uno, !cómo aprendo de vosotros!
    El entorno histórico del comentario de Atticus me lleva a una anécdota contada por una mujer de ese momento, una de las mujeres más libres (a costa de su felicidad, como tan lúcidamente ha expuesto Wapia) que tiene nuestra historia, y de la que prácticamente nadie habla: Dolores Ibárruri.
    De adolescente, su madre le decía (cogeos a la silla o a donde estéis, porque hay que joderse con el comentario): ” Hija, tienes que casarte porque ese es el futuro de una mujer y no la política. Y casarte supone llorar, sufrir y arrodillarte”.
    Y todos conocemos lo que opinaba esta mujer sobre el arrodillarse.
    Yo a mis hijas les digo: “Tomad las decisiones que creáis, y no temáis cagarla, pues ante nadie deberéis justificarlo más que ante vosotras mismas”
    Y la cagan estupendamente bien, y en ese acto pierden algo de felicidad y ganan… libertad.

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  8. konnichi Wa Says:

    “Fuego-amigo”, dos palabras que no me suenan bien juntas. Puede que “fuego-conocido”.
    Tu post me ha traído a la memoria un precioso libro de Sándor Márai que leí con entusiasmo, El último encuentro, donde el viejo general Henrik hace una de las declaraciones de amistad más bonitas que he leído y acaba por decir que “la amistad es la relación más noble que pueda haber entre los seres humanos, es un servicio. Para mi padre la palabra ‘amistad’ era un sinónimo de honor”.
    Besos, CCT.

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  9. CrisC Says:

    Dicen que dijo Chaplin que no renunciaba a la libertad de equivocarse. Supongo, Ip, que algo así propones a tus hijas.

    ***

    Precisamente por ser la amistad lo que dice Márai, un servicio y un honor, la amistad traicionada, menoscabada o cosmética es dañina y fuego amigo. Besos, kW.

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  10. Dawn Says:

    Hay una escena en Fahrenheit 451 en las que Montag se desespera tanto viendo a su esposa y amigas que decide recitarles unos versos con lo que ello supone. Lo que viene después me recuerda a la cita de Morrison, efectivamente la gente no quiere ser libre, si es que es verdad eso de que el conocimiento nos hará libres. Y recojo lo que dice el compañero acuático ese “condenados a ser libres” .

    Pero es que además de condenados, atormentados, porque como dijo Nietzsche “la esperanza es el mayor de los males, pues prolonga el tomento del hombre.”

    Eso Montag y el liberador de la caverna. Pero no sé yo si tú entonces y esos dos que nombras lo hacían por esperanza, concretamente por la esperanza en los demás.

    Y regresando al comentario del ser acuático y Morrison, no quieren ser libres porque quieren ser felices, aparentemente mente felices, porque la vida está programada para ser feliz a ratos. Y quien aspira a la felicidad como estado permanente está falto de principio de realidad e incluso me atrevería a decir que tiene un infantil principio de placer. Y hay que salir de esa minoría de edad, y dejarse forjar el alma a martillazos, y si es con lucidez, coraje y elegancia como siempre nos recuerdas, mejor.

    Gracias y un beso, CrisC.

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  11. CrisC Says:


    Quizás Edipo, si pudiera volver a empezar, cuestionaría que el conocimiento libera. No es sin embargo, para mí, una cuestión a argumentar, las tripas me inclinan al conocimiento y, cómo no, también a sus consecuencias.

    Supongo que Russell me daría una colleja, él, que lamenta al final de su vida esa clase de conocimiento que da la filosofía porque, tornándote menos superficial y más grave, te separa de los otros. Y el viejo Nietzsche me la volvería a dar, pues un conocimiento que no favorece la vida ni la exalta no parece muy útil.

    A ambos les diría, con versos de Holan, que hay destinos donde lo que carece de temblor no es sólido. En cualquier caso, como nos recuerda el pez, estamos jodidos en eso de ser libres. No hay opción.

    No me llevo nada bien con la esperanza, no sé en qué consiste eso de esperar y casa mal con esa parte iconoclasta e insumisa que informa una buena parte de mi alma. De ahí mi mucha soledad. Ya que casi nadie va a leer esto, puedo decirlo así.

    Escribí un relato a mis 20 años (inusual, no suelo) encabezado por una cita de Nietzsche, aquella de que todo placer requiere eternidad; y otra de Heinrich Böll al respecto de que la felicidad es cosa de instantes.

    Yo no soy una fashion victim pero sí lo soy del principio del placer, lo que no quita que mi alma se haya forjado como dices y, desde luego, espero, con esos tres principios vitales.

    Gracias a vos y un beso, Naj.

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