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I

Quién no ha dicho alguna vez ráscame la espalda.

Y hemos dicho ahí, sí, un poco más abajo, no, más arriba, más fuerte, o no, hemos dicho no tan fuerte, más despacio, “despacito”, “pasito a pasito”, y sin más, con la voz desvaída, hemos dado las gracias.

Al cabo de poco, sin embargo, volvía a picarnos lo mismo. O más.

Porque sólo uno mismo sabe dónde, cómo y cuánto le pica. Y no es fácil que otro u otra, o el entero equipo de natación sincronizada de Uzbekistán, dé con el punto exacto, el tiempo y el ritmo, la extensión, la presión justa…

Nadie nos rascará como nosotros lo haríamos.

II

Rascar y pensar… Pensemos.

Esto de la picazón, anécdota de poca trascendencia si se quiere, pone de manifiesto la dificultad de salir de las fronteras de uno mismo para entender al otro. Cuán poco común resulta.

Rousseau lamentaba esa imposibilidad de saber acerca del otro.

De todo ello se coligen problemas filosóficos que vienen de antiguo y que a mí, a día de hoy, me ponen poco… Se trata del solipsismo y de otras lindezas gnoseológicas, ¿veis?, ya acabo de soltar unas palabrotas.

En su favor diré que la filosofía trata de la Vida.

Acabamos por lo general en las lindes de nuestros epitelios, y sólo algunas almas bonísimas se afanan por llegar a las necesidades de las otras criaturas. En el entretanto el vulgo mercadea con los muchos imperios del Mal.

Me pica la espalda, voy a coger un cuchillo de la cocina.

Amamos el pensamiento (…) porque amamos la vida. Aristóteles, “Protéptico”, B 73.

© Vil Korea

QUERIDA TUYA

4:::mayo:::2018

I

Querida digo apostado en las almenas de mi desprecio.

Que cuando se te ha vivido se advierte, tarde, tu esencial podredumbre; y también que nunca habrás de ser la criatura que se alce sobre sí misma hacia el futuro. Perecerás por tu propia viboricia.

Alimaña que lo fuiste desde la raíz y el principio. Mala.

II

Eres miserable a fuerza de elemental e incompleta.

Y así con cuantos multiversos especímenes te avalan, así eres, burda, poligonera y reinona que infundadamente cree que todas las criaturas le son debidas por no se sabe qué débitos.

Oblicua, torticera y taimada. Prescindible.

III

Tu bajío constitutivo exuda tu maldad.

Eres el nutriente básico de todos los totalitarismos, de todas las ignominias, de todos los fracasos. Eres la nodriza de todas las religiones, señora de todos los fraudes y la gran jinetera bíblica.

En la ínfima satrapía en la que reinas yo te acecharé desde las sombras.

IV

Maldigo el azar que me llevó a mamarte las ubres, querida Especie.

Two Socks. Dances With Wolves (1990), Kevin Costner.

Y todavía hay quien pregunta por qué prefiero los perros a las personas.
Arturo Pérez-Reverte

© Vil Korea

DE TRINCONES Y EMPANAOS

6:::abril:::2018

Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es filosofía.
Sirve para detestar la estupidez, hacer de la estupidez una cosa vergonzosa.

Gilles Deleuze

O

Aviso para melindres: entro en mode vil destroyer (con autocensura).

I

No me van los políticos en general… En general -digo.

Y también en general creo que tanto los profesionales como los aficionados son unos enfervorizados mangantes y, por ende, unos cabronazos con pintas. En general.

De izquierdas o derechas. Son beaterías distintas (y complementarias).

Los acólitos de las derechonas y centrismos globales están ahí para trincar. Ése es su programa. ¿Es que algún tocador de perineos puede creer otra cosa? ¿Se puede ser más lerdo?

Y los de las izquierdas están tan empanaos que dan risa. Y pavor.

O bien les da por los anacronismos fósiles o bien por el floje sociata para hacer del capitalismo basura digerible -algo con rostro humano; o por los nacionalismos . Y es que es para rilarse.

Cuánto sufrimiento ha generado y genera el sueño de la razón. Inútiles.

II

Unos metiendo mordida en todas las salsas.

Otros buscando a Dios, un sentido a la vida, salir en la foto, más, para agenciarse una pava presentona o a un proveedor del que presumir con las compipilates tomando chococafeticos (lo sorry, conste que avisé).

Y es que no se trata de política sino de antropología básica. Burros.

No me excusaré por mi lenguaje faltón y procaz que espanta a mojigatos de todos los pelajes: ¡que se excusen ellos por ignorarlo todo del alma humana y lo esencial de sí mismos! ¡Basta ya de sublimar!

Qué complacida inconsciencia la de estas doctas criaturas.

III

Si el enfoque fuese otro…

Si todo grupo humano partiese de una desconfianza radical respecto de sus dirigentes, de todos, y arbitrase mecanismos de control eficaces, paranoicos, brutales, justos…, otra pellica nos luciría.

Ya oigo al tontolculo de turno que si la educación… Qué manopla le metía.

A los que trincan, garrote. Vil.

A los que roban, dilapidan o prevarican se los cuelga del pelotari (si fuere doble equis, del chicholín) en una plaza pública. Y si fuese Navidad…, pues de los mismos pero con espumillones y brillobolitas (la estética siempre).

Y a secar al sol, como los pulpos.

IV

Si no tendré razón, bueno, ni empeño en tenerla (uy, lo que me he callado).

Es increíble la cantidad de problemas que se podrían solucionar con una motosierra.
Dr. Gregory House

© Vil Korea

BESOS DEVUELTOS A LA LLUVIA

25:::marzo:::2018

… “solo queda,
ante la imposible distancia de la cercanía,
empaparnos de sol y lluvia”

Coeliquore

Ya tengo mi PC después de veinte y algún día más.

Cada vez que reparan algo en un ordenador, le dan un tajo brutal a algo más que cables… Parafraseando a Eastwood en Sin perdón, diré que le quitan todo lo que tiene y podría tener. O casi.

Palabras que eran cordiales e imprescindibles desaparecen.

Y no sólo eso. Extraños monstruos que gestionan La Nube han decidido cambiar las cosas. Y donde había tanto de tu vida, esas  cosas ya son otras y es otro el aspecto.

Lo de La Nube es una distorsiva quimera, viven en El Castillo.

Obscuras ciberalimañas han decidido sobre tu vida, sobre la forma que tendrán a partir de ahora tus palabras, tus imágenes, los modos con que las dibujas sobre el cristal.

Porque el criterio del monstruo es la codicia. Y nada más.

Menos mal que algunos días ella asaltó los muros de mi soledad y quiso refugiarse en mi boca con hambre líquida… Y pude entonces robarle los besos que quisieron ser robados.

Se los devuelvo ahora como le gustan. Dentro de ella.

Caught Out In The Rain. Beth Hart.

… dedicado a quienes y aquí me concedéis el regalo de vuestro afecto
© CrisC

EL SÍNDROME DE PROCUSTO

9:::febrero:::2018

Las personas te quieren ver bien, pero nunca mejor que ellas.
Dr. Gregory House

I

Lo leí en un artículo de María Hidalgo.

Es la envidia que se rumia contra quienes son excelentes en algo y en la insoportabilidad de ser menos que ellos. Una primerísima expresión de esto es la inquina escolar contra el estudiante exitoso.

El procustiano no reconoce los logros de otros. Le da pavor.

El tal Procusto fue en la mitología griega un posadero que cortaba los pies, manos, cabeza y todo cuanto sobresaliera del lecho al viajero que albergaba y mientras éste dormía.

Si era más pequeño que la cama, lo ensanchaba a martillazos. Criatura.

Procusto -dice María- es un icono de la uniformidad y de la intolerancia a la diferencia. El procustiano no sólo no reconoce las virtudes o triunfos ajenos, malmeterá para desacreditarlos.

Su psicopatía lo hace inconsciente de su autodesprecio.

II

Algo escribí sobre esto antes de saber del tal Procusto.

Fue en Meditación de la mezquindad . Decía yo en aquel post que hay mezquinos que lo son porque sí, por inercia, fatalidad o por genética. Y que necesitan de su monstruosidad como el tullido a su muleta.

Y que encarnaban la banalidad del Mal.

Supongo que nadie reconocerá estar entre ellos. Ni yo. Conozco mis debilidades, y el procustianismo no está entre ellas. Y cuidado con esos bichos, su alma es su demonio.

Y los atormenta.

… te castigan por todas tus virtudes
En De las moscas del mercado, de Así habló Zaratustra. Friedrich Nietzsche.

© Vil Korea

LO QUE IMPORTA Y QUIENES NO

2:::febrero:::2018

A hora temprana conduzco de camino al trabajo.

Varias filas de coches revientan las costuras de la autovía. Hoy me levanté sombrío, con razón. Voy sin música ni radio, necesito silencio para coserme alguna que otra herida. Cosas mías.

Oigo la sirena de una ambulancia y le abro paso.

Y al contrastarla con mi hastío siento que no importa, más aún, que no importa nada, que lo que más importa ahora, que lo único que ahora importa es la vida de quien va en ella. Y que tú no importas (te digo a ti).

Y no importa la estupidez que invariablemente triunfa.

Y no importa la cobardía de tantos silencios. Y no importan la vulgaridad reinante, la indiferencia, las putas mentiras, el miedo, las lacras de la envidia, la bajeza de los modos, la ingénita ruindad de una Especie ovejuna.

Nada importa. Sólo una vida a bordo de una ambulancia.

Romanza (Andante), Salvador Bacarisse.

© CrisC

JULIETTE MIRANDO A CUENCA

12:::enero:::2018

“… se deduce (…) un enlace natural y necesario entre la (…) moralidad y la esperanza de una felicidad que le sea proporcionada como consecuencia de aquélla”

Inmanuel Kant. Crítica de la Razón Práctica.

I

Hace mucho que no leo a Kant. Mucho es mucho.

Es un gigante de la Filosofía pero no voy a ponerme ahora a ello, no me apetece; así que voy a hablar de memoria. Sostiene que cada cual debe actuar considerando el deber y sin aguardar por ello recompensa alguna.

Aun así dirá por lo bajini que el comportamiento virtuoso (bueno) debería obtener algún premio en el más acá y más allá de la muerte. Y postula algunas cositas que no vienen al caso.

Basta de Kant. Vamos con el marqués de Sade.

II

Sade se reiría de Kant.

Considera que el comportamiento moral (bueno) es una soplapollez en un mundo que es substantivamente amoral cuando no inmoral. Ir de buenas es ir contranatura y hacer el panoli.

En su novela Justine o los infortunios de la virtud, que leí hace lustros, Justine es una cándida, virtuosa y confiada joven; su hermana Juliette es todo lo contrario, un bicho cínico y malvado.

Todo lo malo le pasa a Justine, Juliette triunfa.

III

Yo soy contradictoriamente sadiano.

Y no porque su demolición del buenismo me guste o deje de gustarme, qué más da, sino porque lo he vivido día a día. Y lo vivo… He sido Justine y nunca Juliette. Y ahora que la Juli me tira la caña, algo va a pasar…

Mi Especie no premia la virtud sino la maldad. Ser bueno es tontuna.

IV

Este aciago 2017 bien me lo ha recordado. A 2018 me lo como (y a Julita).

Náufrago (USA, 2000), Robert Zemeckis. BSO de Alan Silvestri .

© CrisC