© CrisC

I

Una noche cualquiera de este verano. Son las dos y pico.

Intento dormir. Imposible. Cojo un libro: Las Nubes, Aristófanes. Es un panfletillo tueste contra Sócrates. Luego un ensayo: El duelo de los ángeles, Roger Bartra. Muy interesante. Leo un rato largo.

Y luego otro rato de radio, que apesta a desprecio al oyente lúcido.

Me entra un hambre bruta. Son las 4’40. Me voy a la cocina. Tuesto pan y le añado un filete de salmón ahumado, cebolla roja, pepino (holandés) y rodajas de rabanito. Y rallo unas semillas de cilantro.

Me lo echo al coleto con una Carlsberg. ¿Y si luego un gin tónic?

II

Mientras devoro, pongo sin sonido la tele. De pena.

En una cadena local hay pornofantasías… Y en la parte baja de la pantalla Susi y Carlota muy solitas buscan amiguito para trío, gordita pelirroja quiere “extrenarse” con joven bien dotado y maduras viciosas.

Me estupefacta la poética minimalista de esta pornonarrativa venal.

III

A todo esto yo con el salmón a dos carrillos.

Y estos dos pavos de la foto que me espetan tío pírate de una vez que queremos dormir y tu careto de insomne no nos deja. Y yo hijos de perra cerrad el hocico.

Una manopla con ojiva nuclear les voy a meter que se van a enterar.

Me voy al pulguero, les digo, pero antes manuscribiré unas notas para un post. Y luego me voy al PC a pergeñar el borrador. ¡Loco! Otra vez los cánidos. Los voy a liofilizar y mandar al sureste asiático.

06:29. El artículo, liquidado. Y a éstos les tiro unas fotos (para el pasaporte).

IV

Cayó el gin tónic. Y luego yo.

Abel Korzeniowski. Come, Gentle Night.

© Vil Bill

FILOSOFÍA (IM)PURA

26:::mayo:::2017

la lechuza de Minerva emprende su vuelo al atardecer
GWF Hegel

12805986_1021750931231941_2340695539086655850_n © SantiagoPGM

En el comienzo de la Filosofía fue el asombro –dijo el filósofo griego.

Y así peroran hoy los filósofos cuando quieren dar cuenta del origen del filosofar y aun de la Filosofía misma, ay, criaturas, animalicos, miracielos e intempestivos popochos…

Y ahí le andan, güey, no más con sus raras sabidurías. Qué ricos.

Dicen que Occidente devino en ser lo que es porque aquellos griegos se sorprendían de que las cosas fuesen lo que eran: todo les causaba maravilla, perplejidad, ansia de saber y admiración.

Y como andaban estupefactados por la polis con la boca abierta de puritito deslumbramiento, zas, de vez en vez caían en una zanja, provocando la risa de la muchacha tracia o al Poder.

Y ahí le andamos hoy, padrísimos de tanto pensar como ellos.

Así, cuando con semblante serio un filósofo mira en lontananza y abre las espitas de su sesera, el personal da en pensar que se trata de cosas de mucha enjundia y hondura.

O que es un flipao de alta competición.

Algo habrá de verdad en todo ello si lo ha dicho gente muy principal del pensamiento, como algún que otro esdrújulo griego o medieval y de consuno lo recuerdan sus émulos.

Y la modela de la foto (que es very hegeliana) haciéndome ojitos: xfa, para.

Cumbia epistemológica. Les Luthiers.
Monólogo inolvidable: Carta mal leída. Daniel Rabinovich.

… con mi gratitud a Les Luthiers y especialmente a Daniel Rabinovich
© Vil Meister

50 SOMBRAS DE GÜEY

12:::mayo:::2017

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I

No he leído la novela de las fifty sombras ésas…

Por lo que oí y a quienes oí, me pareció que la cosa era muy ligth, sufleflux y beatorra. Me sorprendió la transversalidad, ¿quién no ha leído el ripio o visto el film? Y de ello colegí el mucho neopuritanismo disfrazado y triunfón.

Empecé a ver la peli en la tele, a los 20’ me puse una birra y fútbol.

II

Creo que hay una segunda parte (se fusila poco a este lado del Río Pecos).

III

Hubiera estado mejor esta otra versión…

Imaginad a un Edipo chingón espetándole a su padre en aquella pendeja y tanática discusión: “hey, güevón, no vayamos a rompernos la madre por esta pinche trompada. ¡Y que viva Tebas, cabrones!”.

Y a Yocasta gritándole a Edipo: “ya más no mames, güey”.

IV

Ustedes no sé, gachupines, yo prefiero la versión mex y unas chelas.

Felicidades. Pedro Vargas & Julio Iglesias

© Vil Bill

LEO SIN LEER EN MÍ

21:::abril:::2017

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I

Últimamente salgo poco, muy poco, casi nada o nada -bueno, algo salgo…

II

Al casi no salir, no salgo casi (veo que pilláis al vuelo el sesgo tautológico).

Ni al mundo, el demonio o a la carne salgo. Y me doy entonces a la molicie hogareña, a saber, al telefutboleo, la birra en vena, la mucha pizza o al fruto seco. Todo ello sin mesura ni temor de Dios. A tuttiplén.

Y me he atocinao, plop, a lo menos 666 gramos en canal (plus).

El hígado tampoco me anda muy católico y se me insurrectan la igm, los triglicéridos y no sé cuántas tribus metabólicas de ésas que pululan por los vasos y vericuetos hemáticos de my body nice.

Voy a tener que hacer tremendísima dieta, eso sí, no sin mis bio.

III

Y acudiré con religiosa regularidad al gym, a resoplar como un ciclao.

Pero ojalá esto fuera lo peor, lo más difícil, y no, lo peor es que entre birra y birra, gol y gol o quattro stagioni y barbacoa, uff…, miedo me da la confesión: ¡me dio por leer! ¡Oh, sí, leer! ¡Yo! Válgame Dios…

De todo, criscris: ensayo, poesía, narrativa, teatro… Adicto total.

Y hasta he comprado un nuevo libro, oh Señor, gordo (el libro, no el Señor), con su proemio, epílogo, apéndices, notas a pie de página y sin dibujo alguno. Y estoy que me leo encima y leo sin leer en mí.

III

Y, claro, he entrado en pánico. ¡Jelp!

Bolero Lento. Piero Piccioni (BSO Crónica de una muerte anunciada).

© Hanníbal Léctor

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En la Fnac cambiaron de sitio los libros de Filosofía. Dos veces.

En el espacio donde estaban antes junto a otras materias hay ahora cómic, manga y novela gráfica. En cristiano de mi tiempo: tebeos.

Vi poco niño allí y sí frikazos con espolones del mesozoico. En fin.

Habilitaron otro sitio para ellos (para los libros, digo), pero debió de ser provisional porque hoy ya no estaban donde los colocaron la primera vez; en su lugar: novela de terror, negra, romántica (sic) y ciencia ficción.

No está mal, algo de todo eso tiene la filosofía. Y de humor.

Ahora sus libros se encuentran en un tortuoso rincón que se presta a la promiscuidad, oh sí, y a uno le acomete la tentación de abrirse la gabardina y exhibir gallardamente, por ejemplo, algo de Władysław Tatarkiewicz.

O del marqués, la filosofía ésa del boudoir

Yo los hubiera puesto junto a los de parafilias, qué digo, en las mismas parafilias…, la filosofía lo es, pero no, acampan junto a unos anaqueles cuyo letrero reza “espiritualidad” (y digo sin segundas lo de “reza”).

Os espero en el lugar, al atardecer (imprescindible cita previa).

“…I’ll wait until the evening gets late and I’m alone with you”.
Frank & Nancy Sinatra. Something stupid.

© Hanníbal Léctor

20160923_195637 PATÁN

IMPRUDENCIA TEMERARIA

24:::febrero:::2017

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O

Hace días cometí una. De órdago. Gorda.

I

Llevaba todo el día en casa, ataviado como suelo estar en ella: unos viejos pantalones, una vieja camiseta, una vieja camisa y el pelo revuelto como si una turba de piojos ibuprofenoinómanos estuviera de farra en mi cabeza.

Caía el atardecer, y también la primera obscuridad. Bajé a tirar la basura.

II

Apenas me cambié, el calzado sólo. Y algo atusé el pelo.

En mi mano derecha la bolsa de basura y las llaves del coche y de mi casa. Llego al contenedor, lanzo la bolsa y detrás de ella fueron las llaves y un taco que solté en sefardita de Tesalónica.

Me asomé. No se veía ni un pijo liao en un trapo.

La gente que pasaba me miraba como se mira a un indigente, de ésos que llevan un gancho para el rebusque y arrastran una bicicleta destartalada que siempre me lleva al recuerdo del film de De Sica.

III

Como no veía las llaves, me metí dentro del contenedor.

Aquello estaba obscuro como boca de lobo y hacía un peste de echar la pota. Rompió a llover… Seguía pasando gente y empecé a jurar en otras vernáculas mientras removía el inmundicio.

Vi entre muchas mi bolsa de basura pero no mis llaves.

Y decidí echarlas fuera. Una, dos, tres… Allí había de todo además de bolsas. Seguía jurando, ahora lo hacía en tagalo. Y, de repente, de una bolsa salió un gnomo con mis llaves en la mano y un pack de birras.

Y nos pimplamos a dúo las arias incompletas de Bob Flipao Dylan.

IV

¿No me creéis? Hacéis bien, criscris, con un pirado es suficiente.

Lay Lady Lay. Bob Dylan.

dedicado al Frente de Liberación de los Gnomos de Jardín

© Vil Bill ::: 😀

FILOSOFÍA PRÁCTICA

19:::septiembre:::2016

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“Vacaciona una madrugada agosteña y hace una caló cebona y genocida.

Morfeo anda de jarana en los suburbios virtuales de Matrix, ergo no hay quien duerma, y me da por anotar este post sin norte y otro de gran enjundia. Prescindibles ambos para el lucífero decurso de las Perseidas.

Pido un deseo. Al PC se la manfinfla y me escupe fuego en el mismo hocico.

Estoy como mi augusta madre me trajo al mundo (descontando, favor, los oros) y empapaíto hasta las cejas de sudor (por fuera) y de single malt (por dentro). Me derrito.

Y han caído unos cigarrillos de la salida de esta noche.

Que si fumar mata (en el paquete) y que si pulmones sanguinolentos, encías negras y todo eso. Puro Gore. Y ya sé, ya sé, no debo fumar. Para tranquilidad de mis deudos: fumo muy de vez en vez, poco, y bebo menos.

Ahora, por ejemplo, agua con gas (que no salga de aquí, por Baco).

Sudo una jartá como para enjabonarme. Mañana no iré al gym, ni a la beach, ni a las rebajas. Voy a filosofar en el sofá… ‘Filosofar’ (del lat. philosophāri, y éste del gr. φιλοσοφεῖν philosopheîn): amor al sofá”.

¿O creíais criscractalinas criaturas que la filosofía era otra cosa?

“la filosofía, siempre intempestiva”…
Gilles Deleuze

Hace calor. Los Rodríguez.

© Vil Bill

Gilles Deleuze – Post-scriptum sobre las sociedades de control