ACERCA DE LA SUPERSTICIÓN

29:::octubre:::2016

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I

No soy supersticioso.

Calma. Haya paz. Que mi guardia lectoriana no se altere o tema por mis saludes, no, no voy a espetar el cansino tópico: “no soy supersticioso porque trae mala suerte” (sí, ya sé, se fusila poco: es un escándalo).

Lo cierto es que no es una simpleza ventilable en dos párrafos.

Las ciencias humanas tienen mucho que decir acerca de una cuestión que pone en cuestión a la naturaleza humana misma… El supersticioso necesita automatismos y creencias ante la indeterminación.

Y ello le da un cierto control sobre su mundo. Y un sentido. No es poco.

II

Pero no apetezco honduras, sólo relataré una encantadora anécdota.

Niels Bohr, premio Nobel de Física (1922), nace y muere en Copenhague (1885-1962). Lo entrevistó en su casa un periodista, que vio tras la puerta una herradura colgada.

El plumilla se extraña y le dice pero, señor Bohr, usted no creerá en estas cosas, ¿no? Y el físico que no, yo no creo en estas cosas, pero tengo entendido que a los que no creemos también nos traen suerte.

III

Yo diría que ser supersticioso la trae.

Tocar madera. Manolo Tena.

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© PM476

LA FILOSOFÍA EN PLATONIA

19:::octubre:::2016

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La filosofía es una peligrosa parafilia
que invita a los valientes a la lucidez, a los inteligentes al coraje
y a todos a la elegancia.

CrisCracKant

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I

Platonia es un lejano país. Muy.

Su ministro de Educación (de la derechona de allí) eliminó la Filosofía del tronco de asignaturas fundamentales. Y no se le cayó el pelo por el esfuerzo porque no le quedaba ni cañón desde el último año mariano.

Y lo premiaron con una canonjía allende la frontera patria.

No obstante, los departamentos autónomos de Platonia pueden optar por mantenerla en el currículum troncal. Y así lo han hecho algunos, otros han obedecido al edicto ministerial.

II

Uno de esos departamentos…, Levantia, está gobernado por unos partidos (que se autodenominan) de izquierdas. Sus líderes (que se autodenominan de izquierdas) han acatado ese dedazo del ministro ultra.

III

Occidente es quien es por todo cuanto los griegos sembraron para siempre. Somos lo que ellos pensaron…, el incesante río que invocaron -cantó el poeta. Somos griegos -dijeron- y no creemos que las cosas sean lo que parecen.

Occidente no alumbró la Filosofía, fue al revés.

IV

Las (autodenominadas) izquierdas de Platonia se reclaman herederas históricas de la Democracia griega, del Renacimiento, de la Ilustración y de las luchas populares por la Libertad y la Justicia que, como un fantasma, recorrieron el mundo en los siglos XIX y XX.

Históricamente fue la Filosofía -también otras formas del pensamiento- la que nutrió todos esos hitos y luchas que han conformado lo que hoy somos y lo que seremos.

La Filosofía vertebra la imagen que de sí mismo tiene Occidente.

V

Desactivarla es propio de canallas o de estúpidos.

VI

Su acoso en Platonia lo inauguró hace años el principal partido de la (autodenominada) izquierda cuando gobernaba, imponiendo una restricción parecida a ésta. Arremetió contra la Filosofía en dos tandas.

Ni el partido derechón se atrevió a tanto.

Que la derechona de Platonia desactive la Filosofía es comprensible, propio de las hienas, que lo hagan las (autodenominadas) izquierdas de Levantia es una felonía y propio de criaturas estúpidas.

Su rencor de malos bachilleres de Filosofía los delata.

En Platonia, como en Levantia, las (autodenominadas) izquierdas son estúpidas. Sus cátedras de Filosofía por lo general no llegan ni a estúpidas. Sus remirados ombligos también son responsables del latrocinio.

Hoy día los filósofos se ensimisman en logomaquias catedralicias.

VII

Dicen que el Consejero de Educación de Levantia es profesor. Dicen que (autodenominado) de izquierdas. Dicen que no parece muy listo, dicen que no lo es. Eso yo no lo sé, pero sí sé para qué ocupa la poltrona.

VIII

Unos y otros posturean con una cosmética beata llamada “Valores éticos”.

… la filosofía sirve “para detestar la estupidez” (Gilles Deleuze).

© Vil Meister

GENE WILDER Y LA MUJER DE ROJO

9:::octubre:::2016

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Escribí este post a mediados de 2009 y no lo publiqué. Ya es hora.

¿Ha olvidado alguien el ingenuo y tórrido baile de Kelly LeBroq en el garaje? Abajo enlazo esta secuencia. El bailecito de la mujer de rojo habla por sí solo, la cara de Wilder también.

Hay otras secuencias, muchas, magníficas. Es un gran film.

Relato la que más me gusta con diferencia. Lo hago desde la memoria de pez (pequeño) con que la Naturaleza me ha dotado, así que puedo alterar cosas.

Cuatro amigotes cuarentones han salido de fiesta.

Y hecho las gamberradas que hicieron desde jóvenes. Están sentados a una mesa en una terraza y se acerca un tío que ha salido de una limousine. Arroja a uno de ellos una pulsera con un nombre: Eric.

Y vacía en mitad de la calle una maleta con ropa.

El espectador advierte al mismo tiempo que sus tres amigos que el compañero de correrías de toda la vida es gay. Se produce un incómodo silencio, recoge la pulsera y se va.

Lo lleva en coche el personaje que encarna Wilder. No hablan.

Suben a la casa del primero. Cuando Wilder le dice a su amigo que es muy bonita, éste le responde que es una casa de maricones y que la iba a pintar de rosa. Y todas sus respuestas son así, dolientes y autopunitivas.

Gene Wilder empieza a contar una especie de chiste…

“Un tipo entra en la consulta de un médico y le dice doctor, tengo un problema, no puedo recordar nada, se me olvidan los nombres, las cosas que debo hacer, los lugares y no consigo retener nada en mi memoria.

Y el doctor, tranquilícese, ¿cuándo empezó este problema?

¿Problema?, contesta el tipo, ¿qué problema?”.

Wilder mira afectuosa y silenciosamente a su amigo de siempre, que comprende y le dice que si es el mejor chiste que sabe. Ambos sonríen y se abrazan.

Es una secuencia prodigiosa y un bellísimo homenaje a la amistad.

Baile de Kelly LeBroq en el aparcamiento.

bienaventurados los que nos hacen sonreír porque de ellos es el reino de la Vida
… In Memoriam Gene Wilder con mi gratitud

© Six Roy