EL OBOE DE GABRIEL

17:::noviembre:::2017

más cierto que la luz del mediodía
juan de la cruz

Un dios niña de cualquier religión o de ninguna,

que en una enlentecida tarde del Mundo adormeciera sus ojos, que olvidase entre las flores su cuidado y con su dulce aliento diera sentido a la Belleza, al Universo y a la Vida…

sonaría así, exactamente así…

Gabriel’s Oboe from The Mission Ennio Morricone 2002 Arena Concert.

© Six Roy

AMOR Y ODIO

10:::noviembre:::2017

“¿Qué era yo?
La pregunta no dejaba de martirizarme (…) a partir de ese momento
declaré una guerra sin cuartel a la especie”.

Mary Shelley. Frankenstein o el moderno Prometeo (1818).

:::

I

Se suele decir que están a un paso el uno del otro.

II

Puede, no sé, hoy es muy fácil decir y muchos son los decires.

Por ejemplo, sobre el amor y el odio se dice que si algo se ha querido o se quiere mucho, o a alguien, luego se odiará de igual modo, o acaso más, si no se obtiene o se pierde.

Como tantas otras cosas no sé si suena a simpleza o a simplicidad.

Quizás el sapiens no necesita tanto amar u odiar cuanto sentir algo para saberse vivo, sea lo que sea; y cuando ya no se ama, odiar queda muy a mano y la venganza se oferta como arma de esa necesidad.

Lo cierto es que de necesidad a necedad hay muy poco trecho.

Ese paso no lo es, pues, de un sentimiento a su supuestamente contrario cuanto la permanencia en el sentir mismo, sólo que de otra manera. ¿Difícil? Quizás necesitamos sentir algo. Lo que sea. Eso es.

Y tan panchos los tres por el camino verde que va a la ermita.

III

No sé si en lo que acabo de escribir hay claridad.

Este post viene a cuento de aquel infortunado monstruo de Frankenstein, necesitado de un amor y calor que se le negaba. De ahí que la criatura eligiera el Mal cuando haber hecho el Bien le fue retribuido con bajezas.

Dicta la Elegancia compadecer al monstruo y no serlo.

Defensa del monstruo. 1 de Junio de 2013. Criscractal.

© Vil Korea

© CrisC

I

Una noche cualquiera de este verano. Son las dos y pico.

Intento dormir. Imposible. Cojo un libro: Las Nubes, Aristófanes. Es un panfletillo tueste contra Sócrates. Luego un ensayo: El duelo de los ángeles, Roger Bartra. Muy interesante. Leo un rato largo.

Y luego otro rato de radio, que apesta a desprecio al oyente lúcido.

Me entra un hambre bruta. Son las 4’40. Me voy a la cocina. Tuesto pan y le añado un filete de salmón ahumado, cebolla roja, pepino (holandés) y rodajas de rabanito. Y rallo unas semillas de cilantro.

Me lo echo al coleto con una Carlsberg. ¿Y si luego un gin tónic?

II

Mientras devoro, pongo sin sonido la tele. De pena.

En una cadena local hay pornofantasías… Y en la parte baja de la pantalla Susi y Carlota muy solitas buscan amiguito para trío, gordita pelirroja quiere “extrenarse” con joven bien dotado y maduras viciosas.

Me estupefacta la poética minimalista de esta pornonarrativa venal.

III

A todo esto yo con el salmón a dos carrillos.

Y estos dos pavos de la foto que me espetan tío pírate de una vez que queremos dormir y tu careto de insomne no nos deja. Y yo hijos de perra cerrad el hocico.

Una manopla con ojiva nuclear les voy a meter que se van a enterar.

Me voy al pulguero, les digo, pero antes manuscribiré unas notas para un post. Y luego me voy al PC a pergeñar el borrador. ¡Loco! Otra vez los cánidos. Los voy a liofilizar y mandar al sureste asiático.

06:29. El artículo, liquidado. Y a éstos les tiro unas fotos (para el pasaporte).

IV

Cayó el gin tónic. Y luego yo.

Abel Korzeniowski. Come, Gentle Night.

© Vil Bill

LIBÉLULA DE CORAL

27:::octubre:::2017

… belleza que quiero olvidar/ me llama,
me viene a buscar/ me hace soñar (…) quisiera volver a besar
hasta sangrar

La danza de las libélulas. Manuel García.

I

Vuelve hoy aquel murmullo dulce y trovador
y se abalanza blandamente sobre mí, sobre aquella infancia tuya y mía.
Emergen de nuevo tu infinita latitud y los pliegues de tu falda,

la serena danza de tus caderas de niña
y tu boca de hiperbólica anchura, la curva de los pechos que aún no tenías,
ni la edad, la divertida esgrima de mis dedos en la desnuda pureza

de tu angélico pubis.

II

Imagino el dolor y la áspera náusea de aquellas agujas
que luego horadaron tu piel con feroces luces en ansias homicidas
desangrando tu inocencia.

III

Y te avienes hoy a mi corazón roto, vuelves a mi entristecido verbo
en esta noche de Getsemaní. Y eres como una pálida brisa que invade mis insomnios, la grieta de mi corazón,

cuando ya profeso el obscuro privilegio de hablar a solas

y los ruidos de la casa,
fumar con desmesura, deambular como una bestia herida
o el mucho beber… son los ritos que me empujan a los arrabales del alba,
cuando el frío es, de todo, lo menos frío.

Y la desesperanza acaba por ungir mis ojos con sueño al fin. Al fin.

De Poemas de la deserción (1992).

Hablar de ti. Manuel García.
La Danza De Las Libélulas. Manuel García.

In Memoriam C.
© CrisC

HERR ATTICUS UND OKTOBERFEST

20:::octubre:::2017


:::

Olvidé la palabra que quería pronunciar (…)
y mi pensamiento, incorpóreo, regresa al reino
de las sombras.

Ósip Mandelshtam


Me gustó Configuración, un post que Atticus publicó en Junio.

Y puse un comentario que también me gustó (y a mis abuelas). Decía yo que hay experiencias que se resisten al poder captor de la palabra, una caricia por ejemplo, o cuando mi lengua se adentra en la encendida boca de ella.

O cuando algo mueve mis ojos y no pocas veces a las lágrimas.

O al gritar gol y subirme de un salto a la mesa al grito de banzai como un poseso. Pos eso. Cierto que escribí un día que la filosofía consiste en ponerle a las cosas su mejor nombre.

Y le decía yo a Atticus que ambos somos, plop, contradictorios y poetas.

Y que no me explicaba cómo no ardían nuestras agendas, redes y telefonías. Al menos las mías… Seguro que él no da abasto con eso y lo acometen hordas féminas con oktoberfesteras intenciones eugenésicas.

Que les hablase de mí (a ellas), le dije yo (a él), y ya yo si eso.

Ni mu debe de haberlas dicho (a ellas) porque aquí estoy sin vender una escoba ni comerme un colín. Y traigo esto a colación como denuncia y para que lo sepa toda España y sus muchas colonias de ultramar…

El Atticus es un rata, un avaricias y un to pa él.

Clavado En Un Bar. Maná.

… dedicado a Atticus y a sus Bier Fräulein
© Vil Bill

Y AHORA QUÉ, CATALUNYA.

10:::octubre:::2017

Españolito que vienes/ al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas/ ha de helarte el corazón.

Campos de Castilla (Proverbios y Cantares, LIII). Antonio Machado.

I

Qué envidia me dan.

Los que nunca dudan, jamás, los que se saben del lado de los buenos, siempre, los que tienen de su parte la razón, la fuerza y la parte contratante de la primera parte.

Los que le mamarían el fuet a Piqué. Los que se lo cortarían.

Cuando es mi vena racional la que pita, entonces asumo el derecho a la autodeterminación; y si sí, a cascarla y adiós muy buenas, humo, y si no, pues cada uno de su tabaco y el encendedor a medias.

Si manda mi córtex, soy entonces analítico, mesurado y comprendiente.

Cuando es mi vena límbica, les daría leches hasta en el cielo de la boca por tantos silbidos al himno, curas, racismo y clasismo de ricos. Y a los otros por tanta derechona, espadones, banderas con torazo y más curas.

Subido a un Leopard 2 les ponía el barrio como un bebedero de patos.

II

Y ahora qué, Cataluña…

El independentismo catalán ha amamantado a su grey con el delirio de las utopías. Como si no supiéramos la diabólica distopía que anida en ellas. Y así imberbes neuronales creen que verán el paraíso.

Voy a contenerme para que la risa no me deshilvane el escroto.

Pero han propiciado algo peor, mucho peor, han despertado al momio del nacionalismo español. Mucho me temo que por algunas décadas más, muchos identificarán lo español con figuras e iconografías anacrónicas.

Unos y otros son sicarios del mismo señor. Y apestan a muerte.

III

I ara què, Catalunya…

Menos mal que hay quienes alzaron sin odio sus banderas: quienes sin marrullerías luchan por otras, quienes en la suya desplumaron al aguilucho, quienes abrazan la que abrazó el exilio y que es una de las mías.

Menos mal que hay quienes hacen de sus banderas nubes claras y no lanzas.

Aunque enseñe la Historia que nunca triunfaron.

IV

Y ahora qué, CrisC.

Mi ángel, hijo de la Ilustración, me dice -CrisC, debes abogar por un referéndum en Cataluña. Mi demonio, hasta las cejas de adrenalina por lo general, me dice -córrelos a capones hasta Perpignan.

Suelo optar casi siempre por uno y el mismo. No sin desgarros.

… dedicado a cuantos españolitos sostienen cada día el pensamiento
© CrisC

SAPIENS EN LA NIEBLA

6:::octubre:::2017

“Hay días en los que me invade un sentimiento más sombrío que la más negra de las melancolías: el desprecio hacia los hombres”. Friedrich Nietzsche. El Anticristo. § 32.

1

Kubrick lo filmó en su milenaria Odisea.

En una secuencia maestra, fijada ya para siempre como icono de la historia del cine, el primer acto del primer ancestro de la especie humana consiste en el uso de un fémur para matar a un semejante.

Y desde entonces el sapiens le ha cogido gusto a la quijada cainita.

¿A qué tantísima sangre fácil? ¿Y por qué los intentos de finiquitar esa fatalidad no han sido menos fatales? ¿Qué negra hez ha hecho posible a una criatura tan lerda, biliosa y abyecta?

A menudo me pregunto el porqué de idiocia tan infinita.

El capitalismo, los diversos estalinismos, el fascio, las religiones o los populismos caribeños no son una perversa y transitoria manifestación de esa maldad sino su expresión natural. O los nacionalismos.

¿Es necesario repetir esto último?

El malvado qua arquetipo no lo es por accidente sino por contumacia fisiogenética o yo qué sé; y el gilipollas que lo padece y amamanta, también. Son naturaleza y adoctrinamiento.

La estupidez humana no es menor que la de un hámster en su rueda.

“These mist covered mountains are a home now for me”.
Brother in arms. Dire Straits.

© Vil Korea