IMPRUDENCIA TEMERARIA

24:::febrero:::2017

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O

Hace días cometí una. De órdago. Gorda.

I

Llevaba todo el día en casa, ataviado como suelo estar en ella: unos viejos pantalones, una vieja camiseta, una vieja camisa y el pelo revuelto como si una turba de piojos ibuprofenoinómanos estuviera de farra en mi cabeza.

Caía el atardecer, y también la primera obscuridad. Bajé a tirar la basura.

II

Apenas me cambié, el calzado sólo. Y algo atusé el pelo.

En mi mano derecha la bolsa de basura y las llaves del coche y de mi casa. Llego al contenedor, lanzo la bolsa y detrás de ella fueron las llaves y un taco que solté en sefardita de Tesalónica.

Me asomé. No se veía ni un pijo liao en un trapo.

La gente que pasaba me miraba como se mira a un indigente, de ésos que llevan un gancho para el rebusque y arrastran una bicicleta destartalada que siempre me lleva al recuerdo del film de De Sica.

III

Como no veía las llaves, me metí dentro del contenedor.

Aquello estaba obscuro como boca de lobo y hacía un peste de echar la pota. Rompió a llover… Seguía pasando gente y empecé a jurar en otras vernáculas mientras removía el inmundicio.

Vi entre muchas mi bolsa de basura pero no mis llaves.

Y decidí echarlas fuera. Una, dos, tres… Allí había de todo además de bolsas. Seguía jurando, ahora lo hacía en tagalo. Y, de repente, de una bolsa salió un gnomo con mis llaves en la mano y un pack de birras.

Y nos pimplamos a dúo las arias incompletas de Bob Flipao Dylan.

IV

¿No me creéis? Hacéis bien, criscris, con un pirado es suficiente.

Lay Lady Lay. Bob Dylan.

dedicado al Frente de Liberación de los Gnomos de Jardín

© Vil Bill ::: 😀

10 Responses to “IMPRUDENCIA TEMERARIA”

  1. Miguel Says:

    Mmmm qué buen regalo el del gnomo¡¡

    y de qué tipo eran?

    Las hay de muchos tipos: rubias, tostadas, negras… estas últimas no las he probado mucho, pero prometo intentarlo en días venideros¡

    Unas dejan un saborcillo típico, son más de lo mismo, vienen bien para salir del paso, otras son dulces, y de cara a la galería diré que son mis preferidas, pero, sin embargo, son las amargas las que han calado en mí, ¿seré masoca?

    Eso sí, todas hay que tomarlas frescas¡

    Hablamos CrisC¡

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  2. CrisC Says:

    Había una de cada.

    A mí me gustan rubias, tostadas y negras. Depende de la ocasión. Sus sabores son distintos, también sus texturas y su dulzura siempre. Y su punto de amargor ayuda, no su amargura.

    Esteeee…, Miguel, estamos hablando de cervezas, ¿no?

    Gracias por tu comentario.

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  3. paraqueloleas Says:

    … pues mira que yo sí veo realista el relato… humm. ¿Que no habrá algo de verdad? Es algo que siempre he temido que me ocurriera: lanzar las llaves con el mismo brío con el que lanzo la basura 😉

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  4. CrisC Says:

    Más que realista, surrealista. Cuidado con ese brío, Páraq, que te vas detrás. Gracias por tu comentario.

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  5. josevi Says:

    Jajaja, qué relato más bueno. Conforme lo leía, te imaginaba en la situación. No importa si: “todos los personajes y entidades que aparecen en este ‘relato’, así como las situaciones del mismo son fruto exclusivamente de la imaginación del autor…” O está basado en hechos reales, pero me he pegado unas buenas risas. Gracias socio 😉

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  6. CrisC Says:

    Bueno, lo cierto es que cuanto cuento es realmente virtual o esteee… virtualmente real desde un punto de vista…, joerrr, ya me metí en un jardín como me metí en el contenedor. Y ya.

    Celebro tus risas. Gracias, socio, por tu comentario.

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  7. In Progress Says:

    ¿Y por qué no vamos a creerte?
    Nadie más estaba allí para contradecirlo…

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  8. CrisC Says:

    De vez en vez, a modo de vacuna, me sobreviene o implemento alguna chifladura. Y mantengo así el equilibrio psíquico necesario para seguir viviendo a la divertida.

    Gracias, Ip, por tu comentario.

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  9. Atticus Says:

    ¡Fotos, fotos|

    Porque debió ser delirante la contemplación del amigo revolviendo mondas mohosas, restos blandurrios de espaguetis y algún que otro resto de batallas sexuales.

    Y luego, vale, aparecen las llaves, impregnadas de todos estos deshechos de la vida menos épica, las llaves de todo eso, y a la cerradura sin necesidad de fluidificar sus mecanismos.

    Qué asco me está dando pensarlo. Qué más da si fue verdad o no lo fue.

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  10. CrisC Says:

    Qué no, que no, qué va…

    Todo limpito como la patena: las llaves, el gnomo, las birras y una bella unicornia sin papeles y en top less. Te lo juro por la Regina Olsen.

    Nuestro querido Don Fernando Montero hubiera referido a su tía Gertrudis y dicho: se non è vero, è ben trovato.

    No penes, Atticus, gracias por tu comentario.

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