NAVIDAD DE LOS CONJURADOS

24:::diciembre:::2015

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I

Hace años unos bañistas gaditanos vieron llegar a la playa una patera.

Saltó de ella una extenuada joven africana con su bebé. Una de aquellas bañistas lo puso a su propio pecho. Y le dio de mamar.

En el triunfo del Barcelona en la Champions de 2011, en Wembley, a Puyol, capitán de su equipo, le correspondía el honor de recoger la Copa. Puyol dio el brazalete de capitán a Éric Abidal, futbolista que recién había superado un trasplante de hígado, y le exigió que la recogiera él.

Éric Abidal tuvo el honor, Carles Puyol la gloria.

A principios de los ochenta un guardia civil vio cómo temblaba un joven etarra detenido, y le echó una manta por los hombros. No sé si lo movió la debilidad o la fuerza ancestral de la piedad.

Hoy en Lesbos hay hombres y mujeres hurtándole niños a la Muerte.

A finales del siglo XIX, en una plaza de Turín, un hombre vio cómo un cochero golpeaba salvajemente con un látigo a su caballo. Se abrazó al cuello del animal y, en pleno llanto, se derrumbó para siempre.

Aquel hombre intempestivo fue el autor de Así habló Zaratustra.

II

En cualquier lugar del mundo alguien procura ahora la felicidad de otros.

De ellos escribe Borges en Los conjurados (1985) que “están conspirando”, que se trata “de hombres de diversas estirpes” y que ellos “profesan diversas religiones” o “hablan diversos idiomas”.

Dice el poeta austral que han tomado “la extraña resolución de ser razonables”, más aún, que parecen haber resuelto “olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades”.

No creo ser digno de que mujeres y hombres así entren en mi casa, pero hoy celebraría tenerlos a mi mesa.

Feliz Navidad. NAVIDUL 3

http://wp.me/p9gnZ-4ig

© CrisC

10 Responses to “NAVIDAD DE LOS CONJURADOS”

  1. paraqueloleas Says:

    Eso que escribes debe de ser el Espíritu de la Navidad en estado puro, algo que no tiene por qué suceder solo en estas fechas. Perfecta descripción. FELIZ TIEMPO DE NAVIDAD.

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  2. @P Says:

    Un post precioso, CrisC. Hago un brindis por tod@s es@s mujeres y hombres. ¡Qué mundo tendríamos sin ell@s! Ojalá pases unos días fantásticos y descanses mucho. Un fortísimo abrazo.

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  3. In progress Says:

    Los que viven la emoción de la compasión en estado puro son, precisamente, los que tienen aversión por las posesiones y lo material.
    Por algo será.
    Feliz Navidad a todos.

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  4. teresa Says:

    Bonita colección de hombres y mujeres buenos. Compartir la cena con ellos y ojalá se nos pegara algo.

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  5. Vicky Says:

    Feliz Navidad. Hermoso post que nos hace recordar el principio del éxito humano. Un abrazo.

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  6. ψάρια Says:

    Me ha recorrido un escalofrío (muy navideño) con la primera parte del texto. Nunca dejará de fascinarme esa capacidad de la palabra escrita para golpear en lo más hondo de uno.

    Un abrazo, CrisC, a ti y a esos dignos conspiradores.

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  7. Josevi Says:

    Ese es el espíritu de “los grandes”. Ser humildes y buscar siempre el bien del prójimo aunque muchas veces eso implique sacrificar parte de su “bienestar”. Para poder percibir esa cualidad, hay que tenerla en el interior propio.
    Feliz Navidad, socio, a ti, a los comentaristas y a los lectores de Criscractal que no comentan.

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  8. CrisC Says:

    Muchas cosas buenas proceden de conjuras y hay conjurados que lo son también en Navidad. Gracias por vuestros comentarios, un abrazo y feliz Navidad de nuevo.

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  9. Atticus Says:

    Muy extraña esa decisión. La razón es una extravagancia maravillosa arrancada a la sangre negrísima. Pero muchos de ellos no actuaron solo con la razón: fue un impulso cardiaco, una generosidad que no sé si se entrena o es un don. Una anomalía en todo caso que, por suerte, no acaba de extinguirse.

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  10. CrisC Says:

    Somos una anomalía en el decurso del Cosmos, no sé si la única.

    Somos criaturas híbridas y nuestros actos resultan de fuerzas en liza. De esa naturaleza devienen nuestras alturas y también nuestras bajezas.

    Más que sueños calderonianos, más que entretenimiento de olímpicos.

    Me pregunto si la conciencia de ello es libertad, si nobleza la estética resultante.

    Me pregunto por aquéllos a quienes les es dado ese destino y si tal es un estigma glorioso o una tortura.

    Una singularidad, en cualquier caso, una rareza.

    (Uff, sorry, me vine arriba con la lírica y el pensamiento. Plop.)

    Felices días, Atticus.

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