MOTHER ARETHA

27:::abril:::2018

Madre nuestra que estás en la Tierra,
aclamado sea tu nombre, venga a nosotros tu sagrada voz y sus ecos,
óiganse tus canciones más allá del Cielo.

El soul nuestro de cada día, cántanoslo hoy,
acógenos en tus brazos, Madre, como también acogemos nosotros
a quienes amamos, y no nos dejes caer en la tentación
de la desesperanza y la tristeza.

Así sea, Eva, Lucy, María, Diosa, Madre Aretha…

You Make Me Feel Like A Natural Woman. Aretha Franklin.
(interpretación soberbia, imposible describirla con palabras)

© Six Roy

Tonino Carotone


O

A punto de hacer clic advierto que en el post hay un regalo de Reyes.

I

Soy desmedidamente enamoradizo. De canciones.

2017 me trajo, junto a la rudeza de sus aperos de demolición, algunas canciones que me dejaron un nudo en la garganta y sal en mis ojos obscuros. Afortunadamente drenaron también mi corazón.

Redescubrí una delicadeza de Peter Gabriel: Don’t Give Up . Con Kate Bush.

The Man Who Can´t Be Moved , del grupo dublinés The Script, es la más deliciosa canción de amor que he oído en mucho tiempo. Quizás sea la mejor. No sé si quien me la regaló estará alguna vez a su altura.

On Melancholy Hill en la acariciante versión de Matt Forbes.

Descubrir la voz cristalina del cantautor chileno Manuel García ha sido un placer. Hablar de ti, Azúcar al café o La danza de las libélulas son canciones maravillosas de su (inencontrable) álbum Pánico.

O Home, de Dan Croll. Qué pijipastelísima alegría.

L’amore esiste y Distratto, de Francesca Michielin, son una preciosidad. También Sospesa, soberbia, de Malika Ayane. Ambas son italianas… Y Me cago en el amor, de Tonino Carotone, es una pasada maestra.

Otro descubrimiento: la extraña y poderosa Tocar el cielo, de Standstill.

Y la dulzura de Amar pelos dois, por Salvador Sobral.

II

La última a la que me he rendido es de hace unos días.

Es la versión que canta Rumer de What The World Needs Now Is Love, que cantó Jackie DeShannon en los 60 y que está llena de frescura y evocaciones. Oí una distinta a ambas una noche en los títulos de crédito de una peli.

La conocía de siempre, pero no sabía el título. Al final di con ella.

Luego oí versiones de Sara Bareilles, de Anna Karwan, de Missi Hale, de Dionne Warwick, de Stacey Kent, de Andrea Ross o una deliciosa y coral que titulaba “Broadway for Orlando”. Oí éstas y otras, varias veces.

Y la de ella, Rumer, ¿qué puedo decir? Escuchadla…

Algunas de las canciones de este post exigen el tributo de la publicidad, aun así, seducido, os las recomiendo. Todas las canciones hablan de mí (2010) es un film de Jonás Trueba. Pues eso.

Algo tienen que me desarma.

“para alumbrarnos, nosotros los poetas
quemamos hace tiempo el azúcar de las viejas canciones
con un poco de ron”

León Felipe

© CrisC

EL OBOE DE GABRIEL

17:::noviembre:::2017

más cierto que la luz del mediodía
juan de la cruz

Un dios niña de cualquier religión o de ninguna,

que en una enlentecida tarde del Mundo adormeciera sus ojos, que olvidase entre las flores su cuidado y con su dulce aliento diera sentido a la Belleza, al Universo y a la Vida…

sonaría así, exactamente así…

Gabriel’s Oboe from The Mission Ennio Morricone 2002 Arena Concert.

© Six Roy

HAY DÍAS

2:::junio:::2017

“Lo que soñamos es lo que nos mantiene vivos”…
De la canción Hay días (2013). El puchero del hortelano.

“Hay días en los que la Belleza nos pertenece enteramente,
a nosotros, días en los que desnuda sus pechos sólo para nuestra sed,
porque la sabe infinita aunque no alcance a comprenderla (…)

y porque amamos la Vida,
porque la amamos tanto que nos jugamos la nuestra para ganar
apenas un poco de desierto (…)

insumisos monstruos de abismo
que devoran alas calientes de ángel y chucherías de a céntimo,
fieras lobo en las simas de una luna de la que somos
hueso, sangre, soplo y fulgor (…)

y volvemos a Nietzsche y a las canciones,
a Sade y a Bukowski, a los poetas, o nos pegamos fuego
con un single malt y unos marlboro,
tirados en una cama sin mujer (…)

Hay días en los que el mejor poema es una eyaculación (…)
Hay días en los que sólo la Belleza existe. Y la lluvia”.

Fragmentos del post… Y la lluvia (CRISCRACTAL, 2008).

Hay días. El puchero del hortelano.

… mi gratitud a El puchero del hortelano & Bersuit Vergarabat por tan alegre, deliciosa y vivísima canción

© Six Roy

DíAS SIN LICANTROPíA

17:::febrero:::2017

descarga

lic-sabrewulf

No sé ni imagino cómo.

De algún modo supo The Cinematic Orchestra ponerle belleza y acordes al modo exacto en que invadió mi corazón y amé a una criatura de veinte años en aquellos extraños días sin licantropía.

¿Me habrán hackeado la sangre?

Arrival of the Birds (Extended). The Cinematic Orchestra. 31’10”.

© CrisC

music_never_stopped

Es un emotivo film basado en un hecho real.

Es una película sobre la carga emocional que contiene la música y más exactamente sobre su poder terapéutico. Encantará a los musicoterapeutas y a los amantes de Grateful Dead y de la música en general.

Es un film para el hijo que echa de menos a su padre. Yo mismo.

O para el padre que quiere recuperar a un hijo y hace lo que sea. Y para neurólogos en ciernes o para los consagrados. Para los que gustan de un cine de sentimientos.

Es un cine para chicas de las de antes. Y lo es para mí.

Para cualquiera que tenga neuronas en el cráneo en vez de esparto, corazón en vez de una morcilla o piel en vez de jarapa para tapizarle el culo a un tröll.

Es una película sobre la música más esperanzada que hubo nunca.

A ratos y al final resulta algo sensiblona, no es un gran film, pero a quien me ponga pegas le mando padrinos de Calabria, los tres mokosovares que tengo a sueldo o a una prima lejana con ganitas.

A elegir. De ná.

https://youtu.be/GD0xgD9f5Fk

© VilBill

ESE AMIGO DEL ALMA

16:::octubre:::2015

PIANISTA 1

vitale

Es una de las composiciones más deliciosas que he oído nunca.

Es difícil poner palabras a la música, lenguaje a otro lenguaje. Difícil. Diré que me suena a como me suena una anhelada lluvia, un beso lleno de frescor. A cristal líquido y nieve en el ansia de mi boca desnuda.

Como si un aire sutil e inesperado aventase en el pecho una esperanza.

Algunos acordes parecen emerger de la tierra y a la vez bajar del cielo a buscar la lenta agonía de mi abrazo. Y cómo hiere y cauteriza mis oídos la insistencia de esos vientos metálicos.

Los teclados de Lito Vitale aman la Vida y la celebran.

El bajo de Marcelo Torres es inefable. Atentos al solo que dura poco más de un minuto a partir del 3:50. No hay palabras… Pocas veces, muy pocas, se ha escrito e interpretado algo de esa calidad, calidez y dulzura.

Es una de las composiciones más bellas que he oído nunca.

http://youtu.be/LqTIk1toZwM
Lito Vitale Cuarteto. Ese amigo del alma (1988).

© Six Roy