LA MUERTE Y LA RISA

29:::noviembre:::2016

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I

Yo creo que hay gentuza desde la raíz.

Miserables de entraña negra sin excusas que no lo son por una infancia desasistida, marginada, por haber sido tratados con violencia o abandonados y demás zalamerías buenistas. No.

Y también los hay de cuna y ropa de cristianar, mansión en las afueras, colegios de mucho pago en el extranjero y misa dominical…, camadas negras destinadas al ejercicio de todos los Poderes.

Son canallas de dentro a fuera, no digo más, gente mala.

Dictadores, empresarios chupasangre, políticos trincones, mercenarios por puro gusto, proxenetas, banqueros sin escrúpulos, ladrones de guante blanco y cuello duro, policías sádicos, camellos, mafias y otras heces cotidianas.

Los hay como hay intelectuales cuya falta de pensamiento da pavor.

II

Sin embargo, y es lo que me trae aquí, cuando veo en los media alguna parodia sobre alguno de estos tipejos y ya han muerto…, no sé, me incomoda. A menudo me he preguntado el porqué.

A menudo me pregunto demasiadas cosas. Y dudo.

Sé que algunos de ellos, muchos, no pagarían los sufrimientos infligidos ni aunque volvieran a la vida siete veces, setenta veces siete o los múltiplos que se quieran añadir ad infinitum

Y creo que si se reencarnasen seguirían siendo lo que fueron.

III

No sé si me espeluzna o divierte este juego fatalista.

Algo hay en la muerte -algo sagrado- que nos despoja de lo que fuimos, nos pulveriza para siempre y nos iguala.

Sobre quien murió no valen bromas, digo a veces, y otras pienso que hay quienes las merecen cada uno de los días de la vida de quienes los sufrieron y, menos mal, siguen vivos.

Es menos una venganza que una catarsis. O justicia poética.

EPÍLOGO

Este verano acabé el post que precede a este epílogo.

No he movido una sola coma.

Si añado ahora un epílogo es para agradecer a mi Especie el espectacular banco de datos que sus reacciones a las muertes de Rita Barberá y de Fidel Castro, aportan a la determinación de la naturaleza humana.

He prestado gran atención a su variopinto pelaje. Sin sorpresa alguna.

Reflexiono detenidamente sobre tan valioso material y, pensando en mi próxima vida…, realizo ya gestiones para reencarnarme en alguna especie más lúcida y sofisticada, no sé, algún coprófago o así.

Eso o reírme de to dios: vivo, muerto o a las finas vendas como Nefertiti.

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© Six Roy

18 Responses to “LA MUERTE Y LA RISA”

  1. U-topía Says:

    Pues me pasa como a ti y me joroba bastante que así sea, será lo que tu dices, que la muerte tiene algo sagrado, qué se yo, pero no me siento cómoda y mira que estando vivos le digo de todo y les deseo lo peor de lo peor… ¿Quizás la educación judeocristiana de la que abomino andará por medio?

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  2. CrisC Says:

    Algo habrá en ello de judeocristiano, cómo no.

    Creo, no obstante, que hay un quantum más de “(pre)judeocristiano” y ancestral (eso sagrado), algo anclado en el animismo primigenio de esta torpe y encanallada especie nuestra.

    En ocasiones me veo capaz de danzar sobre la tumba de algunas alimañas humanas, otras me sobrecoge ese zarpazo tanático que definitivamente nos pone a todos al ras.

    Gracias, U-top, por tu comentario.

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  3. josevi Says:

    Esas alimañas humanas como las llamas socio, ya tienen bastante, con ese nivel de conciencia que les permite ‘sus fechorías’. La ‘sagrada muerte’, ese tránsito que se opone al del nacimiento, es la manera que tiene ‘el universo’ de permitir la evolución (aunque muchas veces, parezca involución). La vida transita cambiando de forma, del nacimiento a la muerte y viceversa. Quizás por todo ello, tenemos esos sentímientos contrapuestos ante el abandono del cuerpo físico de ciertos seres humanos.

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  4. CrisC Says:


    No, no tienen bastante, socio. No lo tienen.

    Aun cuando yo creyera -que no, ya sabes- en alguna especie o tipo de justicia cósmica, aún así, antes deben tributo a la justicia humana. Eso sí, sentimientos encontrados sí tengo.

    Hacía tiempo, celebro tu vuelta. Gracias por tu comentario.

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  5. In Progress Says:

    Somos algo más que nuestro comportamiento.
    Sólo que a veces lo olvidamos y pensamos que debemos estar siempre analizando, decidiendo, enjuiciando, hablando, gritando, demostrando, justificando, rompiendo, recomponiendo…
    Somos algo más.

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  6. CrisC Says:

    Puede que seamos algo más, Ip, no lo sé, pero el comportamiento exterioriza lo que somos en parte, a medias o totalmente y, en cualquier caso, es lo que los demás y nada más toman de nosotros.

    Gracias por tu comentario.

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  7. Vicky Says:

    Burlarse de un muerto ya no vale. No vale burlarse de un dictador que ha partido o de un psicópata amado. No. Lo interesante es cuando la burla los pulveriza y los iguala a nosotros. De ahí que los humoristas sean asesinados en Colombia.

    Pero tienes razón, quizás sea un tema de catarsis. El impulso nervioso de un mundo de gente que se tuvo que callar.

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  8. CrisC Says:

    Es indecente que se asesine a humoristas que tanto tienen de inocencia…, aun cuando éstos hayan orillado líneas rojas que no deberían y merezcan la crítica y no más; pero los Poderes son toscos no menos que criminales.

    Gracias, Vicky, por tu comentario.

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  9. Miguel Says:

    Yo creo, CrisC, como tú, que hay gentuza.
    Puede que todos alberguemos debajo de la piel maldades y bondades, cada uno en grados diferentes, y eso amortigua la intensidad de mi repudio hacia la vileza ajena.

    Yo me quedo con lo que dices a veces sobre no bromear con la guadaña.

    Recuerdo el 11 S. Salí a tomar algo con algunos amigos malos. Entre cervezas y humo algún progre imberbe defendía, o justificaba, o qué se yo, la muerte de la gente de un país que tanto daño había hecho….en mi silencio, ante aquellas palabras sentía que oía delirios de un loco, y también, que la muerte es otra cosa, la muerte no se toca.

    Me gusta leerte. Gracias.

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  10. CrisC Says:

    Acuerdo contigo en atemperar el repudio. Eso es elegancia.

    Sé que no lo lograré siempre y que no siempre lo querré, pero me vale como idea regulativa. Y también para cuanto trata con ésa, la guadaña.

    Imagino al imberbe ése del 11 S, hubo muchos y no precisamente imberbes. Gracias por tu lectura y por tu comentario, Miguel.

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  11. konnichi Wa Says:

    Hay un dicho oriental que dice: “guardar rencor es como sujetar un carbón caliente, es uno el que se quema”. Las críticas y los rencores con el muerto no tienen sentido porque el muerto ya no es. Y, además, dicen que muerto el perro se acabó la rabia. Pues eso.
    Un placer leerte, como siempre, CCT.

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  12. Atticus Says:

    No sé si valen bromas, pero el silencio que todo lo cubre con su pátina de olvido tampoco me parece lo mejor.

    Creo que tu post va contra esas personas que en vida fueron cobardes y acomodaticias ante el poderoso/tirano, y ahora que ha muerto todo son chanzas.

    Pero el olvido y el archivo de sus desmanes y tropelías no es absolución ni recompensa. No es tiempo de las bromas, pero sí de la Historia.

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  13. CrisC Says:


    El rencor tiene dos filos y daña más a quien sostiene su puñal.

    El muerto malvado no merece rencores que dañarían más a quienes fueron sus víctimas y ya deben dejar de serlo.

    Tampoco honores y sí el desdén o el desuello de la crítica. Gracias por tu comentario que también es un placer, KnW.

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  14. CrisC Says:

    Creo haber escrito contra los banalizadores de la muerte.

    Que son los mismos que desconocen que la Vida es sagrada. Y contra los que la instrumentan en beneficio de su alma negra y de su mala conciencia tanto como de su colosal estupidez.

    Contra todo ese maniqueísmo soez que sólo ve la paja en el ojo ajeno y que jamás querría, como sí lo quiso Camus, pertenecer al partido de los que no se empeñan en tener razón.

    En efecto, Atticus, ni bromas ni silencio. Gracias por tu comentario.

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  15. teresa Says:

    Sí, yo también he asistido con interés a las distintas manifestaciones por los distintos muertos famosos de la temporada.
    Sentía cierto repelús por los chistes, efectivamente debe de ser por la educacion que nos dieron acerca de los muertos. Cuando, pensándolo bien, no sé por que hay que respetar más a una persona cuando ha muerto que cuando está viva. Pero …
    Y sentía ¿bochorno? como copartícipe de la especie por los dobles raseros, las hipocresías, la jeta de algunas declaraciones.
    Pero como estudio sociológico, ha sido interesante.

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  16. CrisC Says:

    Algo habrá en nuestra educación, bueno y malo, y algo ancestral por nuestras venas también.

    En cuanto al respeto, no sé, depende del muerto. Lo otro también, ese espectáculo de las muchas tartuferías y de la doble moral.

    Gracias por tu comentario, Teresa.

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  17. Krizs Says:

    Creo, quizás como tú, que me hallo entre la catarsis y ese a las finas vendas de Nefertiti.

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  18. CrisC Says:

    Ahí le andamos, no más, entre dos (catárticas) aguas. Gracias, Krizs, por tu comentario.

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