libro-pollo

Quiere la más habitual de las interpretaciones que Don Quijote viniese a ser loco por la lectura de los libros de caballerías.

No entraré en ello porque no sé y no es momento, pero apetece
a mi merced interrogarse acerca de si, como él, no seremos muchos de nosotros también locos.

De continuo leemos libros y papeles, devoramos relatos fílmicos y narraciones en formatos diversos en los que ocurren historias de amor, aventuras y sueños que van conformando inadvertidamente nuestra percepción de la realidad.

No es improbable que hagamos lectura de nuestra cotidianidad desde esta inducida lección e interpretemos cuanto nos acontece al modo en que lo hizo Alonso Quijano.

No somos los rectores de nuestras vidas, y construir una precaria coautoría es todo a cuanto podemos aspirar.

Es una tarea titánica, indefectiblemente humana.

“Nuestra prisión está construida de libros queridos”…
Breton & Soupault. Los campos magnéticos (1919).

© Hanníbal Léctor

One Response to “QUIJOTES”


  1. ¿Y qué lee el pollo? ¿Cuál es su prisión? Casi no puede moverse ni respirar pero… Jejeje… Sí, está loco, como tú y como yo… Como todos 🙂

    Me voy a comer… Besines!!!!!!!!!!!!

    Muuuaaaa, muuuaaaaa, mmmuuuuuaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!

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