TELEOPERADORAS

9:::febrero:::2017

395

O

Agosto, 03:57 PM… ūüė¶

I


– Ring, ring…
– Clic, ¬Ņs√≠?
– Buenas tardes, se√Īor. Mi nombre es Claudia y el objeto de mi llamada‚Ķ
– Disc√ļlpeme, por favor -le digo-, ¬Ņcu√°l es su nombre?
– ‚Ķ s√≠, se√Īor, buenas tardes. Mi nombre es Claudia y el objeto de mi‚Ķ
– Disc√ļlpeme, Claudia‚Ķ
Р… y el objeto de mi llamada…
– Disc√ļlpeme, Claudia, ¬Ņtiene un minuto para escucharme?
– ‚Ķ s√≠, se√Īor‚Ķ, claro‚Ķ, d√≠game‚Ķ
РVerá, Claudia, estoy de vacaciones y sesteaba…
– ‚Ķ se√Īor, yo‚Ķ
Р… no, por favor, no se disculpe. No tiene por qué hacerlo. Créame que respeto su esfuerzo. Y la respeto a usted.
– ‚Ķ comprendo, se√Īor, pero‚Ķ
РVerá, Claudia, le voy a decir algo que quizás no entienda, o sí, quién sabe. En cualquier caso, no me diga nada, por favor, no es necesario y se lo ruego. Será menos de un minuto.
– ‚Ķ claro, se√Īor‚Ķ

II

– Querr√≠a decirle dos cosas: una es que la quiero…
Р…
РY le deseo lo mejor del mundo, a usted y a los suyos. De corazón.
Р…
– Lo segundo es una vulgaridad, bien lo s√©, pero me lo pide el cuerpo y no acostumbro contrariarlo. D√©jeme decirle algo a la maquinita que nos graba a ambos: a todos esos altos cargos que a Claudia y a m√≠ nos obligan a esto…
– …
– … sabed que me cisco en cada uno de vosotros y en todos, partida de alima√Īas que inger√≠s ambros√≠a en vuestras comidas de trabajo pero excret√°is heces en vuestros consejos de administraci√≥n
– …
– … y en cada miserable informe, junta, reuni√≥n, brainstorming o conjura que urd√≠s en vuestros despachos rebosados de miasmas
– …
– … e incluyo en mi aversi√≥n a toda la caterva de politicazos mangantes, par√°sitos, eunucos, corruptos e in√ļtiles que los consienten‚Ķ, y a los reba√Īos de electores que los a√ļpan, ceban y mantienen en sus poltronas
– …
– … unos y otros prob√°is el se√Īor√≠o del Mal.
Р…
– ‚Ķ Pero a usted la quiero…, Claudia. A usted la quiero.
Р…
– Le ruego disculpe mis malas palabras. No me olvide, por favor, se lo ruego; hoy, al fin y al cabo, usted ha aliviado mi soledad.
– …
– …
– Buenas tardes, se√Īor.
– Buenas tardes, Claudia.

Soledad. Astor Piazzolla.

© Vil Korea

LA DAMA Y EL VAGABUNDO

19:::marzo:::2016

19d363bbfc3a49fde9a92f294c77ee72 Selfie de Nicole y Mark. Foto tomada de la p√°gina de Facebook de Nicole Segdebeer.

Hace días leí en redes una historia.

Nicole es una joven inglesa que pierde el √ļtimo tren a su pueblo. A punto de echarse a llorar y desesperada aparece Mark, un homeless de Londres que la acompa√Īa a un caf√© abierto toda la noche.

Lo hizo -cuenta Nicole, citando a Mark- ‚Äúporque era demasiado peligroso andar sola‚ÄĚ. Le dijo, despu√©s de compartir un caf√©, que ten√≠a que marcharse a por sus cosas, pero que volver√≠a a las cinco para acompa√Īarla a la estaci√≥n.

Mark tuvo que tomar un bus.

Nicole le pregunt√≥ despu√©s por qu√© hizo todo eso por ella, y √©l respondi√≥ que ‚Äúera el deber de un padre hacer que la hija de otro llegara a casa sana y salva‚ÄĚ.

La tríada de Verdad, Belleza y Bondad en boca de un vagabundo. En pie.

Yo soy padre de dos hijas, le doy las gracias a Mark por cuidar de Nicole y le prometo observar toda mi vida ese deber que menciona en su frase. Te doy mi palabra, Mark.

Happy Father’s Day. This song is for you…

https://youtu.be/2uRtNMFfF-g

© CrisC

NAVIDAD DE LOS CONJURADOS

24:::diciembre:::2015

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I

Hace a√Īos unos ba√Īistas gaditanos vieron llegar a la playa una patera.

Salt√≥ de ella una extenuada joven africana con su beb√©. Una de aquellas ba√Īistas lo puso a su propio pecho. Y le dio de mamar.

En el triunfo del Barcelona en la Champions de 2011, en Wembley, a Puyol, capit√°n de su equipo, le correspond√≠a el honor de recoger la Copa. Puyol dio el brazalete de capit√°n a √Čric Abidal, futbolista que reci√©n hab√≠a superado un trasplante de h√≠gado, y le exigi√≥ que la recogiera √©l.

√Čric Abidal tuvo el honor, Carles Puyol la gloria.

A principios de los ochenta un guardia civil vio cómo temblaba un joven etarra detenido, y le echó una manta por los hombros. No sé si lo movió la debilidad o la fuerza ancestral de la piedad.

Hoy en Lesbos hay hombres y mujeres hurt√°ndole ni√Īos a la Muerte.

A finales del siglo XIX, en una plaza de Turín, un hombre vio cómo un cochero golpeaba salvajemente con un látigo a su caballo. Se abrazó al cuello del animal y, en pleno llanto, se derrumbó para siempre.

Aquel hombre intempestivo fue el autor de Así habló Zaratustra.

II

En cualquier lugar del mundo alguien procura ahora la felicidad de otros.

De ellos escribe Borges en Los conjurados (1985) que ‚Äúest√°n conspirando‚ÄĚ, que se trata ‚Äúde hombres de diversas estirpes‚ÄĚ y que ellos ‚Äúprofesan diversas religiones‚ÄĚ o ‚Äúhablan diversos idiomas‚ÄĚ.

Dice el poeta austral que han tomado ‚Äúla extra√Īa resoluci√≥n de ser razonables‚ÄĚ, m√°s a√ļn, que parecen haber resuelto ‚Äúolvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades‚ÄĚ.

No creo ser digno de que mujeres y hombres así entren en mi casa, pero hoy celebraría tenerlos a mi mesa.

Feliz Navidad. NAVIDUL 3

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© CrisC

DEFENSA DE LA FILOSOF√ćA

9:::octubre:::2015

‚ÄúSe abreviaron los a√Īos de estudio, se relaj√≥ la disciplina,
se dejó de lado la Historia, la Filosofía, la Lengua (…) Quememos, quemémoslo todo (…)
Que la gente intervenga en concursos (…) Llénalos de noticias incombustibles (…)
Les parecer√° que est√°n pensando (‚Ķ) Y ser√°n felices‚Ä̂Ķ

Ray Bradbury. Fahrenheit 451 (1953)

Otros1PENSADOR

A finales de la Era AK‚Äô 47 de los Heresiarcas Natorp und Cohen, las tropas de √©lite del planeta N√Ľk√§b llegaron a los sistemas solares de la Galaxia 476PM.

Invadieron y luego sometieron sin mucha dificultad al Planeta Mayor del área, pese a que su ciencia y su tecnología casi igualaban a las de los invasores y su defensa militar era sofisticada y poderosa.

Después avanzaron sobre el Planeta Medio.

Durante nueve eones relativos intentaron sojuzgar la resistencia de sus nativos, fracasaron finalmente y su derrota les cost√≥ miles de vidas n√Ľk√§bias y una derivada implosi√≥n social y econ√≥mica que no pudieron superar hasta pasadas diez y una generaciones.

Los sabios de N√Ľk√§b analizaron la facilidad con que se venci√≥ al Planeta Mayor, y de igual modo el desastre frente el Planeta Medio, cuyas tecnolog√≠a y ciencia estaban a alguna distancia de los logros del Planeta Mayor y de la civilizaci√≥n invasora.

Obscuramente conjeturaron la causa de su derrota.

El informe presentado al Consejo N√Ľk√§bio suger√≠a que el coraje, la sabidur√≠a, el esp√≠ritu de lucha y el instinto libertario de los moradores del Planeta Medio fueron la causa √ļnica del fracaso de las tropas de √©lite de N√Ľk√§b.

Adjuntaron una descripción del sistema educativo del Planeta Medio.

La ense√Īanza de las matem√°ticas, de la tecnolog√≠a o de las ciencias experimentales era sobresaliente, pero las materias m√°s primorosamente cultivadas -cuyos relativos equivalentes estaban escasamente presentes en el sistema del Planeta Mayor y diferidas por irrelevantes en N√Ľk√§b-, eran otras.

Su denominaci√≥n era una extensi√≥n del nombre con el que esos moradores se dec√≠an a s√≠ mismos: las llamaban ‚ÄúHumanidades‚ÄĚ.

Otra extra√Īa ciencia ocupaba un singular lugar: una tal Filosof√≠a.

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© Vil Meister

LA COLECCIONISTA DE MIRADAS

29:::mayo:::2015

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Eligió el vestido y los tacones negros.

Se maquilló con sencillez. Recogió su pelo en un lazo gris, se puso el collar de perlas. Sin pendientes. Y el bolso de fiesta con cierre de corazón.

Llegó al centro y a la zona comercial en su Audi A3 Sedan.

Iba espectacular. Y empezó a deambular por las calles, miraba escaparates, compró ropa aquí y allá, unas sandalias, perfume. Y un reloj.

Entró en un bar, tomó café y un agua tónica. Salió.

Y ella miraba. Miraba miradas que la miraban. Miradas que por lo general eran de deseo, admiraci√≥n o de envidia. Y contaba: una, dos y hasta cuarenta y seis… Le parecieron suficientes.

Volvió a casa. Se arrojó desde el balcón a la calle.

© Six Roy

SECUENCIAS DE UN LUNES AZUL

26:::septiembre:::2014

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Bajo la basura y unos pl√°sticos.

Una lluvia lánguida se descuelga imperceptible, finísima, casi acariciadora. Una vecina vuelve de hacer running, así lo llaman ahora.

Un camarero recoge las mesas del bar. Canturrea.

Un tipo serio, o pensativo…, pasea a su perro. O quiz√°s su perro lo pasea a √©l. El portero de un edificio cercano sale a fumar un cigarrillo.

Una joven madre atiende al dulce embeleso de su cr√≠a, y al abuelo, atento como un bell√≠simo lobo a sus cachorros, se le advierte feliz y lleno de cari√Īo. Su mirada es todo un espect√°culo.

En las ventanas de las casas asoma una luz que aquieta el atardecer.

Oigo voces alegres en una pista de juegos y, atenuada, la conversación de unos paseantes. Una mujer cruza un paso de cebra cargada con unas bolsas. Unos adolescentes juegan a no sé qué enloquecido arte marcial.

La brisa compone una serena banda sonora.

No hay nada heroico en todo ello, nada fuera de lo com√ļn, pero siento que nada es insustancial en cuanto contemplo. Todo es azul. La llovizna amaina. Vuelvo a casa.

Como escribí hace tiempo, la vida es esto. O algo así.

http://youtu.be/OqNL9JG_36Q

© Six Roy

tenga paciencia con todo lo que a√ļn no est√° resuelto en su coraz√≥n
Rainer Maria Rilke. Cartas a un joven poeta.

92

He salido a dar un paseo después de cenar. Con Sole.

Yo fumaba. Una pareja se ha acercado a pedirme fuego y, sin m√°s, hemos pegado la hebra.

Hacía mucho calor, y hemos empezado por eso.

Ella es ingeniero qu√≠mico, o ingeniera, yo qu√© s√©. En paro. √Čl es profesor de secundaria. Ahora corrige ex√°menes de la P.A.U. De Lengua y Literatura. Me ha dicho que significa Pruebas de Acceso a la Universidad.

Le he preguntado si es duro con las calificaciones.

Me contesta ella, dice que tiene corregir 166 ex√°menes. Una locura. Y lo que es peor, a√Īade √©l, una verg√ľenza. Un fraude. Ella me dice, no obstante, que √©l tiene un particular sistema. Corrige, pone la nota y luego sube dos puntos.

Que por qué, pregunto. Esa generosidad.

Ahora contesta él, y que no es generosidad. Subo medio punto -dice- por el profesor que han tenido. A saber si ha sido buen profesor o no.

Subo otro medio punto por el corrector de la prueba -contin√ļa- porque as√≠ compenso al alza los errores que pueda cometer.

Otro medio más porque el examen lo pone un tipo de la Universidad que no sabe un pijo muflón de lo que pasa en los institutos. El pijo liao en una manta zamorana de pelo grueso. So gilipollas (laureado).

Y otro medio más porque el sistema educativo es una cagada que no deberían sufrir esos estudiantes.

Eso ha dicho. Y no me parece mal esa aritmética moral.

Las terrazas rebosaban de gente tranquila practicando el arte de la conversaci√≥n y, m√°s, el simple estar bajo un cielo tachonado de estrellas… Una delicia de primavera.

Se van pronto, a √©l a√ļn le quedan horas y d√≠as de dura correcci√≥n.

Enciendo un cigarrillo y de las sombras regresa la Sole to puta y zalamera. Con una sonrisa.

http://youtu.be/l_mseuOctZI

© CrisC