ELOGIO DE LA SINTAXIS

25:::enero:::2012

Nada de lo que pueda arrepentirme, ruborizarme mucho,
será dicho ahora. Ninguna concesión, canon o debilidad al uso.
Huir de la dicción conspicua, de la medida. No medrar, no ver la tele,

no hacer poemas, zzz… Si fuere menester, hacerse el loco, callar,
y no ceder a la tentación, más, distraídamente tangir, es sólo un ejemplo,
la flauta dulce o masturbar, de nuevo, a la muñeca, fruir un poco.

Santo dios, qué poema más cutre, zzz…

Ángel Villalobos.
Del poema “Logotobas y Genuflexiones”. En el libro “Tratado de los Pareceres”.


mark rothko

La chispoja es un golatelminto de configuración.

No se amustia si se acucaña…, pero presenta excrecencias plúmbeas emparentadas con la generación en los vórtices romos del verbeke bajo.
En los otros no.

El borisensei escrotopóngido espeta migrañas al por mayor.

Pertenece al orden de los adenopapirus majolera. Perpetra en el alto marsupio incordios de suco y, a la sazón, se apoporra en la gusa madre, denominada también ubérrima curruca o pajón. No es carne ni pescao.
Dicen que sabe a tul.

El domitigusque es, de suyo, domitigusque boj popoya.

Es de rarefacción compleja. Ingiere péptidos mugre por vía nasofuribunda.
Y chuches jamonceros de a céntimo. Pertenece a la clase oprima de los bubos hiperbóreos de truño liso. No acostumbra, es lo que tiene.

La nicoña tutea es putitimorfa.

Metamorfosea beatus ille no más se la sopla, buff…, porque entonces se agorriona en tonos rosa palo, crema y voltereta. Del orden de las úngula güey chochirripetafóbicas, la nicoña tutea es asaz guacha, peletera y de chingue complejo. No susurra, pero se afelpa.

El homoléctor chriscractaliensis es un sisoko brut de insumo AK47.

Se achiforria en modo inverso leg down (no exactamente por la patilla)…
Silba en los bodorrios, compulsa chirlas y propilenglicoles de grado. Del orden de los protopojúos, desteta a sus crías en los chaflanes de solana y/o bajíos de grok. Tan apenas. Y a la menor, como el que más, pota.

Del libro apócrifo “O grande mundo dos russos virusos”. Bul Editores, 1893.

… dedicado al Drae, a María Moliner y a la rata Manoli
© Vil Korea

EL MONSTRUO DE FRANKENSTEIN

15:::enero:::2012

“¿Qué era yo? La pregunta no dejaba de martirizarme (…) a partir de ese momento declaré una guerra sin cuartel a la especie”. Mary Shelley. “Frankenstein o el moderno Prometeo” (1818).


Robert de Niro en Frankenstein de Mary Shelley (1994).

Uno de los pasajes del libro muestra al monstruo oculto en una especie
de cobertizo, en el que a través de unas rendijas puede contemplar la vida hogareña de una familia de campesinos.

Su desvalimiento emocional es de tal magnitud que siente a esa familia
como propia y suyos sus problemas… Su extremada empatía, soledad, o ambas, lo llevan a lágrimas de alegría o de dolor.

Así, comienza a vivir una vida diferida, una emotividad por delegación. Y construida tan sólo en su corazón, porque no hay reciprocidad. Es un visado seguro a la tragedia.

Algo del monstruo hay en las mitomanías de todos los tiempos, en ese raro fenómeno de los fans, en las filias deportivas, en esos programas de televisión en los que la gente ríe, llora, se enoja o es feliz, en esas llamadas a la radio de personas que saludan con efusividad a locutores que no conocen y a quienes relatan confesiones verdaderas.

Como el infausto monstruo, buscamos afecto en instancias y personas que inevitablemente nos son ajenas y aun nos ignoran. Quizás porque, lo escribí aquí no hace mucho, hemos vendido nuestra alma al Leviatán de la sociedad de consumo y del confort por un miserable plato de lentejas.

Despreciamos por lo común cuanto huela a tribu, esa natural e histórica forma de transitar la vida cuyo impuesto no es magro, desde luego, pero la alternativa moderna es espeluznante: optamos por el salón comedor y un tresillo de ikea en un zulo con home cinema y parquet.

Hubo un tiempo en que agradecí hasta la voz del contestador del teléfono. Y fui el monstruo de Frankenstein. Y como él, finalmente me decidí por el Mal.

De momento se me da fatal, pero progreso adecuadamente.

youtu.be/3sZTzw6fN5w

© Six Roy

GRACIAS POR LOS REGALOS

6:::enero:::2012

“habito en mi escritura”…

“Es de bien nacido ser agradecido”, reza el adagio.

El último día del año recibí un informe de WordPress sobre mi blog. Dice cosas como que ha sido visto unas 47.000 veces en 2011, unas 17 veces lo que cabe en la Ópera de Sidney (sic).

Que el post más visto es “Debajo de las blusas I”.

Que el blog ha sido consultado desde los cinco continentes, sobre todo
desde España pero también desde México y algo menos Argentina, seguida
de Colombia por muy poco y desde muchos otros países del centro y cono sur americanos. En África lo han consultado Túnez y Sudáfrica los que más, e incluso hay entradas desde Tanzania.

En Asia es Indonesia el país que más ha visitado CrisCractal, pero también Japón -muy cerca-, China e incluso Vietnam. Y Australia.

El post más comentado, dice, es “15 M. Democracia real ya”.

Unas 150 visitas diarias, ésa es la media, pues hay días de ciento y poco y, otros, de ciento y mucho o doscientos (que no sé si se escribe junto). El 1 de Noviembre hubo 754 visitas (supongo que algún potente motor de búsqueda o inexplicable rareza).

Una de las palabras por la que más visitantes llegó al blog: “suicida”.

Hubo una vez una entrada desde una página de pornografía infantil…, la copié y la remití a “Delitos telemáticos de la Guardia Civil”. Semanas después, una compañera a quien relaté el hecho, me dijo que en la radio dieron una noticia: dos denuncias ciudadanas (de la zona en que resido) permitieron el desmantelamiento de una red de pornografía infantil.

No sé cómo interpretar todo esto, pero sí sé interpretar este otro dato: los comentaristas más asiduos son (por orden alfabético…, no cuantitativo):

Aliénor, Atticus, ClothoBoBardi, Coeliquore, Josevi, Mariel y Paraqueloleas.

A algunos no los conozco personalmente, a otros los veo cada muchos meses
y a otros casi no. De los de después, el informe no dice; pero haberlos, haylos. Gracias por los regalos. De todos.

En los albores de la Modernidad, Descartes escribe Cogito, ergo sum.
Hoy yo digo Comentas, luego existo. Y eres un dulce lenitivo contra mis desesperanzas más obscuras.

Sé -decía- interpretar esto. Acaso no sea el único sentido pero sí el más importante: CrisCractal se justifica por los comentarios, más exactamente, por sus comentaristas. Sin vosotros, CrisCractal sería un ejercicio de estúpido narcisismo. Y absolutamente prescindible.

En el segundo mejor post que he escrito nunca, “El cazador (relato de un sueño).”, escribí lo que sigue: “… esto es lo que siento, lo que sé es esto, que soy una criatura del Universo y que no estoy solo, que nunca estuve solo”…

El informe de WordPress parece recordármelo. Gracias.

A unas y otros, y a unos -con justicia- más que a otras: gracias por venir. Muchas gracias. Un besaco en toa la boca (only for the pibichurris) y un abrazo viril (a los pericos, y que corra el aire).

http://youtu.be/uE0BTW-fzdk

© CrisC

NAVIDAD DE CÁDIZ

25:::diciembre:::2011

“Buscadme en la ola.”
Rafael Alberti. Sobre los ángeles.

Hablo de una Navidad infantil. De una memoria, la mía.

Y de otra memoria relatada. Yo debía de tener tres años…, cuatro puede. Veintipocos mi madre, una criatura, algunos más mi padre. Mi hermano aún tardaría un poco más.

Algo exigía premura en la empresa en que trabajaba mi padre, esa obscena prisa de despachos que no mira más allá de sus balances, porque llegamos a Cádiz en el atardecer de Nochebuena.

Estábamos solos. Y nuestra familia en Madrid.

Yo aún no sabía que en Cádiz me aguardaba el Mar. Y que el Sol, su playa
y el demoledor levante de los veranos por venir, quemarían mi primera piel y derramarían una acuarela de espumas en mi pelo que, según dice mi madre, eclosionó en brillante rubio.

Y no sabía que me esperaban muchas aventuras en un bosquecillo cercano, una operación de anginas y la muerte de Marichina, una niña pálida y clara, de ensortijado pelo y risa, que murió de difteria.

Me asombra la viveza con la que recuerdo su pequeñísimo féretro blanco.

Tampoco yo perdono esa muerte a la vida desatenta.

Y aún no sabía que María José y José Luis serían mis primeros amigos. Aquella primera Navidad de Cádiz yo no sabía nada de todo esto. Hoy no sé, como entonces, casi nada, pero sí que fui feliz.

A todos, Feliz Navidad. Y un beso.

http://criscractal.wordpress.com/2010/12/25/navidad-de-1914/

© CrisC

CORAZÓN PARTÍO

15:::diciembre:::2011

::: ::: ::: y en el centro del corazón, plops, eclosionó el poema ::: ::: :::

© Vil Korea

PENA DE MUERTE

3:::diciembre:::2011

Matar a un hombre no es defender una doctrina, sino matar a un hombre“.
Sebastian Castellio

Estoy contra la pena de muerte. Quizás.

No porque sea nieto de un hombre a quien no pude conocer porque le fue aplicada vilmente.

Tampoco porque crea que nadie la merece, qué va, creo que son legión los que merecen la muerte no una sino mil veces mil.

La lista sería interminable pero sólo referiré un caso: esas alimañas que prostituyen a niñas de 20 años, o menos, las amenazan, las explotan, las torturan a ellas y a sus familias.

A estos puercos yo sería capaz.

Gustavo Bueno largó una vez esta piña: se debería aplicar la pena de muerte en algunos casos por compasión… Si un hombre asesina a otro, debería sentir esa atrocidad tan insoportablemente que tendría que suicidarse o bien la sociedad debería procurarle la caridad de su muerte.

Naturalmente, el filósofo no se ha caído de un guindo y sabía que lo cuestionable es la premisa inicial: que el asesino debería sentir el horror
de su abyección. Aún así, el argumento, que está lleno de mordacidad, es nítidamente riguroso. Porque presupone que la Vida es sagrada, porque presupone que transgredirla es una afrenta imperdonable.

Estoy contra la pena de muerte, quizás lo esté, porque asumo esos dos presupuestos y porque haría indignos a quienes la ejecutasen. Y por esa mínima posibilidad de que, finalmente, el asesino pudiera comprender la naturaleza hórrida de su acto.

Por algo más, un poema de Brecht: “Canción de una madre alemana”.

A lo largo de las estrofas del poema, una madre se duele de la muerte de su hijo. ¿Hay, acaso, alguna madre en el espacio de la rosa de los vientos que no sienta ese desgarro cruel?

¿No nos iguala a todos el dolor de ellas?

Cuando muere alguien, muere una parte de quienes los alumbraron, los quisieron o quieren, los esperan o los lamentan. Y son inocentes. Incluso cuando discuto con alguien, me enfado o me encabrono, cargado o no de razón, procuro no olvidar que a mi rival los suyos lo esperan, quieren y sufren igual que a mí.

Y arrío entonces mis estandartes, borro mis pinturas de guerra.

Por eso estoy contra la pena de muerte. Éstos no son, bien lo sé, argumentos poderosos, pero me valen. De momento.

© Six Roy

FORREST GUMP

23:::noviembre:::2011

Es una película que lo tiene todo.

Cada vez que la veo, me abduce hasta el final. Lo he dicho mucho: de mayor quiero ser como Forrest Gump. Habrá quien crea que lo digo de coña. Qué va. Que no. De mayor, Forrest Gump.

Los actores, de cine. La B.S.O. es emotiva, eficaz, plural, deliciosa.

Para hacer valer los ideales de bondad, verdad y belleza Cervantes no tuvo más remedio que ubicarlos en la mente trastocada de un viejo hidalgo. Igual ocurre con Forrest Gump.

Hay una secuencia -desde el minuto 2’03 hasta el final del link- que invariablemente me liquida. Jenny le dice a Forrest que el niño es su hijo.
Y Forrest (descomunal, sublime, soberbio Tom Hanks) se pregunta, angustiado, si el niño “es listo, o es”… Y se señala a sí mismo. ¿Yerro si digo que esa angustia del hombre simple es verdadero amor?

Algo tiene Forrest que yo no y que envidio absolutamente.

http://youtu.be/LmS48GNrLAs

© Six Roy

ENVEJECER

12:::noviembre:::2011

“Al igual que todos los jóvenes, me proponía ser un genio, pero afortunadamente intervino la risa”. Lawrence Durrell

envejecer es, supongo, un arte difícil

y si se triunfa en ese trance, supongo de nuevo, debe de ser porque equilibra vectores dispares, o no tanto, como un cierto estoicismo, una suerte de salud mínima y algo, también, de afirmación vital

que la vida iba en serio, escribe Gil de Biedma, es algo que comprendemos tarde, cuando llega el momento en que envejecer y morir son los límites del teatro que es la vida y el argumento único de la obra

yo creo que morir importa menos si a la vida se le han sorbido hasta los últimos grumos de su tuétano, si se ha gozado, luchado, amado y reído: si se le mamaron las chiches hasta que ella dijo basta, vale, para y no…, amor

y ven, gime, besa, mancha, duerme, muere, fin

© Six Roy

SARA MONTIEL

2:::noviembre:::2011

Mi primer recuerdo
de Sara Montiel es la discusión relativamente amistosa entre mis tíos y padre, de un lado, y mis tías y madre, del otro.

Que a ver quién era más guapa, si no sé quién o ella.

Mis tíos y progenitor, que la Montiel; mis tías y madre, la otra (seguro que pensaban que era más guapa la manchega, pero también que era una fresca de mucho cuidado).

Mi siguiente recuerdo de Sara Montiel ya es el de la parodia de sí misma. Pero no sólo ése.

A esta mujer había que verla
en Veracruz (1954), el film de Robert Aldrich en el que volvió loco a Gary Cooper, como después a Anthony Mann (posteriormente su primer marido) y a tantos otros, entre ellos al viejo León Felipe, que, según contaba ella, la sentaba en sus piernas (viejo zorro) para enseñarla casi a leer (algo se cuenta, también, de don Severo Ochoa y ella, y me parece que se trataba menos de lecturas que de adn).

Cuando muchos años después la vi en ese film, no sé si fue un subidón
de testosterona o, sin más, mi genérico aprecio a la Belleza…, pero quedéme boquiabierto y sin cuidado. Así de bella era.

Cuando la Montiel llegó a Hollywood, tenía que aprenderse, con todas las enormes limitaciones que arrastraba, sus papeles de memoria: y supongo que en inglés.

Imagino a esa mujer, poco más que una niña, en aquella vorágine tan lejana a sus raíces manchegas…, y gana absolutamente mi respeto y mi afecto.
Y, sobre todo, cuando contó que a los catorce años vivía en una especie
de sanatorio para tuberculosos y veía cómo, algunas noches, bajaban en secreto a los que morían de esa enfermedad.

Desde esa terrorífica miseria inimaginable, llegó a la meca del cine.

Se llama María Antonia Abad Fernández, nació en Campo de Criptana, Ciudad Real, en 1928. Y era guapa a rabiar. Y lo es.

http://www.youtube.com/watch?v=U5kxAAofpJs

… dedicado a ambas
© Six Roy

LA VIDA, SUPONGO.

21:::octubre:::2011

Hoy no es un día más. Ni ayer.

Llevo tres días en cama, aquejado de una faringitis monstruosa: leo, toso, duermo, tomo medicamentos, bebo agua, hago pises, estornudo, me sueno los mocos, me pongo el termómetro (puta febrícula), escribo en el pc que tengo
al lado, oigo la radio…

Ayer fue ejecutado, sin miramientos, un hórrido sátrapa: Gadafi. No me fío un pelo de sus ejecutores.

Oigo el deambular de la vecina con sus zapatos de tacón.

Ayer la banda terrorista ETA anunció que dejaba las armas. O algo así.
Aún me fío menos. En las distintas emisoras se recuerda a las víctimas de todos estos años. Yo recuerdo muy bien algunas: los niños de Vic, los niños
de Zaragoza; recuerdo, transido de dolor, al matrimonio Alberto Jiménez Becerril y Ascensión García (tenían tres hijos: de cuatro, siete y ocho años). Recuerdo a Miguel Ángel Blanco.

Yo soy muy primario, así que voy a contenerme.

El periodista Carles Francino acaba de venirse abajo y, en directo, se ha deshecho en llanto en la Cadena Ser.

http://www.cadenaser.com/espana/audios/lagrimas-emocion-carles-francino-programa-especial-bilbao/csrcsrpor/20111021csrcsrnac_8/Aes/

“Hay días -escribí una vez- en los que la Belleza nos pertenece enteramente,
a nosotros, días en los que desnuda sus pechos sólo para nuestra sed, porque la sabe infinita aunque no alcance a comprenderla”…, y hay días de dolor que también son nuestros: días en los que el poeta llora como llora una mujer, que es el modo en que lloramos los hombres.

Siento hambre, me voy a levantar. Me apetece algo dulce.

En RNE el periodista Juan Ramón Lucas habla del gran Leonard Cohen.
Y de los Héroes de Fukushima.

Recuerdo un poema de Bertolt Brecht, aquél que decía haber hombres
que luchaban un día y eran buenos; o un año y eran muy buenos; que había quienes luchaban largos años y eran los mejores; y que hay quienes luchan toda su vida…, y éstos son lo imprescindibles.

Supongo que todo esto es la Vida.

“Somos muñecos que la rueda del cielo agita.
Esto es una verdad y no metáfora.
Somos, en efecto, juguetes sobre el tablero de ajedrez de la vida,
que dejamos para entrar uno a uno en la Nada”.

Omar Jayyam. Rubaiyyat.

http://youtu.be/l_mseuOctZI

© Six Roy

CELOS

15:::octubre:::2011

“estás durmiendo, has dormido/ con alguno de mis amigos./ No es simplemente algo
que querría saber,/ es lo único que quiero saber/ no me interesa el misterio de Dios,/ ni quiero saber nada sobre mí mismo,/ ni si yo soy el de verdad./ La única sabiduría que quiero poseer/ es la de saber si/ estoy o no solo en tu amor”

Leonard Cohen. Fragmento del “Poema 19″, en el libro “La energía de los esclavos”.

De todas las pasiones que Shakespeare trata en sus obras, la más tóxica para el individuo que la vive es, con mucho, la de los celos. Ni siquiera el odio. Hay quien dirá que la ambición…, todas ellas obedecen a la misma pulsión.

Es un tropismo primario, esto es, puramente orgánico: es el instinto de conservación, la persistencia del propio ser, la cruda supervivencia. Cuando amamos a una persona, ésta se convierte en el principal sillar de nuestra existencia y la mera sospecha en la carga de la prueba.

Los celos son el agrio barrunto de que alguien socava ese pilar y, por tanto, nuestra propia vida. Los celos matan porque nos mata lo que/quien zapa la cimentación en la que nos apoyamos para vivir. Los celos te restan hasta el aliento, te desuellan el corazón con uñas ponzoñosas.

Y entonces es la muerte quien te echa los tejos.

Lo que desde luego no sé, y entro ahora en un bucle paradójico, es el porqué de ese ansia de saber que desata la tragedia. Queremos saber aquello que nos va a destruir. ¿Por qué? No lo sé. Tampoco lo supo Sófocles.

La única defensa contra ese corrosivo hurón es el desamor.

http://youtu.be/IxZWyfIGqVg

© PM476

“PLATERO Y YO” Y YO.

4:::octubre:::2011

“Entre los niños, Platero es de juguete.”
Juan Ramón Jiménez

Lo leí a una edad inusual. Adulto ya.

Me sabía de memoria, como toda mi generación, aquellas palabras iniciales: “Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos”…

Tuve magníficos libros de texto, también buenos profesores.

Me fue convenciendo de a poco, porque al principio lo percibí algo insulso
y pueril. Pero fui conmoviéndome día a día con el burrillo. Como un niño.

Cuando llegué al punto en que Platero muere, sentí un mazazo brutal. Me pareció injusto, innecesario. Como toda muerte de seres inocentes. Me ha pasado mucho.

No podría tener animales en casa, me encariño hasta con mis peluches.
Y no lo soportaría. Debe de ser ese trasfondo animista que expresan bien los cuentos infantiles y anida en la naturaleza humana. Y una sentimentalidad herida.

Para bien y para mal aún advierto en mí al infante que fui.

© Six Roy

FUTBOLISTAS GENIALES

25:::septiembre:::2011

Ya lo he dicho aquí, soy del Atleti. Y me gusta el fútbol.

El fútbol inteligente, claro, eficaz y bello. Y si es posible, como en casi todo, minimalista. La navaja de Occam. Me gusta porque da ocasión a la armonía y a otros valores estéticos y morales. En el fútbol también hay cloacas, por supuesto, pero esta vez no va de eso.

El mejor futbolista que he visto sobre una cancha: Zinedine Zidane.

Si yo fuera presidente de un club de fútbol y pudiera elegir, ficharía, por este orden, a Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Leo Messi.

Xavi Hernández representa lo apolíneo del juego, el orden, el tiralíneas, la mirada estratégica, la arquitectura sutil, la inteligencia clara, el cerebro capaz de jugar y, más, hacer jugar. Xavi es Newton pateando la manzana, Sun Tzu al asalto de Bactria, la Bauhaus con pantalón corto.

Andrés Iniesta encarna la magia, la intuición y la osadía, el asedio a las fronteras de lo casi imposible, la creatividad en un metro cuadrado, la esperanza de asistir a un instante de Belleza hurtado a los dictados del barro. Iniesta es un jugador cuántico, un Einstein con la cara nevada, Houdini en la cancha, el esplendor en la hierba.

Leo Messi es un arma de destrucción masiva, un tsunami por entregas capaz de gambetear al Afrika Korps del Mariscal de Campo Rommel. Es un punzón letal, una decocción neurotóxica de amanita muscaria y mate, un Leopard 2 con cara de oso hormiguero.

Juegan los tres en el Barça: felicidades, capullos. Y gracias.

© VilBill

¡VIVA ITALIA!

16:::septiembre:::2011


sofía loren

Que todo fluye es algo obvio y Heráclito nos lo recordó hace siglos.

Todo, sin remedio -y por qué habría de tenerlo-, cambia.

De esto sabían mucho Lampedusa y, a la fuerza, su príncipe. Y también todo el marxisterío en cuya izquierdísima ala antiestalinista milité en mi todavía muy cercana juventud (sin risas, porretas, o mis primos kosovares os van a masajear el occipucio con un martillo pneumático).

Cambian los gustos sobre la belleza, particularmente la de las personas. Rostros o tipos que hace veinte, cincuenta o cien años eran el canon, hoy nos dejan fríos. Las mujeres de Rubens debían de poner very burros a los rijosos varones de la época y hoy nos resultan tiernas y, por qué no, sexis por mullidas, claras e ingenuas.

Hay veces, no obstante, en que eclosiona una belleza universal, y ésta atraviesa los eones haciendo valer no tanto su particularidad cuanto el arquetipo: porque expresan la absoluta inmanencia de la Belleza. Y a uno le dan ganas, por ella, de armarse caballero.

En el film de 1960, It Started in Naples, Vittorio De Sica ve pasar a Sofía Loren cimbreando sus caderas. Se quita circunspecto el sombrero, lo lleva a su pecho y, muy patrióticamente, grita: “¡Viva Italia!”.

Aunque ahora Puerlusconi muestre lo peor de nuestra masculinidad, quiero decir que el personaje de De Sica la celebra y con ella la Vida. Vivan, pues, la masculinidad, Italia y la Vida.

http://youtu.be/C1mRguH8cuk

© VilBill & PM476

BALADA DEL ÁNGEL DESERTOR

1:::septiembre:::2011

El soldado.

Qué sed horrible (…)/ Tendido estoy y sólo veo estrellas./ El agujero de mi pecho alienta/ Como brutal error (…)/Siento (…) Y la postrer palabra sea: Sentí (…)

El brujo.

La guerra fue porque está siendo. Yerran/ los que la nombran. Nada valen y son sólo palabras/ las que te arrastran (…) humo estallado/(…) No, no hay vida

Vicente Aleixandre. “Sonido de la guerra” en “Diálogos del conocimiento”.

la pasajera:

miedo es lo que tienes, al sólo amor: perecerás en tu propia desazón

el ángel desertor:

no tengo miedo a enamorarme

lo que tengo es miedo a enamorarme absolutamente, y miedo a no enamorarme absolutamente

el pescador de esponjas:

¿qué juego falaz es éste?: gira y desciende; sobre todo, mesura el verbo,
o tu soberbia desmentirá esa escritura en la que habitas

el ángel desertor:

porque si absolutamente, te haría descender a los infiernos de mi alma
y te exigiría en cada luna, boca a boca, mi ración de seda y sangre, ser el cruel guardián de tus sueños, el herrumbroso cancel donde te alambraría, una áurea prisión, la más terrible; más que entrega, adoración: querría esto

enloquecerías, y yo contigo

el pescador de esponjas:

demasiadas fintas, poeta, yo acuerdo en ella; es miedo cerval: déjala, y vuelve a tu incomprensible abismo

el poeta deshauciado:

y ya profeso la dudosa dicha de hablar a solas, y los ruidos de la casa, fumar solo, beber, son los ritos que me empujan a los andenes del amanecer, cuando el frío es lo menos frío y la desesperanza acaba por ungir mis ojos con sueño al fin

el ángel desertor:

porque si no absolutamente, la vida, esta insaciable sed que no comprendo, que nadie, me arrebataría de tus brazos y arrojaría mi lucífero sexo a los espeluznantes bajíos de la noche, a la arrastrada mendicidad del deseo en los más obscuros lupanares de los puertos, a una segura derrota sin esquinas

a una bala enamorada de mi boca

la pasajera:

ángel mío yo te amé, acaso aún: pero desertas de cuanto nutres con tus ojos

un joven ebrio:

si asedio los flancos de la noche y me avengo a su dictado, si desnudo el corazón, la entraña, el verso, tanta desnudez que duele

si revelo los arcanos signos del espejo, giro, arengo, indago los anhelos de mi boca, desdeño los cuidados

si artillo mis ojos con cilicios de llanto, busco y desespero, acaricio mi sexo enardecido y vadeo los pechos del alba, los cierro sobre mí en desigual litigio, febril, avaricioso, bruto, los despedazo

hasta el improbable fin de mi deseo

el ángel desertor:

y ser el ángel que extermina cuanto enamora: enloquecerías, y yo contigo

zhora desencarnada:

no lo sabréis nunca, pobres idiotas, pero representáis para el deleite de los dioses, esas facilidades icónicas de las pasiones humanas: os cabe, si acaso, una cierta coautoría en vuestras vidas, ¿a qué tanta seriedad?

una huérfana de nombre:

el amor no es una herida limpia, y sufre quien lo ignora: bien lo sé;
su inesperada desnudez consume sin fuego, inquieta sajadura fluye en
la quietud de su cristal, crac, cristal

el ángel desertor:

no tengo miedo a enamorarme, amor, ya lo estoy, lo estuve siempre: lo que tengo es miedo a estar preso de tus labios, miedo a que mi corazón entonces, estas manos, mis ojos negasen por tres veces ser los míos, y a que esta insaciada vida, hambrienta y brutal, derramase la esfera de sus pechos sobre mi pecho y me reclamase la totalidad de las horas, la entera lluvia de mis entrañas, la verdadera luz perlada en la que fluyo

el pescador de esponjas:

toda palabra es un señuelo, todo poema un manifiesto maligno

la novia del viento:

el mundo es eco del silencio, el fragor de la tormenta no rasga la tela,
el rugido, o la marea, el alcor que se desploma bajo la lluvia, la hembra que
se rompe en nueve cachorros de luz y brama de dolor, urden la quietud

sólo el hombre, que sabe callar, habla

un viajero:

en este lento atardecer me adentro, silencioso, en el añorado jardín de la casa de mis padres: vuelvo al fin de un largo viaje, casi de noche, cuando ya la luna

el ángel desertor:

enloquecería, y tú conmigo

.

“¿Y a qué más si un clamor de sueños/ entreteje el estado de las cosas?”.

Carlos Montenegro. Del poema “Defensa de la deserción obscura”,
en el libro “Una lluvia interior” (1992).

© CrisC

DíAS INMORTALES XXV

29:::agosto:::2011

…”amarte y abolirte mar del sueño,
mar del espanto, mar del frío, mar a la izquierda,
mar ahí, mar en la cintura, mar rareza, mar amarra y boca,
sedienta mar de ahogados, besos, mar caricia,
loba mar amanecida”

Ángel Villalobos
Fragto. de “Mar Adentro”. En el libro “Derramado espejo” (1992).

… dedicados todos estos días inmortales a cuantos me habéis alentado
con vuestros comentarios en este extraño, desigual y primer verano en otro lugar; quizás conforme un futuro día inmortal: os lo debo

© CrisC

DíAS INMORTALES XXIV

27:::agosto:::2011

DíAS INMORTALES XXIII

24:::agosto:::2011

DíAS INMORTALES XXII

21:::agosto:::2011

DíAS INMORTALES XXI

18:::agosto:::2011

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